Vacaciones presidenciales mientras EEUU se enfrentaba a una mortal tormenta

Por Raúl Antonio Capote* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y su esposa, Jill Biden, viajaron a las Islas Vírgenes en el Caribe para pasar sus vacaciones de Navidad y Año Nuevo en medio de una tormenta que afectó al país y causó al menos 63 muertes.

Por más asombro que cause la noticia, no es una novedad tal actitud entre los políticos estadounidenses, recordemos que, en febrero del 2021, mientras Texas sufría los efectos devastadores de una borrasca invernal que causó más de 20 muertos, el senador republicano por ese Estado, Ted Cruz, abandonó a sus votantes, y se fue de vacaciones a Cancún.

El expresidente, George W. Bush adoptó la costumbre, durante su mandato de tomarse con frecuencia largas vacaciones al estilo del también expresidente Ronald Reagan, en un país donde los más afortunados disfrutan de dos semanas y la mayoría no se puede dar ese “lujo” Bush, desaparecía de Washington durante todo un mes.

La noticia no necesita comentarios, tal proceder contrasta con nuestra experiencia; no podemos menos que recordar a Fidel, siempre en el lugar más peligroso, siempre junto a su pueblo en los momentos difíciles.

Después del paso del huracán Ian, Miguel Díaz-Canel, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, visitó más de 8 veces a Pinar del Río, estuvo presente entre los primeros cuando el accidente del Saratoga o cuando el tornado que afectó a La Habana o a los pocos minutos de la caída del avión, del vuelo 972 de Cubana de Aviación, cerca del aeropuerto José Martí.

Así encontraremos decenas de ejemplos de compromiso y lealtad de nuestros principales dirigentes con su pueblo, en todo momento, sobre todo en los más difíciles.

Pueden decir que la comparación «no viene al caso» o que «las circunstancias son diferentes» pero la verdad terca como siempre habla por sí misma y desnuda la diferencia entre quienes se deben de corazón a su gente y son parte inseparable del pueblo y los politicianos, como les llamó José Martí, que «malogran y envenenan todas las banderas del espíritu», cultores del más feroz individualismo.

(*)  Escritor, profesor, investigador y periodista cubano. Es autor de “Juego de Iluminaciones”, “El caballero ilustrado”, “El adversario”, “Enemigo” y “La guerra que se nos hace”.

Fotos: AP.

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