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La ayuda de MediCuba llega a hospitales y hogares de Santiago de Cuba

Un informe remitido desde Santiago de Cuba detalla el destino del material enviado en abril por MediCuba España, con la participación de la asociación andaluza Unidos Infinity y colaboraciones procedentes de Ciudad Real y Alcázar de San Juan. Medicamentos, material hospitalario, sillas de ruedas, ropa, libros y juguetes ya tienen destinatarios concretos.

La solidaridad no termina cuando un contenedor atraviesa el océano. Su verdadero recorrido concluye cuando los medicamentos llegan a los hospitales, las sillas de ruedas a quienes las necesitan y la ropa, los libros o los juguetes se entregan a los hogares cubanos.

Eso es lo que está ocurriendo con el contenedor enviado el pasado mes de abril por MediCuba España, en una iniciativa en la que también participaron la asociación andaluza Unidos Infinity y diferentes colaboraciones solidarias de Ciudad Real y Alcázar de San Juan.

El informe recibido desde Santiago de Cuba permite conocer el destino concreto de una parte importante del cargamento. El material está siendo organizado y distribuido entre hospitales, hogares de niños y niñas sin amparo parental, personas mayores y otros destinatarios identificados según sus necesidades.

Medicamentos y material para los hospitales

Entre los productos recibidos se encuentran dos lotes importantes de medicamentos infantiles con fecha de caducidad próxima, durante los meses de agosto y septiembre. Para garantizar su aprovechamiento dentro del periodo establecido, se coordinó su entrega inmediata a los dos hospitales infantiles de Santiago de Cuba.

El cargamento también incluía guantes quirúrgicos, jeringas, gasas, suturas y otros materiales de utilización hospitalaria. Estos productos serán entregados al hospital clínico quirúrgico de la ciudad junto con tres sillas de ruedas.

Una cuarta silla de ruedas tendrá como destinatario a un hombre mayor que necesita este medio para poder desplazarse.

Además, se han contabilizado más de un centenar de referencias de medicamentos de las que llegaron una o pocas unidades. Su distribución se realizará progresivamente durante los próximos meses, atendiendo a las necesidades sanitarias detectadas.

El informe también recoge las incidencias: un lote de pequeños frascos con leche de características especiales llegó caducado. El producto no será distribuido y se prevé aprovechar únicamente los recipientes y sus tetinas para incorporarlos a canastillas destinadas a mujeres embarazadas.

Libros, juguetes, ropa y alimentos para la infancia

Otra parte del contenedor se destinará a los dos hogares de niños y niñas sin amparo parental que participan en este proyecto en Santiago de Cuba.

Cada uno de estos centros recibirá un lote de libros infantiles. La caja de juguetes también será repartida entre ambos hogares.

Según la planificación comunicada desde Cuba, cada menor recibirá un par de zapatos, dos prendas inferiores y dos prendas superiores. También se repartirán los alimentos enviados para la infancia, entre ellos galletas dulces, galletas saladas y caramelos.

La ayuda enviada ya tiene nombres, destinos y necesidades concretas: hospitales, hogares infantiles, personas mayores y familias de Santiago de Cuba.

Parte de la ropa restante podrá destinarse también a trabajadores del hostal y de la tienda vinculados al proyecto. Entre las posibilidades planteadas se encuentra la entrega de prendas de abrigo a los trabajadores de seguridad y camisas de manga larga al personal encargado de la jardinería. Este reparto se concretará después de estudiar las necesidades.

Tres niveles de control para garantizar el reparto

La organización responsable del material ha establecido tres niveles internos de control y procesamiento. La psicóloga encargada de la responsabilidad social identifica las necesidades, selecciona a los destinatarios y organiza las entregas.

El trabajador de mantenimiento se ocupa de la distribución y del control del inventario, mientras que la coordinación del proyecto supervisa el conjunto del proceso.

Este sistema busca dejar constancia de cada entrega y garantizar que el contenido del contenedor llegue a quienes realmente lo necesitan. El informe recibido desde Santiago de Cuba no se limita a agradecer el envío: explica qué se ha recibido, qué incidencias se han detectado, dónde se entregará cada lote y quiénes serán sus destinatarios.

Frente a las dudas que en ocasiones rodean a las campañas de solidaridad internacional, este seguimiento permite comprobar que la ayuda enviada desde España sí termina llegando a hospitales, hogares infantiles y personas concretas en Cuba.

Detrás de cada caja hay una cadena de asociaciones, donantes y personas voluntarias. Al final del recorrido hay medicamentos pediátricos, material quirúrgico, sillas de ruedas, ropa, zapatos, libros y juguetes convertidos en apoyo directo para la población cubana.

Tomado de Contraplano Digital

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