El enfrentamiento a las drogas en Cuba es prioridad nacional y regional
Por Syara S. Massip y Victor Villalba/ Resumen Latinoamericano Cuba.
Bajo el principio de tolerancia cero ante las drogas, Cuba afronta con un enfoque integral las acciones de prevención y enfrentamiento ante este fenómeno. El actual escenario internacional ha favorecido la expansión de la producción, consumo y diversificación de las sustancias sicoactivas ilícitas. El país continúa fortaleciendo su estrategia nacional de enfrentamiento y prevención involucrando todos los factores posibles, tanto sociales como estatales, de la administración central del Estado, los gobiernos territoriales, organizaciones de masa, y el apoyo fundamental del sistema educacional y de Salud Pública.
En conferencia de prensa efectuada en la sede del Ministerio de Justicia (MINJUS) se actualizaron los principales resultados de las acciones preventivas y de enfrentamiento a la actividad asociada con drogas durante 2025.


La ministra de justicia, Rosabel Gamón Verde mencionó las acciones realizadas incluyendo la aplicación de políticas penales de máximo rigor frente a los delitos de tráfico y tenencia de drogas ilícitas, principalmente cuando la droga ocupada fueran canabinoides sintéticos, atendiendo al nivel de adicción que estos generan, su potencia, la alta toxicidad que poseen y fundamentalmente el daño que provocan para la salud de las personas que lo consumen. También constató un incremento en las acciones de prevención y enfrentamiento, particularmente desde una estrategia integral de comunicación y de divulgación transparente, que va informando al pueblo de las acciones realizadas, tanto en prevención como en enfrentamiento, propiciando aumentar la percepción de riesgo, mayor condena y decisión de sumarse a la lucha contra este flagelo.
A la vez hizo énfasis en que Cuba no es un país productor, ni almacén, ni territorio de tránsito hacia terceros países, aunque se encuentre próximo a las rutas frecuentadas para operaciones de narcotráfico y no quede exenta a los intentos de introducción por estas vías.
Resaltó la importante labor del Observatorio Nacional de Drogas considerado como un hito a nivel mundial, que gestiona simultáneamente tres redes especializadas: una red de información, una red de investigación y un sistema de alerta temprana, encaminado a asistir a la Comisión Nacional de Drogas en la generación, procesamiento y difusión de información estratégica para la toma de decisiones.
Por su parte el coronel Juan Carlos Poey Guerra, jefe del órgano especializado de enfrentamiento antidroga del Ministerio del Interior se refirió a que el 90% de la droga que asegura Cuba está originada por recalos que llegan a las costas del país o mediante la utilización de lanchas rápidas, que además de realizar operaciones de tráfico de drogas operan como tráfico de personas poniendo en riesgo la vida humanas y la seguridad nacional, siendo el canal marítimo por el que entra el mayor volumen de droga al país.
Otras vías utilizadas para la introducción de drogas a la isla fueron las maniobras de cubanos y extranjeros radicados en el exterior a través de la vía aérea, con el empleo de pasajeros, cargas o envíos postales, combinando modos de operar tradicionales con otros novedosos, por lo que el Ministerio del Interior ha perfeccionado y reforzado las acciones de trabajo, tanto en la prevención y como en el enfrentamiento en los principales escenarios de actuación de la delincuencia.
Se destacó que pese al bloqueo económico financiero y petrolero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, que impacta directamente y limita la adquisición de recursos financieros y tecnológicos necesarios en esta batalla, el Ministerio del Interior está en condiciones de continuar enfrentando este flagelo como parte de la política del Estado cubano, no sin antes obviar que el principal emisor de sustancias ilícitas son los propios Estados Unidos.
El pasado año 2025 se obvió a Cuba en el informe anual que elabora el departamento de Estado de los Estados Unidos de la oficina de asuntos internacionales de narcóticos y aplicación de la ley, cuando en años anteriores habían reconocido que la isla no es un importante consumidor, productor, ni punto de trasbordo de drogas ilícitas, que Cuba concentra sus esfuerzos en patrullar sus mares y realizan estrictos sondeos.
Reconocían también la precisa aplicación de la ley a la actividad de narcotráfico, así como los esfuerzos realizados con la comunidad internacional para detener el flujo de sustancias ilícitas, destacando la larga relación que mantienen las tropas guarda fronteras cubanas con los guardacostas estadounidenses y la frecuente información sobre las actividades sospechosas de narcotráficos. El jefe del Estado Mayor de las Tropas Guardafronteras del Ministerio del Interior, Ybey Carballo se refirió a esta obviedad con cierta intencionalidad política del Departamento de Estado y lo calificó de irracional, por el amplio historial documentado y reconocido sobre el papel de Cuba, así como el constante intercambio de información en tiempo real con los servicios homólogos.
El Estado y el Gobierno cubanos ratifican su voluntad de perfeccionamiento de las acciones frente a las drogas, constituyendo este un ejemplo de que el país no representa amenaza alguna para la seguridad de Estados Unidos, avalado por los resultados de las acciones de enfrentamiento frente a este fenómeno, considerado asunto prioritario de seguridad nacional y regional.

