Cuba

Discurso por el 66 Aniversario de los Comités de Defensa de la Revolución

Palabras de Gerardo Hernández Nordelo, Coordinador Nacional de los CDR y Héroe de la República de Cuba, en el Aniversario 66 de la organización de masas.

Compañeras y compañeros de la Presidencia,
Querido pueblo de Matanzas,
Compatriotas de todo el país.

Hoy, 28 de septiembre, conmemoramos el día en que un pueblo, acorralado por el terror y la amenaza imperialista, decidió organizarse desde lo más profundo de su tejido social para defender su derecho a existir como nación libre.

Hace 66 años, en medio de explosiones y de una agresión sistemática financiada desde el exterior, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz convocó a los cubanos a constituir los Comités de Defensa de la Revolución. Aquella noche, frente al antiguo Palacio Presidencial, casi un millón de personas respondió a su llamado. No se trataba solo de una organización de vigilancia; se trataba de un nuevo tipo de poder: el poder del barrio, de la cuadra, del vecino que conoce y protege a quien tiene al lado.

Han pasado 66 años, en los que los CDR no han dejado de ser, como expresara el propio Fidel, una fuerza formidable que demostró “infinitas posibilidades” más allá del combate frente a la contrarrevolución. La historia de nuestra Revolución no se podría escribir sin la historia de los CDR.

Hoy, cuando celebramos este aniversario en un contexto de recrudecimiento del bloqueo, de cerco energético y de amenazas de agresión militar, la campaña “66 Aniversario” se despliega bajo una consigna que resume nuestra razón de ser: “Desde el barrio, junto a Fidel”.

Arribamos a este aniversario en un momento muy difícil para nuestra patria. El gobierno de Estados Unidos ha recrudecido el bloqueo a niveles sin precedentes. Se trata del acto de agresión económica sostenida más prolongado de la historia contemporánea. Pero hay algo aún más grave: desde enero de 2026, se ha impuesto un cerco petrolero que impide la importación de combustible, amenaza con sanciones a países y empresas que intenten vender petróleo a Cuba, y obstaculiza incluso la entrada de piezas y componentes para nuestras termoeléctricas.

El impacto es devastador. Y esto no es un daño abstracto: es el niño que hace sus tareas a oscuras, el enfermo que espera cirugías, es el abuelo sin televisión ni radio, es la familia que ve perder los alimentos por el calor, es el padre que abanica a su bebé en una noche interminable.

A esto se suman las amenazas de agresión militar. El gobierno de Estados Unidos declaró una “emergencia nacional” alegando una supuesta “amenaza inusual y extraordinaria” que Cuba representaría para su seguridad. Nada más falso. Como ha reafirmado nuestro Presidente Miguel Díaz-Canel: “Cuba no representa una amenaza, ni tiene planes o intenciones agresivas contra ningún país”.
Lo que sí tiene Cuba es “el derecho absoluto y legítimo a defenderse. ¡Cuba no es una amenaza! No lo ha sido nunca. Nuestra historia es de solidaridad, de internacionalismo, de médicos que salvan vidas en los rincones más olvidados del planeta, de maestros que alfabetizan, de científicos que desarrollan vacunas. No hemos agredido a nadie. No tenemos bases militares en el extranjero. No bombardeamos ciudades ni invadimos países.

La mejor prueba de que no somos una amenaza es que, a pesar del bloqueo, seguimos tendiendo la mano. Cuba ha reiterado su disposición a dialogar con Estados Unidos, con absoluto respeto a nuestra soberanía en independencia. Pero también ha insistido en lo evidente: la verdadera solución pasa por eliminar el bloqueo, no por paliativos que no resuelven la causa del sufrimiento.

Compañeras y compañeros, en este contexto, la unidad no es una consigna. Es una necesidad vital. Es el escudo que nos ha permitido resistir 66 años de agresión. Es la fuerza que convierte un barrio en una trinchera, una cuadra en un frente, un vecino en un combatiente.

Los CDR son, precisamente, la expresión más genuina de esa unidad. Nuestra organización llega a cada rincón, a cada casa, a cada familia.

Los cederistas son los que conocen las necesidades de su comunidad, los que identifican a quien necesita ayuda, los que organizan la respuesta colectiva. En tiempos de cerco, son los que promueven el uso de paneles solares, los que organizan la vida del barrio cuando la electricidad falta. En tiempos de amenaza, son los que están en la primera línea de la defensa.

Sabemos que la organización debe ser más proactiva, fortalecer su trabajo, incrementar la participación de los jóvenes, atender a las familias vulnerables y enfrentar con firmeza el delito, la corrupción y las ilegalidades. El movimiento “Cultiva tu Pedacito”, los Destacamentos Mirando al Mar, las brigadas de solidaridad, los planes de la calle, las donaciones de sangre: todo eso es unidad en acción. Todo eso es el barrio organizado.

Hoy, cuando el bloqueo intenta asfixiarnos, cuando el cerco energético nos golpea en un verdadero castigo colectivo, cuando las amenazas se ciernen sobre nuestra patria, la respuesta está en cada cederista que no se rinde, en cada vecino que ayuda a otro, en cada joven que se suma a la defensa de la Revolución. La unidad no se decreta; se construye día a día, desde abajo, desde el barrio, desde la cuadra.

Matanceros:
Este aguerrido territorio, que de manera sostenida ha logrado resultados relevantes, alcanzó la condición de VANGUARDIA NACIONAL.

Ellos fue posible por un amplio y efectivo movimiento de masas en todos sus territorios, la presencia de propaganda popular revolucionaria, de combatividad y enfrentamiento al delito, las ilegalidades y las indisciplinas sociales, por el completamiento y compromiso de sus cuadros y trabajadores y sus estructuras de base, por la sistematicidad en las tareas medibles de la Organización. Por todo ello, también su municpio cabecera obtuvo en el año la condición también de Vanguardia Nacional.

Por esos resultados, que prestigian la labor de la comités, reciban la felicitación del Secretariado Ejecutivo Nacional en este ¨Aniversario 66¨, haciéndola extensiva a las provincias de Pinar del Río y Santiago de Cuba, que resultaron destacadas, al igual que a La Habana, provincia que recibió un reconocimiento especial.

Sirva el ejemplo de ustedes como acicate para el resto de los territorios y continúen elevando a planos superiores su trabajo.

Cederistas:
Al conmemorar estos 66 años, renovamos el compromiso que un día asumimos. Seguiremos defendiendo la Revolución desde cada cuadra, desde cada comunidad, desde cada rincón de esta isla que se ha empeñado en ser libre. Seguiremos junto a Fidel y Raúl, no como un compromiso vacío, sino como una guía viva de lo que significa poner al pueblo en el centro de todo.
¡Cuba no se rinde! Y los intentos de someternos por hambre, por oscuridad o por miedo, seguirán encontrandoa un pueblo unido, organizado y decidido a resistir y a vencer.

¡Viva los Comités de Defensa de la Revolución!
¡Viva la unidad del pueblo cubano!
¡Vivan Fidel, Raúl y Díaz Canel!
¡Patria o Muerte, Venceremos!

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