Una farsa moral en EEUU : 13 millones de niños en la pobreza

Por Juana Carrasco

Unos 13 millones de niños en Estados Unidos viven por debajo de la línea de la pobreza, revelan y denuncian grupos de derechos civiles, entre ellos la Fundación Annie Casey y el Children’s Defense Fund (CDF).

La primera acaba de presentar un informe sobre la situación y la CDF lo hizo hace un par de meses, pero coinciden en la necesidad de una voluntad política por parte de legisladores y otros poderes ejecutivos para cumplir con la responsabilidad de responder a este problema.

En no pocos casos los padres tienen que trabajar a tiempo completo por el salario mínimo en su lucha por sobrevivir, en una situación que probablemente le legarán a sus hijos, duramente afectados en su desarrollo por la falta de oportunidades.

Las consecuencias de esta situación, además de una primaria nutrición impropia para los menores, también añaden la falta para muchos de una educación apropiada y de calidad, el riesgo de desamparo y el no tener vivienda, por lo que integran el segmento poblacional de los homeless, y la violencia.

Los agregados a esas condiciones se ubican en el campo de la discriminación racial, pues dos tercios de las personas que viven en estado de pobreza son los niños de las minorías (negros y latinos).

«Ningún niño debería tener que preocuparse de dónde vendrá su próxima comida o si tendrá un lugar para dormir cada noche en la nación más rica en la tierra. Todavía más de 12,8 millones de niños en Estados Unidos —aproximadamente uno de cada cinco— viven en la pobreza y enfrentan estas duras realidades cada día», dijo el informe que la organización Children’s Defense Fund dio a conocer en abril pasado bajo el nombre de Acabar con la pobreza del niño ahora.

«La pobreza infantil es una crisis urgente y prevenible. Soluciones a la pobreza infantil en nuestro país ya existen, solo tenemos que invertir y ampliarlas», dijo el informe citado por el diario The Guardian.

«Se puede y debe hacer más», clamaba la Directora de la CDF que con estas palabras acusadoras aseveraba: «En un país tan rico como el nuestro no hay excusa, no hay razón. Es una farsa moral».

Con su entrada a la Casa Blanca, Donald Trump se ufanó de inmediato con una política de recortes fiscales masivos para los ricos bajo el pretexto de que incentivarían la creación de empleos, y al mismo tiempo redujo las protecciones a la asistencia social de millones de estadounidenses.

Cuando el mandatario se dedica a declarar emergencias, en la frontera contra los migrantes o en otros escenarios del mundo para propiciar sanciones desmesuradas, arbitrarias e ilegales, intervenciones o amenazas de guerras, no hay una emergencia para quienes realmente están en condiciones críticas y necesitan un remedio alejado de la caridad pública, sino un solución a un verdadero problema socio-económico donde las víctimas más vulnerables son los infantes.

Tomado de Juventud Rebelde

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: