EE.UU. no recuperaría su presencia militar en Oriente Medio
El daño sufrido por las bases militares estadounidenses en Oriente Medio es tan severo que Washington podría no volver a alcanzar su anterior nivel de presencia en la región, reporta The Intercept. Las tropas afrontan serias dificultades para defender sus instalaciones y el conflicto con Irán escapa del control del secretario de Guerra, Pete Hegseth.
Una presencia militar en jaque
Según el medio, tras sucesivos ataques devastadores en toda la región, bombarderos estratégicos desplegados en el Reino Unido evacuaron el domingo hacia territorio estadounidense ante una serie de «amenazas». La situación es tal que un funcionario citado por The Intercept advirtió: «La postura de las bases en la región podría no recuperarse nunca».
El reporte detalla que las ofensivas iraníes con drones y misiles balísticos han causado bajas entre las tropas, han puesto en riesgo a muchas más y han destruido o dañado numerosas posiciones en Oriente Medio. Además, bases clave sufrieron tal devastación que las operaciones quedaron radicalmente alteradas.
Fairford: evacuación de emergencia y sombra de Irán
La semana pasada, cinco hombres fueron detenidos bajo sospecha de delitos relacionados con explosivos y terrorismo en torno a las instalaciones de la base aérea de Fairford, en Gloucestershire. Posteriormente, todos quedaron en libertad bajo fianza.
Las autoridades británicas sugirieron una supuesta implicación de Irán, insinuación que fue rechazada «categóricamente» por el ministro de Exteriores de Teherán, Abbas Araghchi, y por la Embajada iraní en Londres.
Un funcionario citado por The Intercept describió la amenaza como un «sofisticado complot» con «múltiples drones» contra la base aérea Fairford que habría provocado «una pesadilla militar y de relaciones públicas». La alarma fue tal que el Pentágono retiró de emergencia 12 bombarderos estratégicos B-1.
El desgaste: 11.000 municiones y 65 % de interceptores Patriot
El medio señala que la imposibilidad de resguardar aeronaves al noroeste de Londres ocurre en medio de una oleada de ataques contra instalaciones estadounidenses a escala global.
En ese contexto, EE.UU. y sus aliados agotaron más de 11.000 municiones en solo los primeros 16 días de guerra, mientras que el 65 % de los interceptores Patriot fueron consumidos entre febrero y julio.
«La postura de las bases en la región podría no recuperarse nunca»
Para Washington, el escenario es cada vez más complejo: bases golpeadas, tropas vulnerables, arsenales mermados y una presencia militar regional que, según The Intercept, difícilmente vuelva a ser la de antes.
Mientras el conflicto con Irán continúa fuera de control, las cicatrices en la infraestructura militar estadounidense podrían convertirse en heridas estratégicas permanentes.
Vance condiciona acuerdo con Irán: «No vamos a aceptar palabras en lugar de acciones»

El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, exigió a Teherán «hacer algo significativo» para reducir su capacidad de enriquecimiento de uranio si quiere avanzar hacia un acuerdo que ponga fin al conflicto, al tiempo que aseguró que en Washington desconocen quién toma las decisiones en la República Islámica.
«Si no se quiere un arma nuclear, ¿para qué se necesita combustible enriquecido al 60%?»
En una entrevista concedida a Reuters desde Alaska, donde hace campaña para las elecciones de medio término, Vance condicionó el avance de las conversaciones con Irán a que sus autoridades asuman lo que Washington define como «hacer algo significativo» para reducir las capacidades de su programa de enriquecimiento de uranio.
«Si no se quiere un arma nuclear, ¿para qué se necesita combustible enriquecido al 60%? Si se quiere demostrar el compromiso de no construir un arma nuclear, no se debe producir combustible altamente enriquecido. Es una cuestión fundamental»
Y añadió:
«Creo que si quieren demostrar su compromiso de no construir un arma nuclear, deberían hacer algo significativo con respecto a su capacidad de enriquecimiento».
Un acuerdo sujeto a concesiones
Vance manifestó que, pese a que los últimos intentos de acercamiento con las autoridades iraníes para concluir la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz no han fructificado, su país sigue estando dispuesto a un acuerdo, aunque advirtió que ello estará sujeto a la obtención de concesiones de la contraparte iraní.
«No vamos a aceptar palabras en lugar de acciones», aseguró.
Aunque EE.UU. ha acusado repetidamente a Irán de enriquecer uranio con la intención de fabricar un arma atómica, la nación persa ha insistido en que su programa nuclear tiene fines pacíficos.
Washington admite que desconoce quién manda en Irán
El vicepresidente estadounidense sumó a sus declaraciones que el Gobierno de EE.UU. desconoce quién toma las decisiones en la República Islámica. Para sustentar su comentario, afirmó que mantuvieron conversaciones con el presidente Masoud Pezeshkian y el canciller Abbas Araghchi, pero, según sus palabras, no les quedó claro cuál es su nivel de autoridad real dentro de la estructura de poder iraní.
«Una de las cosas que notamos es que no está del todo claro cómo toma decisiones su país», dijo al respecto.
Esa postura fue secundada por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseveró que el problema es que no se sabe quién gobierna esa nación.
Teherán responde: «El problema es el contrario»
Desde Irán niegan esa versión. Este domingo, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei, declaró en rueda de prensa que:
«el problema es, en realidad, el contrario: reside en las posturas contradictorias y los mensajes ambiguos de los funcionarios estadounidenses».
Mientras Washington insiste en que Teherán debe pasar de las palabras a los hechos, la República Islámica rechaza las acusaciones y atribuye la falta de avances a la ambigüedad de la parte estadounidense.
Rubio: “EE.UU. no permitirá que Irán haga lo que quiera”

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó este miércoles que Washington no permitirá que Irán desarrolle un arma nuclear ni se vuelva “intocable”, al tiempo que aseguró que la economía persa está “en caída libre” y que Teherán “ha perdido el control completo” del estrecho de Ormuz.
“Arrasaremos con todos los países de Oriente Medio”
Rubio sostuvo en rueda de prensa que Irán intentó generar capacidad militar convencional masiva para volverse “intocable” y posteriormente desarrollar un arma nuclear sin interferencias. Según su relato, esa estrategia incluía amenazas como:
“Si intentan hacer algo con respecto a nuestro programa nuclear, arrasaremos con todos los países de Oriente Medio. Expulsaremos a las fuerzas estadounidenses de la región. Podemos hacer lo que queramos. Eso es lo que pretendían conseguir. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, nunca iba a permitir que eso sucediera”.
De acuerdo con Rubio, Trump destruyó los programas de drones y de misiles de Irán, así como su capacidad de fabricación, Marina y Fuerza Aérea. “Irán es mucho menos poderoso militarmente hoy de lo que era, y esa línea de inmunidad detrás de la cual intentaban esconderse ha sido borrada”, afirmó.
“Mientras Trump esté en el cargo”
El secretario de Estado indicó que la República Islámica no tendrá un arma nuclear “mientras Trump esté en el cargo” y que Teherán tuvo múltiples oportunidades en el pasado para alcanzar tratos sobre estos temas, pero no lo hizo.
Señaló que “el estrecho de Ormuz está abierto” con “casi tanto petróleo fluyendo como antes del conflicto”. Agregó sobre Teherán: “Ha perdido el control completo de los estrechos”.
“La economía de Irán está a punto de llegar a una situación…”
El funcionario destacó que la nación persa enfrenta ahora sanciones paralizantes y que los medios en Estados Unidos “están comenzando a cubrir, por primera vez, la grave situación que enfrenta Irán”.
“Y su economía no solo se encuentra ahora en caída libre, la economía de Irán está a punto de llegar a una situación en la que pocos países del mundo se han visto envueltos en cuanto a lo grave que llegará a ser”
Rubio responsabilizó a “los clérigos chiitas radicales que toman las decisiones” en la República Islámica de haber puesto a la población del país en esa situación por no gastar cada dólar y centavo que obtienen “en carreteras o puentes o en ayudar a mejorar la vida del pueblo iraní”. “Gastan ese dinero en Hezbolá, Hamás, milicias que disparan cohetes desde Irak y los hutíes”, manifestó.
Teherán rechaza acusaciones y pone condiciones
Israel, EE.UU. y otros países occidentales llevan tiempo acusando a Irán de intentar desarrollar armas nucleares a través de su programa atómico. Entre los principales argumentos citan el enriquecimiento de uranio al 60 %, un nivel muy superior al necesario para fines civiles y próximo al 90 % requerido para fabricar un arma. Sin embargo, Teherán rechaza esas acusaciones y sostiene que no busca dotarse de armamento nuclear.
Irán ha mantenido una posición firme respecto a su programa nuclear, al que sigue calificando de pacífico, pese a los bombardeos lanzados por EE.UU. e Israel contra su infraestructura atómica en junio de 2025 y a comienzos de este año. En ambos episodios, Washington y Tel Aviv atacaron instalaciones civiles iraníes, incluidas plantas nucleares, en lo que Teherán denuncia como una violación flagrante del derecho internacional y del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
El presidente del Parlamento iraní y jefe del equipo negociador del país persa, Mohammad Bagher Qalibaf, declaró este domingo que la reapertura del estrecho de Ormuz dependerá del cumplimiento de las siete condiciones de la República Islámica de Irán. Indicó que EE.UU. se ha mostrado “desesperado” ante la resistencia de Irán y que recientemente planteó algunas propuestas a través de un mediador. Qalibaf subrayó que, pese a ello, la época de ganar tiempo y aplazar las demandas ya ha quedado atrás.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, afirmó en septiembre que Teherán había transmitido a Washington siete condiciones para iniciar conversaciones, entre ellas, el fin de la guerra en todos los frentes, la liberación de activos iraníes congelados, el levantamiento del bloqueo naval y el compromiso de no interferir en los asuntos internos del país. Según se informó posteriormente, el presidente de EE.UU., Donald Trump, rechazó la propuesta de Irán para poner fin al conflicto entre ambos países.
(Con información de RT en Español)

