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Ajedrez geopolítico: superioridad estratégica de Irán frente a coalición Estados Unidos- Israel

Por Yoselina Guevara  López*

En el año mil, el gran poeta persa Ferdowsí describía el origen del ajedrez en su famosa obra “Shaname” (Libro de los Reyes), un juego en el cual, prevalece la estrategia al azar; nos atrevemos a añadir que al igual que en la geopolítica, cada movimiento debe ser calculado de manera precisa, un principio que en una nación milenaria, como la iraniana, se mantiene vigente.

Actualmente en la guerra contra Irán, mientras Teherán responde a los bombardeos con la paciencia de un estratega que sabe certeramente donde golpear, Washington muestra su desespero ante lo que evidencia que ha sido un mal cálculo estratégico, en una apuesta a ciegas que confiaba en la repetición de la victoria por la fuerza, como ya había hecho en otras oportunidades.

Es muy probable que dentro de la imaginación de Donald Trump y su gabinete, hayan pensado que este iba a ser un conflicto relámpago que doblegarían fácilmente al gobierno iraní, pero dentro de sus cálculos no estaba estipulado que se  convertiría en una clásica guerra de desgaste, cuya duración ahora no es predecible, pero que además de ello está involucrando a todo el Medio Oriente, afectando a la economía mundial y con el riesgo de que se extienda a otros continentes.

Unión monolítica en torno al gobierno iraní

Lo que estamos observando es que ha fallado la interpretación occidental de que un ataque a Teherán, con la decapitación de las máximas autoridades iraníes, podía debilitar al actual gobierno y propiciar la aplicación del modelo estadounidense del “cambio de régimen”. Nada de ello ha sucedido, por el contrario la población local se ha unido de manera con más fuerza en torno al Gobierno iraní, lo cual es sumamente significativo en un país con un alto porcentaje de jóvenes y con cerca de 93 millones de habitantes. Asimismo se ha puesto de manifiesto el carácter “anti estadounidenses”, uno de los gérmenes que llevó en 1979 por su sumisión a occidente al derrocamiento del último Shah persa, y la posición “anti sionista” que se encuentra plasmada en su constitución nacional.

La rápida sustitución del Líder Supremo Espiritual con su hijo Jamenei, así como el mantenimiento de la cadena de mando, con los cambios de los líderes asesinados, demuestra que Teherán sigue manteniendo firmemente el control de la escalada bélica y describe hasta ahora la derrota a nivel táctico y estratégico de Washington.

Arsenal armamentístico iraní imperturbable

Por otra parte, aunque desde la Casa Blanca se asegure mediáticamente que las fuerzas de la República Islámica están totalmente destruidas, los misiles y drones iraníes continúan atacando objetivos militares enemigos. Todo ello  bajo una disciplinada organización defensiva, articulada en un mosaico de 12 distritos autónomos en los que cada comandante tiene su propia tarea a llevar a cabo con total autonomía, y donde el control del país se encuentra en las manos de los Guardianes de la Revolución.

De hecho el vocero del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC), el General de Brigada Ali Mohammad Naeini que posteriormente fue asesinado en un bombardeo sionista, el 15 de marzo de 2026 declaró que “la mayoría de los misiles que habían lanzado hasta a ahora son de fabricación de hace una década”. Es decir que las armas más poderosas que posee la República Islámica aún no han sido utilizadas, las cuales presumiblemente son de última tecnología, siendo no conocidas las cantidades exactas de estos armamentos.

Por ejemplo recientemente el 19 de marzo de 2026 el IRGC confirmó la primera  utilización en combate del sistema de misiles «Nasrallah» durante la oleada «Ola 65» de la operación «True Promise 4»; los blancos fueron las refinerías de petróleo de Haifa y Ashdod, dos de las instalaciones energéticas más grandes del Estado de Israel. A la sorprendente producción armamentística iraní se añade la imposibilidad de conocer con certeza la localización precisa de las bases de misiles subterráneas iraníes, que a pesar de los videos que circulan en las redes sus ubicaciones continúan a ser un misterio .

Soledad del decrépito hegemón

Es quizás la primera vez que un presidente de los Estados Unidos se muestra tan peligrosamente aislado y frustrado ante la ya evidente derrota estratégica en Irán. Ante la evidente dificultad en la cual se encuentra Trump, solicitó en vano el apoyo de los buques de guerra de China, Japón y Corea del Sur, además de los países miembros de la OTAN para liberar el estrecho de Ormuz, recibiendo un rotundo no, siempre de manera diplomática, desatando por supuesto la furia del inquilino de la Casa Blanca. Tal vez los países clientes han visto la debilidad de Washington, y por ello no quieren inmiscuirse en una guerra que evidentemente no les pertenece, ni por proximidad geográfica ni por intereses o amenazas de ningún tipo.

En cuanto a China, observa pacientemente que Trump ya tiene el agua al cuello y si el conflicto se prolonga, como todo indica, en el momento de las elecciones norteamericanas de mitad de mandato, el presidente norteamericano podría necesitar aún más ayuda y estar decididamente dispuesto a hacer concesiones.

En los Estados Unidos, a nivel interno las cosas no parecen ir favorablemente. El Pentágono solicitó más de 200 mil millones de dólares adicionales para continuar la campaña militar contra Irán, pero la propuesta ya está generando un fuerte oposición en el Congreso con el cuestionamiento de los legisladores demócratas por los costos y la presión sobre el presupuesto federal. Algunos republicanos también muestran dudas, aunque con seguridad seguirán los dictámenes de la disciplina partidista; continúa la incertidumbre sobre si en efecto se conseguirán los votos necesarios para aprobar el dinero a utilizar a nivel bélico.

En este sentido el tiempo juega a favor de Irán porque a medida que pasan los días, ve cómo se agotan cada vez más las reservas norteamericanas de las costosas bombas e interceptores sin que dispongan de ningún as en la manga, salvo que retiren sus baterías del Pacífico y aumenten el despliegue de buques y aviones sin que por ello puedan garantizar un cambio de rumbo del conflicto.

Trump, por su parte, continúa a amenazar con una “operación terrestre” para la que no dispone ni de soldados ni de los centros logísticos necesarios para una empresa de tal envergadura, de hecho una movilización de armamento y tropas desde otros frentes críticos, los dejaría totalmente desprotegidos.  

Por ahora el tablero sigue en pie, Irán está venciendo, como en el ajedrez, pese a perder piezas valiosas, está derrotando a los enemigos que han abierto esta guerra solo por el placer de sentirse superiores y poderosos.

(*) Yoselina Guevara López: comunicadora social venezolana, analista política, articulista en diferentes medios internacionales, cuyo trabajo ha sido traducido al inglés, gallego, italiano, griego y sueco. Ganadora del Premio Nacional de Periodismo  Simón Bolívar 2022 (Venezuela), mención especial Opinión; Premio Nacional de Periodismo Aníbal Nazoa 2021 (Venezuela); I Concurso Memoria Histórica Comandante Feliciano 2022 (El Salvador) Tercer lugar. Autora del libro “Fascismo y nazismo, evolución de la violencia hasta nuestros días”.

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