Medio siglo de un crimen imperecedero
Por José Luis Méndez Méndez* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.
Apenas transcurridos 17 días después del fallido intento de secuestro del cónsul cubano en Mérida, Méjico, son secuestrados, torturados hasta la muerte y desaparecidos los jóvenes diplomáticos cubanos Jesús Cejas Arias de 22 años y Crescencio Galañena Hernández de 26, en Buenos Aires, Argentina, el 9 de agosto de 1976, y se adjudica el crimen la Coordinación de Organización Revolucionarias Unidas (CORU), engendró terrorista creado en República Dominicana el 15 de junio de 1976, con el patrocinio, auspicio y presencia de un grupo de organizaciones violentas asentadas en Estados Unidos, además la DINA de Chile, la DISIP de Venezuela, la CIA y el FBI. Sus restos son encontrados, identificados, repatriados y ubicados en el sitial donde la Patria, coloca a sus héroes y mártires.
Se logro el hallazgo como resultado de una acuciosa investigación que duró diez años por parte de investigadores cubanos. En junio de 2012, fueron encontrados los restos de Galañena Hernández y la joven Clementi de Cancere y el abril de 2013, los de Cejas Arias.[1]
Este método de desaparecer, hasta entonces inédito, empleado por los terroristas cubanos, fue logrado en sus relaciones con los represores en el Cono Sur de América Latina, como parte de los grupos punitivos de la Operación Cóndor, a los cuales se integraron desde 1973.
Como castigo colectivo y medida coercitiva unilateral de la administración republicana de Gerald Ford, se autorizó que las bandas terroristas aplicaran la técnica terrorista de “guerra por los caminos el mundo”, dirigida, en esencia, a actuar contra las representaciones cubanas y su personal en el exterior, promover el pavor y obstruir el normal ejercicio de sus funciones.
El 13 de agosto de 1975, en ocasión del aniversario del líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz, un comando atentó contra el embajador cubano en Argentina, Emilio Aragonés Navarro, destacado dirigente revolucionario, quien salió ileso.
El 3 de agosto de 1976, es secuestrada la empleada administrativa argentina de la escuela anexa a la embajada de Cuba, María Rosa Clemente de Cancere y dada por desaparecida. Seis días después se produce el relatado secuestro de los jóvenes, quienes fueron torturados hasta la muerte, introducidos sus cuerpos en bidones de 200 litros, a los cuales se le adicionó cemento y cal, sellados y arrojados a un basurero en las afueras de Buenos Aires, donde permanecieron más de 36 años. Los tres tuvieron el mismo destino horrendo.
Durante la referida búsqueda de sus restos, que comenzó desde el mismo momento de la desaparición, pero solo pudo concretarse en el año 2003, con los cambios políticos ocurridos en Argentina, que posibilitaron retomar los contra los delitos de lesa humanidad cometidos durante los ocho años de la dictadura cívico-militar, entre 1976 y 1983, el principio de la Revolución cubana de no abandonar a nadie en ninguna circunstancia, hizo posible el inicio de la investigación.
Durante las indagaciones el autor se entrevistó con un represor, que había sido uno de los encargados del Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio “Automotores Orletti”, uno de los 500 de su tipo dispersos en la ciudad y sus alrededores, sobre la actitud de los jóvenes cubanos el criminal expresó: “Eran tozudos, no se quebraron, si tenían algún secreto que contar, se lo llevaron con ellos, llegamos a admirarlos por su resistencia al suplicio”.
Por ello, a medio siglo de este crimen imperecedero, el ejemplo de estos mártires y héroes de la Patria, marca el camino de la juventud de hoy, presta a defender la memoria histórica, desde los mambises hasta nuestros días con la confianza en el triunfo y sin otra alternativa que la victoria.
[1] Para más información consultar el libro del propio autor Más allá del dolor, Editorial Capitán San Luis, La Habana, Cuba, 2018 y Editorial Acercándonos Ediciones, Buenos Aires, Argentina, 2021.
(*) Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, “La Operación Cóndor contra Cuba” y “Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba”. Es colaborador de Cubadebate y Resumen Latinoamericano.

