ALBA-TCP: Canciller Yvan Gil destaca legado de Chávez y Fidel en defensa de la soberanía regional
Durante el XXV Consejo Político de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA TCP), el canciller venezolano Yvan Gil enfatizó el papel histórico de la organización como «vanguardia en la defensa de los intereses bolivarianos y martianos» frente a la actual «encrucijada geopolítica» que enfrenta la región.
Gil recordó que el ALBA TCP, fundada hace dos décadas por Hugo Chávez y Fidel Castro, surgió como una «creación magistral» para construir «unidad, solidaridad y complementariedad» en la región. Destacó su vigencia como «la organización más importante con planteamientos revolucionarios» en Nuestra América.
«Hemos sabido construir una alternativa que rinde frutos: defender la soberanía frente a los desafíos imperiales. Es un compromiso con los próceres de nuestra independencia», afirmó.
El canciller detalló que los jefes de Estado aprobaron en la última cumbre de Caracas un «programa de trabajo estratégico», que incluye la Agenda 2030:
«Tenemos la responsabilidad de avanzar en las líneas diseñadas por nuestros líderes. La coyuntura exige respuestas unificadas ante amenazas externas», subrayó.
Ciencia, tecnología y transporte: Pilares de la integración
Gil resaltó avances concretos en reuniones sectoriales previas al Consejo:
- Ciencia y tecnología: Ministros aprobaron un «universo de programas» para desarrollo soberano, priorizando innovación al servicio de los pueblos.
- Transporte: Se trabaja en normativas para reforzar la conexión aérea y marítima entre países miembros, facilitando el intercambio comercial y cultural.
«No solo hablamos de unidad; la estamos materializando con hechos«, declaró, citando los acuerdos en infraestructura y cooperación técnica.
Bolivia promueve solidaridad y unidad como estrategia ante agresiones imperialistas

La ministra de Relaciones Exteriores de Bolivia, Celinda Sosa, expresó su certeza de que la solidaridad y unidad entre las naciones latinoamericanas devienen parte sustancial de la estrategia política necesaria para hacer frente a las amenazas del imperialismo.
Al intervenir este sábado durante la reunión del Consejo Político de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), Sosa enfatizó en la necesidad de seguir luchando por la justicia y la integración regional en medio de las circunstancias cruciales que hoy vive el mundo.
«Hoy trazaremos una hoja política para fortalecer los pilares de la alianza y concretar una agenda común para la defensa de los derechos humanos», dijo.
Destacó la importancia de profundizar la integración y que el Consejo Político del ALBA-TCP apoye las iniciativas de cada uno de los miembros de la Alianza. «Debemos consolidar la integración para colocarnos, como fuerza, en los escenarios internacionales», aseguró.
Defendió la paz como idea estrechamente ligada a la dignidad de las personas y al goce de sus derechos, de ahí el imperativo de luchar contra la pobreza, las desigualdades y la exclusión.
Además, en nombre de su Gobierno rechazó las medidas restrictivas unilaterales impuestas por la Casa Blanca contra Venezuela, Cuba y Nicaragua. Además, exigió que EE.UU. saque a Cuba de la lista de naciones supuestamente patrocinadoras del terrorismo. Valoró que las agresiones contra Cuba buscan rendir por hambre y enfermedades a su pueblo.
Consideró que las medidas de presión, así como la imposición de aranceles por la Administración Trump, atentan contra el desarrollo, el bienestar y el goce de los DD.HH.
Entre otras ideas, trasmitió de manera firme que Bolivia continuará denunciando la impunidad del Estado sionista de Israel y su genocida campaña contra el pueblo palestino y otras naciones de Oriente Medio.
Cuba denuncia uso de sanciones por EE.UU. para castigar a Estados soberanos
Bruno Rodríguez consideró que la Casa Blanca procura generar un nuevo diseño político dividiendo al mundo entre aquellos países que se pliegan a sus intereses y aquellos que insisten en defender su soberanía y autodeterminación.

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció este sábado el uso por la Casa Blanca de medidas restrictivas unilaterales económico-comerciales para imponer sus designios a otras naciones, medidas de presión que tendrán cuantiosos efectos a largo plazo contra los pueblos, dijo.
Durante la reunión del Consejo Político de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), el titular de Exteriores cubano consideró que la nación del norte busca generar un nuevo diseño político dividiendo al mundo entre aquellos países que se pliegan a sus intereses -y hacen concesiones territoriales, económicas y políticas- y aquellos que insisten en defender su autodeterminación.
Añadió que estos son víctimas de agresivas medidas, violatorias del derecho internacional y del principio de la soberanía de los Estados y la no injerencia en sus asuntos internos, además de privar a los pueblos del pleno goce de sus DD.HH.
Recordó que el imperio también apela al injerencismo y a la guerra cognitiva-comunicacional para quebrar la unidad nacional y desestabilizar, de ahí la importancia de contar con una estrategia regional para hacer frente a estas amenazas que buscan dividirnos y ahogarnos. Plan contra plan, como dijo Martí, expresó el Canciller de Cuba.
Tras manifestar que las presiones de EE.UU. son contrarias a la paz, la seguridad y la estabilidad globales, enfatizó que América Latina y el Caribe es una zona de paz y hay que continuar trabajando para preservarla. Exhortó a promover relaciones respetuosas de amistad, entendimiento y cooperación entre todas las naciones, que excluyan las amenazas y el uso de la fuerza.
Aseguró que el Canal de Panamá pertenece únicamente al pueblo panameño.
Llamó a consolidar la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y trabajar para que su próxima cumbre gravite sobre el concepto de América Latina como zona de paz.
Rechazó la persecución e intimidación de los migrantes latinoamericanos en EE.UU., quienes viajaron a ese país en busca de horizontes ante la guerra económica impuesta por Washington a sus naciones.
Resaltó que las deportaciones masivas son políticamente motivadas y hay que impedir que se usen para chantajear a nuestras naciones. Rechazó el uso de la ilegal base naval estadounidense en territorio cubano ocupado en Guantánamo para encarcelar a migrantes, así como el secuestro, deportación y envío de migrantes de diversas nacionalidades a terceros países por parte de EE.UU.
Entre otros temas, repudió la persecución por EE.UU. de las misiones médicas cubanas en numerosas naciones. Expresó que ello dañará sustancialmente la atención médica de pacientes de bajos recursos y residentes en lugares apartados. Dejó claro que la campaña contra las misiones médicas cubanas está sustentada en mentiras y que al imperio no le interesan los DD.HH.
Asimismo, manifestó que Cuba respetará los acuerdos firmados en este ámbito con naciones de todo el mundo.
Tomado de Resumen Latinoamericano Argentina.