Las experiencias de Siria y Venezuela: semejanzas y agresiones

Los laboratorios de la guerra en Estados Unidos han tenido éxito en la aplicación de formatos de agresiones pre-diseñados contra países que no se alinean a sus políticas imperiales. Estos obviamente se adaptan a los rasgos culturales, religiosos, sociales, históricos y hasta geográficos.

En el año 2011, Siria empezó a sufrir una brutal agresión por parte de potencias imperiales, la cual hoy continúa, pero de la que ha salido prácticamente victoriosa a un costo muy alto.

En estos momentos en Venezuela se prepara el escenario para una agresión similar a la vivida por Siria, que a pesar de puntuales y marcadas diferencias, en esencia se estructuran de forma similar.

 

Infiltración de grupos terroristas y mercenarios

En Siria la infiltración de grupos terroristas y mercenarios llevó tiempo, pero su actuar fue de golpe y de forma simultánea. Si nos remontamos a abril de 2011, vale la pena recordar a Nidal Jannoud quien se dice que fue la primera víctima del conflicto.

Era agricultor y guardia de un club de oficiales en Banias, en la costa del Mediterráneo. Fue interceptado camino al mercado y masacrado. Su único delito era ser alauita (rama del Islam chiíta practicada por el presidente sirio Bashar Al-Assad).

En Venezuela este tipo de grupos han actuado por años, realizando ataques puntuales a sistemas de distribución eléctrica, depósitos de alimentos y medicinas, quema de propiedad pública y privada. El 10 de enero del año en curso, provocaron un voraz incendio en galpones del IVSS en la carretera Guarenas-Guatire donde se almacenaban equipos e insumos médicos valorados en millones de dólares.

Los ataques a instalaciones eléctricas son constantes, siendo los más recientes los ocurridos el 4 de febrero pasado en los estados Anzoátegui y Miranda. Los ataques terroristas no solo se han limitado a la propiedad, sino también contra la vida humana. Decenas de líderes campesinos, y figuras políticas y públicas simpatizantes de la Revolución, de niveles medios y altos, han sido asesinados, siendo el caso más emblemático el de Robert Serra.

Traición de políticos y militares

En Siria los servicios de inteligencia extranjeros lograron penetrar los estamentos políticos y militares, eso sí, con un alcance limitado y no estratégico. Crearon el “Consejo Nacional Sirio” cuya sede principal se encontraba en Turquía, además de un apéndice de este, el “Ejército Libre Sirio”, compuesto por militares traidores. Igualmente ofrecían altas sumas de dinero a embajadores sirios en países estratégicos a cambio de traicionar a Al-Assad.

En Venezuela la disidencia de políticos de cierta relevancia se ha dado básicamente por estar ligados a casos de corrupción, víctimas del chantaje de la oposición o por sentirse acorralados. Con respecto al aspecto militar, las traiciones en líneas generales comprenden a militares sin mando de tropa. Una resalta ante todas a pesar de que poco se habla de ella, la del Mayor General Hebert García Plaza.


La guerra en Siria contó con la ayuda de Turquía y Jordania, además de Arabia Saudí, Qatar e Israel / Foto: RTVE

Este al verse descubierto de su proceder corrupto en la administración pública, pide asilo en Estados Unidos. Fue director de armamento de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) durante la compra del grueso del material bélico moderno durante la gestión del Comandante Chávez. Sin duda alguna aportó información vital sobre el tipo y cantidad de armamento adquirido, además de su ubicación y almacenaje.

En días recientes hemos visto al cónsul en Miami y al embajador en Irak cuadrarse con el golpismo. Vale la pena resaltar que Jonathan Velasco, ahora ex embajador en Irak, era acusado por la derecha de entregar pasaportes venezolanos a grupos que ellos consideran (al igual que Estados Unidos e Israel) como terroristas.

Intensa propaganda en medios internacionales

Como sucedió con Bashar Al-Assad en el 2011 y años posteriores, Maduro es víctima de una despiadada campaña mediática internacional que ha intentado demonizarlo, todo esto para justificar ante la opinión pública foránea cualquier acción contra Venezuela fuera del marco de la legalidad.

Medios como la BBC, Deutsche Welle, Reuters y CNN, entre otras, de alcance nacional en países no simpatizantes de la Revolución Bolivariana, sin pudor alguno preparan el escenario mediático como teatro de operaciones paralelo al militar. La orgía de mentiras resulta chocante y vomitiva para cualquier individuo con mínima conciencia de la realidad.

Sanciones y bloqueo económico

Estados Unidos y la Unión Europea (UE) han sancionado a decenas de personas y entidades sirias por “proveer equipamiento militar o apoyo a Siria para reprimir las protestas”. Embargo petrolero, prohibición a ciertas inversiones, congelación de los activos del Banco Central de Siria dentro de Estados Unidos y la UE, así como restricciones para el suministro de equipos y tecnología. Incluso contra personas y entidades rusas por el suministro de petróleo a Siria.

Venezuela, durante el gobierno de Hugo Chávez, fue víctima de un embargo a la venta de armas fabricadas por Estados Unidos, extendiéndose a cualquier equipo bélico suministrado por terceros países que contaran con componentes fabricados por estos.

Al principio resultó en un golpe fuerte a la nación, tomando en cuenta que casi la totalidad de nuestros sistemas de armas eran fabricados en Occidente, pero nuestra buena situación económica nos permitió buscar nuevos mercados militares en países soberanos, obteniendo equipos y suministros de alta tecnología.

En Siria también se conformó un Consejo Nacional de Transición, o gobierno paralelo, para gestionar el bloqueo económico al país.

La medida tomada por Estados Unidos en su momento los llevó a perder un mercado modesto pero valioso para su complejo militar-industrial. Al igual que contra Siria, hasta básicamente el año 2018, las sanciones fueron dirigidas contra personalidades políticas, militares y empresarios privados ligados al gobierno.

Este año 2019, Estados Unidos y algunos países europeos se las juegan todas al ir más allá. Con la apropiación de Citgo, el gobierno de Trump nos retiene 7 mil millones de dólares en bienes activos y 11 mil millones de dólares en exportaciones petroleras para este año.

En la actualidad Citgo cuenta con tres refinerías en territorio estadounidense, 48 terminales de almacenamiento y distribución con unas 6 mil estaciones de servicio.

Tiene capacidad para procesar 749 mil barriles de crudo al día, lo que la sitúa como la sexta empresa del sector en Estados Unidos. Las medidas anunciadas por Washington se podrían traducir en un embargo petrolero no abiertamente declarado, pero que se ejecuta rigurosamente contra los activos petroleros del país.

Igualmente, la proveedora de servicios financieros Euroclear mantiene congelados 1 mil 650 millones de dólares destinados a la compra de medicinas y alimentos para la población venezolana, participando la UE en el bloqueo financiero contra el país.

Asimismo, el Banco de Inglaterra se niega a entregar 14 toneladas de oro, valoradas en unos 550 millones de dólares, esgrimiendo excusas increíblemente ridículas. Vale la pena resaltar que el conjunto de sanciones ha sido impulsado y solicitado por traidores de la oposición, estando a la cabeza el diputado Julio Borges.

Traición de países vecinos y organismos regionales al servicio del imperialismo

Siria es la “piedra angular” de la región del Medio Oriente, por ello su protagonismo de primera línea en la geopolítica de la zona. Tiene fronteras con el Estado terrorista de Israel, Jordania, Irak, Turquía y el Líbano.

Las dictaduras criminales, retrógradas y vasallas de Arabia Saudita, Qatar y Jordania necesitan “comprar” su permanencia en el poder a Estados Unidos e Israel. Arabia Saudita y Qatar son las que aportan la mayor parte de los petrodólares que financian la agresión contra Siria.

En cuanto a los países vecinos de Venezuela, Colombia y Brasil tienen la batuta respecto al deseo de convertirse en puentes territoriales para una eventual agresión contra el país. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, declaró que sus fuerzas militares podrían cumplir el mismo papel en Venezuela del que tuvieron en Haití. Junto a Colombia, se ofrecen como “centros de acopio” para la recepción de la “ayuda humanitaria”.

Pretender introducir a Venezuela la supuesta “ayuda humanitaria” implicaría que nuestras fuerzas militares tendrían que permitir sin chistar la violación del sagrado suelo de la patria. Colombia y Brasil pretenden asumir el papel que Turquía ha tenido al norte de Siria. No hay que olvidar el llamado “Ejercicio Específico Planeamiento Operativo Balboa” del que formó parte Colombia.

Curso de Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas Españolas en mayo del año 2001. Planteaba la “balcanización” de Venezuela al dividirla. Desde hace muchos años la derecha ha fomentado planes de secesión del Zulia, de lo cual no está exenta la vieja aspiración de la oligarquía colombiana.

Dicho plan consideraba factible que, en una intervención “humanitaria”, Colombia se reservaría la “protección” del Zulia, Táchira, Mérida, Trujillo, Apure, el resto de estados occidentales y la “protección” conjunta con Washington de la refinaría de Amuay. Por su parte, Estados Unidos se reserva el Oriente, desde Margarita hasta la Guayana, la producción petrolera, el dominio de las bocas del Orinoco y mirada dominante hacia el Atlántico.

En noviembre del año 2011, la Liga Árabe expulsó a Siria, convirtiéndose en una vergonzosa organización al servicio del imperialismo y sionismo. Venezuela se encuentra asediada por la Organización de Estados Americanos (OEA), convirtiéndose bajo la gestión de Luis Almagro en punta de lanza de la “diplomacia” regional para la destrucción de la Revolución Bolivariana.

El “Grupo (o Cartel) de Lima” es otra instancia regional que reúne a los mandatarios de derecha del continente y que se agruparon con un solo objetivo: colaborar activamente en el derrocamiento de Nicolás Maduro por mandato de Estados Unidos.

Es tiempo de definiciones. Nunca antes la Revolución Bolivariana estuvo tan amenazada. La oposición vasalla sería la nada sin la presión internacional de la que somos víctimas. Sobre nuestra nación se cierne una guerra psicológica con miras a debilitar la lealtad del pueblo revolucionario, pero los días pasan y este se mantiene en resistencia estoica.

Esto conduce a dos alternativas para la oposición; la primera y más conveniente es que retomen los cauces democráticos y se sienten a dialogar, y la segunda, seguir preparando el terreno para una eventual agresión militar extranjera como única alternativa para la toma del poder.

Tomado de Misión Verdad.

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