«Si se meten, van a pagar caro»: la estrategia de Cuba frente a la asfixia trumpista
Ramón Labañino — Licenciado en Economía, con Título de Oro en la Universidad de La Habana, uno de los cinco héroes cubanos que se infiltró en grupos terroristas en Miami que organizan ataques criminales contra el territorio cubano. Fue detenido en 1998 en un operativo del FBI y liberado a fines de 2014 en el marco del deshielo de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba. Es vicepresidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores (ANEC).
Entrevistador: Mauro Cejas Marcovecchio
Fecha: 24/03/2026
¿Cómo es posible pensar el legado de ‘los cinco héroes cubanos’ en el contexto que hoy atraviesa el país?
Estamos atravesando un momento en el cual nuestra nación está amenazada de forma directa, incluso con la posibilidad de una intervención militar, que cada día se hace más latente en el doble discurso mentiroso que tiene el presidente de Estados Unidos. Estoy convencido que estamos viviendo los momentos finales del imperialismo norteamericano. Final que será más o menos largo, dependiendo del impulso de nuestros pueblos.
Nuestro legado es el de representar a un pueblo, a una generación de cubanos y cubanas, que no nos vamos a rendir, que vamos a pelear hasta la última gota de sangre por la revolución, por el socialismo. Porque creemos firmemente que el futuro de la humanidad tiene que ser un futuro de justicia, equidad, solidaridad y no de la guerra ni la destrucción. Cuando uno es fiel a sus principios, cuando uno no se doblega, cuando uno insiste en la verdad, en proteger a tu pueblo, uno al final triunfa.
La victoria de ‘los cinco’ fue una victoria de Fidel, una victoria de Raúl, de la revolución cubana, pero también fue una victoria de todo el pueblo, del mundo y de la solidaridad internacional. Eso quiere decir que hay un camino en contra del imperialismo que se puede utilizar para vencer: es el camino de la unidad. Hoy más que nunca nos hace falta estar unidos todos los pobres del mundo, como dice el Che Guevara. Porque después de todo somos el 99% de la población, que vivimos cada día en condiciones más malas para que un 1% viva superbién. El camino es la lucha, todo tipo de lucha. Si Cuba es invadida, nos vamos a defender con las armas, pero la primera gran victoria tiene que ser la victoria de las ideas, que nosotros somos el camino correcto, la esperanza de la humanidad.
Luego de la agresión militar estadounidense que sufrió Venezuela, en la que fue secuestrado su presidente y fueron asesinadas más de 100 personas, entre ellos 32 cubanos, ¿cuál es la posibilidad de hacer frente a un poderío con tal asimetría?
La lucha contra el imperialismo sin duda es una lucha asimétrica: ellos tienen todo el poder militar, financiero, económico. Tienen recursos tecnológicos, dinero, inteligencia artificial para hacer daño, no la que sirve para salvar la humanidad. Y nuestros pueblos deprimidos, pobres, con pocos recursos. Pero lo más importante es la voluntad de defenderse. Cuando se está en una situación extrema como ésta, el ser humano es capaz de crear nuevos métodos de guerra que son convincentes y que pueden iluminar la victoria.
El ataque contra Irán ha demostrado que se puede enfrentar al imperialismo norteamericano si tú involucras a todo el pueblo en la guerra. No es lo mismo retirar un ejército de 100, 200 mil hombres armados, que derrotar a 9 millones. Si cada cubano y cada pobre de la tierra, en cada uno de nuestros pueblos, somos capaces de crear una forma de defensa asimétrica, en la que cada cual se convierta en defensor de su propio territorio, el enemigo puede venir a ocuparte, pero va a tener que poner pies en tierra, va a tener que ocupar una zona. Y cuando tú estructuras la defensa de ese país de forma escalonada y de forma que cada persona es su propio comandante, cuando cada uno sabe lo que tiene que hacer, esa voluntad de lucha y esa decisión de hacer daño al enemigo en momentos críticos nos trae la victoria.
Ese es el concepto de guerra de guerrillas del Che Guevara, basado en atacar en pequeños grupos, de manera continua, hacer la vida difícil al imperialismo, hacerle pagar bien caro la osadía de agredirnos y nunca descansar en la pelea. Ese es el ejemplo de la guerra en Cuba, los mambises con pleno machete, sin armas, se enfrentaron al ejército más poderoso en aquel momento, el español, que tenía todos los recursos, la mayor tecnología y estrategia militar. Sin embargo hombres desnudos, encima de caballos, utilizando esta táctica, perseguir al enemigo y hacerse de sus armas, fue lo que nos trajo la victoria. ¿Que es duro, que es difícil? Es duro y es difícil.
La primera forma de ganar una guerra es evitar la guerra. Queremos la paz, porque Cuba defiende la paz por encima de todas las demás razones. Tener un día más de paz, es un día de victoria para la revolución cubana y un día de victoria para el mundo. Iremos a la guerra solo en caso extremo que nos agredan, porque de verdad consideramos que no es necesario invadir a Cuba, no es un daño para la seguridad nacional de nadie, Cuba no se mete en las elecciones de Estados Unidos y nosotros buscamos la forma de resolver esto con medios pacíficos. Ahora, en caso de ir a la guerra, también estamos preparados.
Nuestro ejército todos los años se ha preparado y la amenaza ahora es más latente, más real. Estamos ante un loco, un mentiroso, un tergiversador, un hombre fuera de sus cabales, que un día se levanta con el desastre que está teniendo en Irán, donde está siendo derrotado evidentemente, y puede tratar de hacer un ataque contra Cuba. Estamos firmes, estamos dispuestos a morir, aunque somos un pueblo de paz. No vamos a permitir que nadie venga a gobernarnos, desde ninguna parte del mundo: somos un país libre, independiente y soberano, y eso los cubanos lo tenemos muy metido en nuestra conciencia nacional.
¿Cómo deberían interpretarse las limitaciones que están habiendo respecto a la coordinación internacional de la solidaridad desde países que históricamente han tenido una tradición de ayuda humanitaria con Cuba y hoy se detienen a partir de la amenaza tarifaria?
Desde el 29 de enero, cuando Donald Trump declaró que Cuba era una amenaza a la seguridad nacional y aplicó las medidas de las tarifas a todas las personas, entidades o gobiernos que suministraban petróleo para Cuba. Sin duda, eso frenó. Ya hacía meses que no entraba petróleo producto de las amenazas de Estados Unidos, contando incluso los barcos que Estados Unidos ha explotado en el Caribe, sin pruebas de nada, sin juicio. Un día, pienso que la historia los va a juzgar por actos criminales, incluso crímenes de lesa humanidad, que debe ser sancionado.
Hace tres meses nosotros no recibimos petróleo de nadie. Por razones obvias y lo entendemos, porque nadie quiere buscarse de enemigo a Estados Unidos, pagar tarifas salvajes, el costo de un enfrentamiento, pero siempre hay voces amigas y poderosas. Por ejemplo, México ha tenido una actitud muy solidaria, como ha sido siempre a lo largo de toda la historia de la revolución, incluso desde el principio que a Cuba fue expulsada de la OEA y fue relegada prácticamente a nada, México siempre estuvo apoyándonos. Incluso nos manda mucha ayuda, varios barcos militares con ayuda de alimentos. Rusia ha traído provisiones de ayuda. También China, las grandes potencias, pero sin duda el golpe ha sido severo.
En una guerra de este tipo, el apoyo internacional es crucial. En este mismo momento, Cuba está viviendo una época muy dura, pero también en parte, esperanzadora. Recibir tanta ayuda internacional, la flotilla que está llegando, amigos de muchísimas partes del mundo, Europa, América Latina, eso le da una fuerza tremenda a la revolución y no solamente a nuestro pueblo por las medicinas, los alimentos que nos llegan y las ayudas en todo sentido, pero sobre todo el apoyo moral, político. Demostrarle al imperialismo norteamericano que la pelea con nosotros no va a ser con nosotros solos, que tenemos miles y millones de seres humanos en el planeta que quieren a Cuba, como decía uno de los que vinieron a la flotilla: «no es que Cuba necesite de nosotros, es que nosotros necesitamos de Cuba». Es muy bonito, me animo a decir, porque la historia nos ha puesto en la posición de que somos el faro de los países, la esperanza de que el mundo no puede ser este mundo salvaje, de agresiones, que tú tienes que hacer lo que a mí me dé la gana porque soy más fuerte que tú, ir a Groenlandia y querer ocuparla, querer invadir México, Canadá, son cosas salvajes. Y nuestros pueblos pueden detenerlos. Viene incluso desde adentro del pueblo de Estados Unidos, que es importantísimo, donde hay sectores políticos incluso militares que no quieren agresiones con Cuba. Desgraciadamente, estamos ante una administración que nadie sabe qué va a hacer, impredecible. Pero eso es una forma de lucha también: la solidaridad. Pienso que eso, al final, va a tener un peso muy importante en las decisiones que ellos tomen.
¿Cuáles son las posibilidades de desarrollo de cualquier país que intente conservar su soberanía con el nivel de amenazas y trabas que hoy en día el imperio les impone?
En primer lugar, cada pueblo tiene que mirarse hacia dentro y contar con sus propios recursos naturales. En el caso de Cuba, que no tenemos recursos abundantes, tenemos un poco de petróleo muy pesado, de azufre, pero con eso estamos produciendo aproximadamente el 40% de lo que necesita el país, es decir, 110 mil barriles diarios. La producción nacional es de 40 mil, que ahora se está ampliando. El resto venía de las importaciones, sobre todo de Venezuela, antes de la invasión y desgraciadamente secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores. Eso nos ha llevado a reinventarnos: si algo va a demostrarle el proceso es que cada pueblo tiene un potencial enorme de resiliencia. El bloqueo no es de ahora, llevamos 65 años bloqueados, ahora nos ha estrangulado con el bloqueo de combustible. Hemos buscado la posibilidad de explotar mejor los recursos con los que contamos, sacar un poco más, refinalarlo, mejorar los métodos de refinación, ampliar la cantidad de pozos, buscar otro tipos de invenciones. Incluso las Mipymes han creado formas de cómo reciclar el plástico y convertirlo de nuevo en petróleo. Esto es un ejemplo del uso de la propiedad privada en Cuba.
Lo otro es la transformación energética: los paneles solares. ¿Qué es lo que hemos dicho? Lo que en Cuba nunca falta es sol. Esta es la revolución energética que en unos años va a significar una independencia total de los combustibles fósiles, una vez que nosotros hayamos establecido todas las matrices fotovoltaicas que hay en nuestro país.
Cuba no se ha quedado detenida. Seguimos utilizando más que todo el nivel de inteligencia de nuestro pueblo y de nuestros científicos. Gracias a la revolución hemos creado una fuente inagotable de personas inteligentes, capaces, que fueron buscadas para este proceso. Pero sin duda alguna, la apertura hacia el sector privado o el sector no estatal ha tenido un impacto importante en la economía cubana. Hoy en día este sector aporta cerca de 33% de la fuerza de trabajo, que no es para nada despreciable y con muy buenos salarios. Las Mipymes están ayudando mucho a importar cosas que el gobierno no puede importar. Y dentro de eso, una de las nuevas medidas que ya está teniendo repercusión es que pueden importar gasolina.
La economía cubana hoy en día tiene muchos actores económicos de distintos tipos. Pero todos tienen una parte en ese proceso, bien definida. La empresa estatal socialista cada día va a tender a concentrarse en los productos más importantes del país, los que generan y mantienen los niveles macroeconómicos, los recursos, la biotecnología, el tabaco, el café, el petróleo que producimos, el níquel. Y por supuesto, los hospitales, las escuelas, que son gratis en Cuba, con muchos problemas y dificultades, pero siguen siendo gratuitas, siguen siendo patrimonio de la revolución y del pueblo.
Aquellos otros factores que no son de determinación fundamental para el producto interno bruto macroeconómico es lo que se le pasa al sector privado: las pequeñas empresas, los restaurantes, servicios. Ahora, el papel de las Mipymes es importante, pero tenemos que integrarlo cada vez más, encadenarlo a la empresa estatal, y entre todos crear un tejido que nos permita avanzar, no se puede tener miedo a eso. El Partido Comunista de Cuba es el rector de ese proceso, es el que debe conducirlo, el que debe llevarlo adelante a través de una planificación socialista, que le diga a las Mipymes: «mira, nos hace falta que produzcan alimentos, tú te vas a unir a esta empresa agropecuaria que se va a encargar de las conservas», y ahí empieza.
Se acaba de abrir la posibilidad también de que vengan los inversores extranjeros, de todo tipo de empresas. Para que Cuba crezca el PBI anual en un 1%, necesitamos una inversión de 2.500 millones anuales. Todavía estamos lejos de llegar ahí. A medida que haya más inversores, eso va a mejorar. El bloqueo los asusta. Hoy en día, el obstáculo más grande que tiene la economía cubana es el bloqueo norteamericano. Ahora que está habiendo conversaciones, que hay cierto tipo de negociación, lo primero que Cuba tiene que pedir, es que nos quiten el bloqueo, que nos consideren un país normal, que podamos hacer negocios, que podamos atraer inversores, que podamos exportar nuestro producto, etc.
¿Cómo involucrar al conjunto de la población para que se haga parte del conflicto, para que se politicen esas necesidades y ese horizonte?
Realmente nuestra sociedad está bastante politizada. Ya en Cuba, quizás por la misma razón de que hemos tenido educación gratis, la gente piensa, analiza. El pueblo cubano es un pueblo de un alto nivel cultural. Somos personas que no solamente tenemos criterios propios sobre la vida, sino sobre la política, sobre la moral, sobre la economía.
Es increíble ver como muchas personas del pueblo que nunca han estudiado economía, la entienden tan bien, la traducen a su día a día. Eso es un trabajo de nuestros economistas, llevar la cultura económica al pueblo. Eso se ha tenido que dar ya de manera necesaria, porque ahora mismo, cuando tú vas a comprar algo, la inflación es alta, los precios elevados, ¿qué es lo que hay que hacer? Meter más oferta en el mercado, hay que producir más. Y ya todo eso el pueblo lo entiende bien.
La batalla más importante es la de las ideas. El pueblo con razón exige: los apagones, la falta de alimentos, eso nos duele a todos, le duele a cada dirigente, le duele al partido, y la gente protesta por eso, con todas las razones del mundo. Pero en algunos casos esas protestas son dirigidas por el enemigo. Por ejemplo, en el suceso que acabo de pasar en Morón, que les pagaron a unos muchachos, que compraron ron, cervezas, se emborracharon, incluso tuvieron actos violentos, etc.
Sin duda estamos bajo un ataque terrible, no solamente en el exterior, la propaganda constante contra Cuba, que van a atacarnos mañana, que nos van a sancionar. Internamente tenemos un ataque visceral en las redes sociales. Todo lo que tiene que ver con comunismo, con socialismo, y dentro de eso hay muchas mentiras, hay muchas tergiversaciones.
Entonces nuestra lucha es compleja y nuestro trabajo político ideológico tiene que ser mayor, que el pueblo entienda las razones de lo que está pasando. Yo te diría que la mayoría de nuestro pueblo está con la revolución, con todos los disgustos que puede haber que son lógicos, con la situación que estamos viviendo. En la constitución de 2019 el apoyo fue del 80%. El trabajo que hay que hacer es discutir, ir al pueblo, no es hablar en una tribuna, no es hablar solo en la televisión, es ir al pueblo, compartir con el pueblo, luchar brazo a brazo. Que hay un apagón, vamos para allá, se busca, se moviliza. ‘Los cinco’ estamos trabajando hoy en día, Gerardo es el coordinador general de los CDR (Comités de Defensa de la Revolución). Es la organización de masas más grande de Cuba, tiene ocho millones de miembros y el trabajo es incansable, pero es lo que hay que hacer. Ir allí, compartir con ellos cuando hay una situación, mira, no hay luz, vamos a hacer una fogata aquí, vamos a hacer una caldosa (plato típico elaborado a base de viandas, carnes, especias y vegetales), cada cual pone un poquito de arroz y así. Esa unidad y el hecho de que la gente vea que sus líderes estamos ahí al lado de ellos, que tenemos los mismos problemas, que no hay gasolina para nosotros tampoco. Esa es nuestra batalla.
El enemigo muchas veces nos golpea porque tiene la primicia de la información, a veces estamos lento para responder, hay que responder más rápido, más directo a los problemas y hablar siempre como nos enseñó el Comandante: con la verdad. Hay que ir y explicar la verdad, pero hay tal situación, tenemos escasez. ¿Hemos cometido errores? Sí, hemos cometido errores, como todo proceso humano, no es perfecto, nos equivocamos en esto pero vamos a rectificar, y eso no va a volver a pasar.
Fuera de esto, hay un espíritu crítico. Si tú lees las redes, te vas a dar cuenta que el pueblo, incluso personalidades del arte, la cultura, personalidades revolucionarias, critican cosas, pero siempre al final son las mismas personas que vamos a tomar las armas para defender la revolución. La crítica revolucionaria nos enseñó el Che que era esencial para defender la revolución. La crítica bien dirigida, bien estructurada, la crítica sólida, real, hay que escucharla, pero hay que escucharla y rectificarla.
Sin embargo, y te repito, el espíritu que hay en nuestro pueblo es de combate. Ahora mismo, día por día, se está preparando la estructura de defensa por escalones. En primer escalón, las fuerzas armadas. A medida que el enemigo quiera avanzar, se van a encontrar barreras de combate, hasta llegar a la estructura para defender casa por casa, cada cual con su fusil, con su arma, con lo que tengan en mano, para defender su territorio. Esa es una forma de vencer en la lucha asimétrica. El pueblo se está preparando, tenemos que estar listos, porque mientras esta administración esté, nadie está seguro. Tenemos la esperanza que más temprano que tarde. Yo pienso que ojalá el mundo dure los dos años que le quedan. Además, tiene una situación interna muy compleja, el mundo que está viviendo es muy complejo, geopolíticamente hablando.
Nosotros con lo que tenemos, estamos haciendo maravillas y el principal héroe es nuestro pueblo, que tiene una resistencia, que a lo mejor otros pueblos del mundo, con todo respeto, quizás no hubieran aguantado tantos años. ¿Qué es lo que pasa con Cuba? Que algunos enemigos no logran entender bien: aquí, cuando tú atacas a sus hombres, por ejemplo, el golpe de los 32 hermanos nuestros que murieron en Venezuela, eso nos fortalece, nos pone más bravillos, nos pone más soberbios, no nos gusta que nos agredan, como dijo Fidel, no nos gusta que nos intimiden. Y una demostración de eso es la de nuestros hermanos que se balearon, como lo hacemos los cubanos, y si algo demostraron, es que en Cuba no se come miedo. La historia se encargará de eso, pero demostramos que con Cuba no se juega, que 32 hombres se balean con las fuerzas especiales, la más grande del mundo, y les tumba aviones, y les matan hombres. Algún día van a decir cuántos hombres mataron, hubo varios, hirieron una pila de gente, tumbaron un helicóptero. Hubo daños y fue con fusiles normales, imagínate lo que nosotros pudiéramos hacer con armas de ese calibre.
Después de eso los terroristas vinieron en la lancha. Diez terroristas, armados hasta los dientes, con fusiles de ataque, con pistolas que penetran chalecos antibalas, que eso lo usan nomás las tropas especiales de Estados Unidos. Un tipo de armamento muy sofisticado, con drones, con balas. Nuestro primer capitán, el comandante, cayó herido y cuatro hombres liquidaron a diez, y con unos simples AKM, nada de otro mundo. Eso te demuestra el nivel de fuerza que tiene la moral. Lo que nos sostiene es que estamos en el lado correcto de la historia. Nosotros lo que defendemos es a nuestro pueblo, nosotros no agredimos. Eso es una demostración de que a Cuba no se va a hacer paseos: si se meten, van a pagar caro. Estoy convencido que al final vamos a ganar.















Fuente: Agencias

