Venezuela: Otra nueva manipulación

Por Lazaro Barredo Medina

Una cuestión esencial para que haya respeto al sistema de protección de los derechos humanos es su despolitización y la garantía de los principios de objetividad, imparcialidad y no selectividad. Desgraciadamente, este tema se ha convertido en un instrumento de manipulación y de geopolítica, y en vez de servir para mejorar la convivencia del género humano, se esgrime como pretexto para legalizar el fuero arbitrario de un grupo de países de imponer valores y patrones al resto de la comunidad internacional, a la vez que de desestabilizar a procesos revolucionarios y progresistas.

Esa doble moral es la que acaba de apreciarse con respecto a Venezuela. No obstante la buena voluntad del Gobierno bolivariano al invitar a la oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para que fuera al país, escuchara libremente todas las voces, lamentablemente su informe está viciado por la presión para favorecer la descomunal agresión de la reacción internacional y echa más leña al fuego al intento de someter al pueblo de la nación sudamericana.

No se trata de demandar que se favorezca a una u otra parte beligerante, sino de plasmar la realidad objetiva y el enfoque de los hechos que sí, podrá poseer una cuota de responsabilidad en ambas piezas del conflicto, pero cuyos mayores daños tienen detrás, sin duda, la persistente agresión de los Estados Unidos.

Los argumentos ofrecidos en Ginebra por el viceministro William Castillo durante la 41ª Sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU prueban que el informe no refleja la realidad de lo que Michelle Bachelet y su equipo vieron en el terreno.

Castillo ofreció detalles de cómo “visitaron hospitales, mercados, universidades y centros penitenciarios, habló con el pueblo, recogió sus opiniones y accedió a información de forma absolutamente libre, mucha de esta información excluida del informe presentado, en el que no se destacan las políticas públicas y el modelo de protección social vigente desde 1999, así como la denuncias de diferentes grupos de víctimas afectadas por la violencia política que promueve la oposición y el bloqueo económico imperial al que es sometido el pueblo venezolano”.

En su enérgica denuncia, el representante del Gobierno bolivariano destacó que el informe de Bachelet “ignora casi en su totalidad la información aportada por el Estado y solo toma en cuenta la obtenida de voceros de la oposición y fuentes de prensa”. De igual modo, destacó como otro ejemplo de la parcialidad y la selectividad que “de las 558 entrevistas contenidas en el informe, 460 fueron realizadas fuera de Venezuela, lo cual significa 82 por ciento de las opiniones vertidas”.

Lo que se demanda son recomendaciones constructivas para evitar que la derecha internacional utilice esa parcialidad en recrudecer los ataques contra la patria de Bolívar, como de inmediato se apreció en círculos estadounidenses y de la Unión Europea. Todos esos hechos coincidieron con la celebración de los 208 años de la Independencia, el pasado 5 de julio, donde el presidente Nicolás Maduro insistió en el único camino posible que evite la violencia y resuelva con sentido nacional la crisis creada: el llamado al diálogo a todos los sectores para lograr acuerdos en función de la paz que beneficien al país.

Los chavistas quemados vivos por la oposición no cuentan en el informe. (Foto: alba ciudad)

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: