Discurso del Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez en el Segmento de Alto Nivel del Consejo de Derechos Humanos
Intervención del Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, en el Segmento de Alto Nivel del 61 período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos
Señora vicepresidenta:
Ha surgido una dictadura en el mundo globalizado. El orden nacido de la Segunda Guerra Mundial para evitar una tercera está siendo destruido y se proclama la filosofía del despojo como el derecho excepcional y supremo de los Estados Unidos de América a la conquista y el uso de la fuerza como una forma de ser inmanente, natural y cotidiana. Más allá de las ideologías, todos los estados nacionales corren peligro con independencia de sus modelos culturales o políticos.
La primera reserva mundial de hidrocarburos, Venezuela, fue atacada vilmente. ¿Qué ocurrirá con los yacimientos de minerales críticos y de tierras raras, con las reservas de agua, la Amazonía, el lecho marino, el Ártico y la Antártida, la ocupación de enclaves supuestamente estratégicos, los pasos interoceánicos, las rutas de comercio, la debilidad y el oportunismo alientan la conquista? ¿Cómo serían la libertad de comercio y navegación con el uso de los aranceles como instrumento de agresión y con la aplicación extraterritorial de las leyes y la jurisdicción de las cortes judiciales estadounidenses?
La orden ejecutiva del 29 de enero pasado del presidente de los Estados Unidos declara el castigo colectivo al pueblo cubano y se propone crear una catástrofe humanitaria mediante el cerco energético.
¿Puede permitirse a una gran potencia intentar destruir a una pequeña nación de paz, provocar una tragedia humanitaria, destrozar su cultura nacional, someter a un pueblo noble y solidario al genocidio con el burdo pretexto de la seguridad nacional? El pueblo cubano defenderá con el mayor vigor y coraje, en estrecha unidad y amplio consenso, su derecho a la libre determinación, la independencia, la soberanía, la integridad territorial y el orden constitucional.
Lo haremos con el concurso de los cubanos que residen en otras latitudes. Impediremos una crisis humanitaria en Cuba, aunque pasaremos privaciones y sufrimientos. Somos un pueblo consciente, instruido y valiente, con recursos humanos altamente calificados, potentes y universales sistemas de educación, salud y ciencia.
Tenemos tierras cultivables, aguas, reservas minerales, infraestructura, producimos casi la mitad del crudo que consumimos, disponemos de capacidad de refinación y avanzamos en una importante y eficiente inversión en energía solar. Con sufrimientos, tres generaciones de cubanos hemos vencido el bloqueo de los Estados Unidos por más de 60 años. Hemos sido solidarios con todos, especialmente con las naciones del sur.
Aún en el peor escenario, persistiremos. Encontraremos soluciones creativas. Frente a todas las dificultades, mitigaremos el daño humanitario.
Seremos solidarios. También tendremos disposición para un diálogo con los Estados Unidos basado en la igualdad soberana y el derecho internacional, el respeto mutuo, el beneficio recíproco, sin precondiciones ni injerencia en los asuntos internos que se proponga alcanzar una relación civilizada dentro de nuestras diferencias e incluso promover la cooperación en las áreas que resulte posible. Nuestro compromiso con la defensa y promoción de todos los derechos humanos para todos los seres humanos se fortalece.
Continuaremos defendiendo el derecho inalienable del pueblo palestino y la integridad de los migrantes. Admiramos al pueblo de Minnesota en su resistencia comunitaria. Nos opondremos a los dobles raseros y la manipulación política.
En el Centenario del natalicio del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, nuestra determinación de defender la nación es total y la decisión de salvaguardar una sociedad centrada en alcanzar la dignidad plena del ser humano y la más amplia justicia es irrevocable.
Muchas gracias
Tomado de Cubaminrex.

