«Te trataban como si fueras un terrorista. Y nosotros no éramos terroristas. Éramos migrantes. Éramos personas que querían trabajar…»
No fue un suicidio. Fue un homicidio. Y la autopsia no miente.
A 40 años del mayor accidente nuclear de la historia, compartimos el documental Sacha, un niño de Chernobyl
