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El 20 de mayo nació una neocolonia en Cuba

Por Hedelberto López Blanch

Un mitómano incorregible como es el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio ofreció una conferencia de prensa con motivo del 20 de mayo de 1902 cuando en Cuba surgió una neocolonia controlada por Washington.

Rubio que en su paso por el Congreso, el Senado y ahora en el Departamento de Estado ha impulsado más de 300 nuevas extorsiones que refuerzan el bloqueo que dura más de seis décadas, osó volver a repetir que Cuba es una nación fallida y hasta amenazó con una agresión militar para tratar de cambiar el sistema de gobierno de la Isla. 

La llamada independencia de Cuba, ese 20 de mayo nació amarrada a la Enmienda Platt (aprobada en el Congreso yanqui el 2 de marzo de 1901) que fue impuesta como apéndice en la Constitución cubana y que limitaba la soberanía del país.

La Enmienda Platt fue una imposición, un mecanismo que limitó severamente la soberanía cubana. Las directivas estipulaban que el gobierno cubano no podía realizar ciertos tratados sin el consentimiento de Estados Unidos y que la intervención militar yanqui se justificaba si no se cumplían las disposiciones de la enmienda en la Constitución cubana. 

La Enmienda Platt se mantuvo vigente hasta 1934, cuando fue derogada en un contexto de creciente presión popular y de las fuerzas revolucionarias. No obstante, el legado de dependencia que dejó fue profundo y las condiciones de la base naval en Guantánamo no fueron negociadas, lo que llevó a Cuba a una situación de vulnerabilidad persistente.

El régimen de Fulgencio Batista, aliado y controlado por Estados Unidos, continuó la tradición de subordinación que caracterizó la historia cubana. Solo con el triunfo del primero de enero de 1959 se comenzó a vislumbrar una verdadera independencia.

¿Cómo se hallaba Cuba al principio de la Revolución?

La monoproducción azucarera representaba el 80% de las exportaciones y era la base para sustentar el latifundio.

Los Inversionistas norteamericanos controlaban entre muchas otras cosas, el 90% de la telefonía, el 70% de la refinación de petróleo, el 100% de la producción de Níquel y el 50% del ferrocarril. O sea, dirigían prácticamente toda la economía del país.

Además, las empresas farmacéuticas norteamericanas eran dueñas del 70% del mercado nacional de medicamentos

Solo el 3% de los campesinos cubanos eran dueño de la tierra

La tasa de mortalidad infantil se cifraba en 65 por 1000 nacimientos; la esperanza de vida al nacer, de 62 años y la cobertura gubernamental de servicios de salud del 6%.

Existía un 30% de analfabetismo y apenas 55% de los niños concurría a la escuela; la tasa de desempleo, 35%. El 22% de las viviendas era propiedad de sus habitantes, y el 72% de las casas en general carecía de servicios sanitarios y el 42% de electricidad.

Esa era la realidad que existía en la Cuba de 1959 que fue transformada radicalmente a favor del bienestar del pueblo.

Sobran ejemplos: la mortalidad infantil actual está entre 4% y 9% (aumentó debido al bloqueo); esperanza de vida 78 años; escolaridad primaria 98%; más de un millón de personas con títulos universitarios; 14 enfermedades infecciosas eliminadas y otras 9 con incidencias bajas; la OUN califica a Cuba entre los países con Alto Desarrollo Humano, etc.

Ahora Washington quiere nuevamente apoderarse de Cuba para volver a imponerle una neocolonia en la cual los grandes capitales yanquis y el de los cubanoamericanos, (estos últimos que se han enriquecido con el negocio de las drogas, la corrupción, lavado de dinero y las prebendas ofrecidas por las administraciones estadounidenses) dirijan el país para enriquecerse aun más a espaldas del pueblo. 

Pese a todas las dificultades y acciones desestabilizadoras provenientes de Estados Unidos que ha impuesto un bloqueo reforzado que dura más de seis décadas, el pueblo cubano unido a la dirección del país, sabe que la resistencia es fundamental para mantener la soberanía y la independencia lograda el primero de enero de 1959 para no volver a caer en las garras neocoloniales del imperio.

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