Un escándalo de extorsión y espionaje sacude a la Justicia, los medios y la política en Argentina

En Argentina, el fiscal que lleva adelante la mayor investigación de corrupción del kirchnerismo fue acusado de conformar una presunta asociación ilícita que realiza espionaje e investigaciones paralelas ilegales, un entramado que cuestiona los vínculos entre la política, la Justicia y los medios.

Marcelo D’Alessio estaba acostumbrándose a ser una figura mediática, entrevistado en programas de televisión y como columnista y fuente privilegiada en diversos medios impresos y digitales. Se presentaba como abogado, consultor experto en narcotráfico y agente de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos  (DEA, por sus siglas en inglés).

Pero de personaje secundario pasó a ser el protagonista de una de las causas judiciales más extrañas en la Argentina, arrastrando en su caída al principal fiscal del país.

A finales de enero de 2019, el empresario agropecuario Pedro Etchebest presentó una denuncia por extorsión en su contra, que cuenta con 22 horas de grabaciones de audio entre ellos (telefónicas y presenciales), 150 capturas de mensajería instantánea, videos y fotografías.

D’Alessio le habría exigido 300.000 dólares a cambio de evitar su procesamiento en “la causa de los cuadernos”, la investigación sobre el pago de sobornos a altos funcionarios por parte de los más influyentes empresarios del país durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.

Esta causa es llevada adelante por el fiscal Carlos Stornelli y el juez federal Claudio Bonadio, de la ciudad de Buenos Aires. El fiscal es mencionado en las grabaciones y documentos presentados por Etchebest como el responsable de la persecución y el destinatario del dinero, aunque D’Alessio lo desvinculó después de ser detenido el 15 de febrero y dijo que el fiscal  “no tenía ni idea” del soborno al empresario.

A pesar de que D’Alessio se desdijo, el juez federal Alejo Ramos Padilla, de la ciudad bonaerense de Dolores, citó a Stornelli a indagatoria. Como este no se presentó, lo imputó por la presunta realización de “investigaciones paralelas a las causas judiciales, no autorizadas por la ley” y de haber actuado con D’Alessio en “maniobras de espionaje ilegal que guardaban relación con las investigaciones judiciales a su cargo”.

El vínculo que demostraría la cercanía entre D’Alessio y Stornelli es un video tomado por Pedro Etchebest y su hijo en el que se ve al fiscal y al falso abogado reunidos en un restaurante de la localidad balnearia de Pinamar el 20 de enero de 2019.

El empresario habría sido llevado al lugar por D’Alessio para demostrarle su relación directa con el fiscal y sellar el acuerdo. Este se habría formalizado con un apretón de manos entre Stornelli y Etchebest cuando se retiraron del restaurante, único instante en el que tuvieron contacto, denuncia el empresario.

Cuando llegamos a Pinamar yo estaba muy ansioso porque hasta ese momento estaba todavía escéptico. Cuando llega el fiscal, él [D’Alessio] se levanta, lo saluda efusivamente y a partir de ese momento entendí que era real, totalmente tangible”, contó Etchebest a Sputnik en una videoconferencia de prensa con medios internacionales realizada con la presencia de su abogada, Natalia Salvio.

“Cuando él [D’Alessio] me decía que yo tenía que pagar ese dinero para que a mí no me incorporaran en ‘la causa de los cuadernos’ yo siempre le dije que no tenía nada que ver, que era un invento, pero él me decía: ‘no hace falta que sea verdad, es todo subjetivo’”, dijo.

El fiscal Stornelli, entrevistado por diversos medios, dijo ser víctima de una “una operación berreta” (de mala calidad) como parte de una persecución política para “ensuciar, dañar y embarrar la causa de los cuadernos”. Aseguró que Etchebest nunca estuvo incluido en esa investigación, reconoció  conocer a D’Alessio “por haber ido a la fiscalía a declarar algunas veces” y lo denunció por defraudación.

El escándalo salió a la luz a través de la publicación realizada por el periodista Horacio Verbitsky en su blog, donde incluye fragmentos de los audios, chats, fotografías y videos que proporcionó Etchebest en su denuncia. Allí D’Alessio también aduce vínculos de amistad con el periodista Daniel Santoro del grupo Clarín. Este se defendió a través de una columna, dando cuenta de su relación con D’Alessio por ser una de sus fuentes judiciales.

Stornelli dijo en entrevista televisiva con el canal de noticias TN que conoció a D’Alessio a través de Santoro y el vínculo profesional entre los tres no fue negado por ninguno. Esto abre un serio cuestionamiento acerca del uso por parte del sistema judicial y los medios de comunicación de personas de trasfondos sospechosos y credenciales cuestionables.

El derrotero profesional de D’Alessio sigue siendo un gran interrogante, así como la profundidad de sus vínculos con el poder político, judicial y mediático. Si bien se descubrió que no tiene título de abogado ni de escribano y que no existe matrícula a su nombre, forma parte del sistema político y judicial desde hace años.

En el allanamiento que se realizó en la casa de D’Alessio, en un exclusivo barrio privado, se encontraron armas y chalecos antibalas inaccesibles para la gran mayoría, vehículos de alta gama, equipos sofisticados de grabación, insignias de las fuerzas de seguridad.

En las escuchas de Etchebest, D’Alessio dice trabajar hace 20 años como infiltrado y espía en operativos para el Ministerio de Seguridad nacional y tener comunicación directa con la actual ministra, Patricia Bullrich, así como responder a las órdenes de agencias de Estados Unidos. De más está decir que todos niegan su vinculación.

Texto: Francisco Lucotti / Tomado de Sputnik.

Juez federal Ramos Padilla expone red ilegal de espionaje

El juez federal de Dolores afirmó que el falso abogado Marcelo D’Alessio realiza operaciones ilegales “vinculadas con el poder judicial, ministerios, fuerzas de seguridad, poderes políticos y medios de prensa” desde hace tiempo. También señaló que Carlos Stornelli no es el único fiscal involucrado en el caso y aseguró que la organización “operaba en coordinación con el gobierno de los Estados Unidos”.

En el marco de la investigación por extorsión y espionaje ilegal que involucra al falso abogado Marcelo D’Alessio y el fiscal Carlos Stornelli, se presentó en la comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados el juez Federal de Dolores Alejo Ramos Padilla y detalló el accionar de una “red de espionaje político y judicial ilegal de grandes magnitudes”.

No concurrieron a la exposición de Ramos Padilla los legisladores de Cambiemos

El juez dijo que D´Alessio realiza desde hace tiempo operaciones “vinculadas con la actividad de los poderes judiciales, los ministerios públicos (nacionales y provinciales), las fuerzas de seguridad (nacionales y provinciales), los poderes políticos y los medios de prensa”. De acuerdo al juez Ramos Padilla, el mismo D´Alessio confesó las actividades que realizaba al momento de que se realizara el primer allanamiento, mientras reclamaba por el auxilio de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y del presidente Mauricio Macri.

El caso puede involucrar al fiscal (Stornelli), aunque sabemos que no es el único sino que hay varios. Involucra a periodistas, y a un juez. Lo que estamos viendo puede perjudicar las relaciones con Estados Unidos, con Venezuela, con Israel y con Uruguay, porque esta organización tuvo incidencia en distintos ámbitos de incumbencia de estos países”, advirtió el juez, quien habló de la inserción de “pistas falsas y testigos falsos”.

El juez federal de Dolores detalló que la metodología empleada constaba en la “recopilación de información, la producción de inteligencia y el almacenamiento de datos sensibles de manera paralela a las causas judiciales que se utilizaban para luego llevar a cabo acciones coactivas  intimidatorias y extorsivas con la finalidad de influir en causas judiciales”.

“Hay muchos jueces, fiscales y periodistas que seguramente fueron engañados en su buena fe, que fueron víctimas de las maniobras de espionaje. Agrego a legisladores y funcionarios públicos”, completó.

No obstante, Ramos Padilla aseguró ante los legisladores que en apenas siete días de intervenido el celular del falso abogado pudo dar con “varios hechos que nos daban cuenta de la posibilidad de que esta organización cometiera delitos de manera simultánea y de todo tipo”. La investigación se había iniciado con la denuncia del empresario Pedro Etchebest, quien acudió a la Justicia por un intento de extorsión de D´Alessio, quien decía actuar como enviado del fiscal federal Carlos Stornelli.

Sin embargo, el magistrado aseguró que al momento de realizar el primer allanamiento “el objeto de la investigación cambió 180 grados”, tras encontrarse con una “gran red de espionaje ilegal”. Y afirmó que “operaban en coordinación con el gobierno de los Estados Unidos”.

Encontramos documentos, legajos de inteligencia, cuadernos con anotaciones de datos sensibles acerca de los hijos, esposas, de los allegados que eran objetivos, elementos de espionaje tales como cámaras ocultas entre llaveros, drones, un arma que llamo la atención de todos”, detalló el juez, quien describió también que fue D’Alessio quien dijo que “llevaba adelante investigaciones sobre terrorismo, narcotráfico y que investigaba para un fiscal”. “Quería hablar con Patricia Bullrich, con el secretario Arribas o directamente con el presidente de la Nación”, recordó el juez.

Al hablar específicamente del rol de D´Alessio, Ramos Padilla aclaró que “no era casual que apareciera tanto en los medios de comunicación porque de ellos se valía en parte para ejecutar su actividad ilegal. Este falso abogado al mismo tiempo tenía una actividad muy intensa dentro del ámbito de la prensa y es precisamente la condición de abogado y de vínculos con la prensa la que le permitía que sus operaciones de acción psicológica sean mucho más intensas, profundas”, subrayó el magistrado, quien agregó que pudieron verificar una “planificación” acerca de cómo actuaban para extorsionar.

El magistrado se quejó del silencio del Procurador General que se negó a intervenir a pesar de su pedido y apuntó contra su par Julián Ercolini, quien “pidió que me inhiban y le dieran la causa de manera junta por tener el mismo objeto procesal, pero nunca supe cómo pude conocerlo con secreto de sumario”.

El complejo entramado de espionaje fue ejemplificado por el juez de Dolores con el caso del ex directivo de PDVSA, Gonzalo Brusa Dovat. “Se aplicó el mecanismo de ablande o quiebre para publicar en los medios”, apuntó Padilla y subrayó que entre la información secuestrada del celular y la computadora de D’Alessio surgen contactos con el “usuario Carlos Stornelli”.

El juez comenzó a mostrar fotos de la entrevista hecha a Duvat que encontraron en el celular de D’Alessio y se detuvo particularmente en una en la de un cuadro manuscrito. “Ese cuaderno fue hallado durante el allanamiento a la casa de D’Alesio”, destacó el magistrado y mostró el cuaderno físico. Ramos Padilla describió a través de la prueba recolectada en el expediente, entre otras cosas, la conversación aportada por el empresario Etchebes, donde el falso abogado recolectó información sensible del ex directivo de PDVSA para luego florearse con que él “consiguió al arrepentido”.

El magistrado sostuvo que D’Alessio se presentó ante Brusa Duvat siempre como jefe regional de la DEA y le prometió que si seguía sus indicaciones y le ofrecía información sobre otros activos de la petrolera en la Argentina “estaría protegido por la DEA”.

Según la investigación de Ramos Padilla, D’Alessio señaló como parte del protocolo de la DEA que se debía presentar a declarar ante Stornelli y ofrecer entrevistas para Clarín, TN y América 24. “No fui a declarar ante el fiscal ni a la entrevista por iniciativa propia, sino inducido por las circunstancias”, leyó el juez una confesión posterior del ex directivo de la empresa venezolana.

Luego, el juez repasó las conversaciones entre D’Alessio y Carlos Stornelli  que fueron reveladas días atrás por Página/12. Entre  ellas, aquella en la que Stornelli le pidió hacer una  cámara oculta al abogado José Manuel Ubeira. En ese momento, el magistrado mostró un cuaderno secuestrado en la casa del falso abogado con  información de contactos de Ubeira, que él reconoció ante el juez, y agregó que ese cuaderno estaba en el centro de la mesa en la que se sentaron Stornelli y D’Alessio en el restaurante CR de Pinamar, según surge del estudio de las fotografías de la reunión en la que se habría concretado la extorsión al empresaro Etchebes.

El tenor de las comunicaciones transcriptas permite advertir maniobras de espionaje ilegal con mecanismos  clandestinos”, leyó Ramos Padilla del informe hecho por la Comisión Provincial por la Memoria a partir de la documentación secuestrada de la casa del falso abogado. “Se desprende también el elevado grado de confianza entre el fiscal Stornelli y el abogado”, agrega el informe y señala que “se advierte el encargue a D’Alessio para realizar tareas de seguimiento contra otros letrados.”

Además, el juez leyó otro fragmento del informe de la comisión en el que se indica que “el propio D’Alessio refiere  mantener vínculos con el Ministerio de Seguridad, en  particular, con la ministra P Bullrich” y agrega: “Este vínculo  significaría contraprestaciones económicas y la recepción por parte de la DA de indicaciones por parte de  la ministra”. En ese sentido, el magistrado señaló también que se encontró a “diputados que son usuarios” de la red de espionaje ilegal descubierta.

De comprobarse que estas maniobras están ocurriendo, no solamente deberían intervenir los colegios de abogados  sino el Congreso en sentido similar al que la Corte y la CIDH a tenido con los defensores de DDDH”, consideró Ramos Padilla y advirtió que “si se afecta a los abogados, se puede afectar a centenares de ciudadanos que tienen el derecho de poder llegar a tribunales con la confianza de que aquella persona que los representa no es víctima de este organización”.

Por otra parte, el juez de Dolores confirmó los trascendidos respecto de un informe de D’Alessio a partir de la reunión del periodista Alejandro Fantino con la senadora Cristina Kirchner y describió esa carpeta de inteligencia, similar a la hallada con información de la periodista Romina Manguel, como “informes acerca de su ideología, sus reuniones y sus relaciones”.

No debería existir en la Argentina ningún registro de la ideología política de los periodistas”, apuntó el juez que pidió la intervención de la Comisión de Libertad de Expresión en la protección de los trabajadores de prensa.

Ante la pregunta de los diputados, Ramos Padilla reconoció que también aparecen mencionados en la causa los periodistas Rodrigo Alegre, Edurado Feimann y Rolando Graña, por participar de las entrevistas armadas por D’Alessio, y señaló que prefirió no dar a conocer los nombres con anterioridad para preservarlos y por que “pueden ser víctimas”, aunque aclaró que en esos casos no se encontraron carpetas de inteligencia sobre sus ideologías.

“Esta es una investigación que más que encarcelar personas tienen que traer claridad. En algunas casos, uno ve detenciones apresuradas que se realizan por parte de la Justicia, pero la metodología de este juzgado es dar oportunidad a los involucrados de aclarar su situación y una vez ahí tomar la decisión procesal”, evaluó Ramos Padilla sobre la continuidad de la investigación.

Advirtió que “estamos ante una maniobra de espionaje. Es probable que quieran buscar el error del juzgado para desacreditar la investigación. Por eso, la necesidad de ir despacio y una vez ahí avanzar”.

Consultado por los repetidos mensajes de D’Alessio respecto de enviar los informes que realizaba a la ciudad de Maine, Estado Unidos, y la posible relación que eso tenga con su presentación como agente de la DEA, Ramos Padilla indicó que consultó a la Embajada de Estados Unidos al respecto, pero no recibió respuesta. En ese sentido, el magistrado señaló que aunque “no hay información oficial”, en notas del portal InfoBae y el diario Clarín se publicaron declaraciones de supuestas fuentes de la embajada que desmienten que D’Alessio perteneciera a la agencia antidrogas.

El magistrado señaló algunos de los elementos que surgen del expediente que conectarían al falso abogado con la inteligencia estadounidense. Según las comunicaciones que están en el expediente, el trabajo de inteligencia realizado sobre el ex directivo de PDVSA estaba conectado con la intención del gobierno norteamericano de congelar los activos de la petrolera venezolana en el exterior.  “Tengo que llevarlo por valija diplomática, a vos te puede servir para el ámbito local”, fue uno de los mensajes de D’Alessio que figuran en la investigación. Además, también aparecen informes que cruzan la frontera argentina y dan detalles sobre diputados del Frente Amplio de Uruguay ante una supuesta comisión comercial iraní instalada en el país vecino.

Tomado de TeleSUR.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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