CubaDestacadas

Abel Prieto presenta «El humor de Misha» en la Feria del Libro de La Habana: un viaje al Socialismo Real a través del chiste político

Por: Syara S. Massip 

En el marco de la 34 Feria Internacional del Libro de La Habana, se presentó este 15 de agosto el ensayo «El humor de Misha. La crisis del Socialismo Real en el chiste político», del intelectual cubano Abel Prieto Jiménez, una obra que, desde la perspectiva de la cultura popular y el humor, disecciona el proceso de descomposición interna del bloque socialista europeo. La cita, celebrada en la sala Nicolás Guillén en la Estación Cultural de Línea y 18,  reunió a un numeroso público que siguió con interés las palabras del autor, quien estuvo acompañado por el historiador Elier Ramírez Cañedo, autor del prólogo de esta nueva edición cubana publicada por Letras Cubanas con edición y corrección de Yanelis González Leyva. 

Abel Prieto, presidente de la Casa de Las Américas y una de las figuras más relevantes de la cultura cubana contemporánea, es reconocido no solo por su vasta obra intelectual, sino también por su trayectoria, marcada por una defensa radical de la identidad y la soberanía cultural de los pueblos latinoamericanos, encontró en esta presentación un espacio propicio para reafirmar su compromiso con el pensamiento crítico desde la izquierda. El libro que hoy ve la luz en la Isla —publicado originalmente en 1997 por la editorial argentina Colihue— surge de una recopilación de chistes que el autor recolectó durante sus viajes a Polonia, Checoslovaquia y otros países del campo socialista, una experiencia que el autor narró con jocosidad pero que, como él mismo subrayó, da lugar a un texto muy serio porque defender la cultura es, al mismo tiempo, defender la Revolución. 

Lejos de ser una mera compilación de anécdotas, «El humor de Misha« se erige como un estudio sociológico y psicológico que emplea el chiste político como termómetro de una realidad fracturada. El osito Misha, mascota de las Olimpiadas de Moscú 1980, se convierte en símbolo de una modernidad fallida, mientras el humor popular evidencia la desconexión entre la utopía prometida por la burocracia y la gris cotidianidad del ciudadano soviético y de los países del Este. Durante su intervención, Prieto calificó su obra como un «libro fidelista», no por un propósito explícito, sino porque, en sus palabras, «demuestra paso a paso cómo se desmerenga ese sistema, y ese consenso, cómo se va fracturando todo eso de una manera tan poco gloriosa», recuperando así el término acuñado por Fidel Castro para describir el proceso de descomposición de aquel modelo. El autor evocó además la destacada atención que el Comandante le dio a la cultura, su trabajo con la UNEAC y cómo cada esfuerzo en ese campo fue una prioridad para la Revolución, un homenaje que resonó con fuerza entre los presentes al coincidir esta presentación con las celebraciones por el Centenario de Fidel Castro. «Me alegra mucho que coincidiera esta presentación con el Centenario de Fidel, porque es un libro muy fidelista», afirmó Abel. 

El prólogo escrito por Elier Ramírez Cañedo, fechado en octubre de 2025, coloca la dimensión cultural en el centro del análisis, destacando cómo los nuevos valores que debían acompañar al proyecto socialista fueron perdiendo legitimidad en el individuo hasta volverse ajenos, provocando una reversión ideológica y política. Ramírez subraya además una distinción fundamental que hace el autor: mientras en Europa del Este y la URSS el humor reflejaba pasividad, fatalismo y un ataque directo a las bases del sistema, en Cuba el chiste político opera como una forma de resistencia ingeniosa, supervivencia y reafirmación de la soberanía nacional frente a las presiones externas. El ensayo, que se nutre de herramientas teóricas de Antonio Gramsci y Peter Berger, disecciona los males del socialismo real: la burocracia irracional, el atraso tecnológico, la censura y autocensura, la subordinación a Moscú y la ausencia de fórmulas democráticas y participativas para el pueblo. Uno de los momentos más sugerentes de la presentación fue precisamente la reflexión de Prieto sobre cómo lo prohibido logra el efecto contrario de lo que se quiere obtener, convirtiéndose en una obsesión que termina consumiendo la cultura occidental, una paradoja que el autor ilustra con agudeza a través del humor de la época.

La jornada tuvo además un cierre emotivo cuando la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (OCLAE) aprovechó la ocasión para hacerle entrega a Abel Prieto de la Distinción 11 de agosto, en reconocimiento a su incansable apoyo al movimiento estudiantil latinoamericano y caribeño, por su defensa de la educación pública, gratuita y de calidad, y por su compromiso en favor de la paz, la soberanía y la autodeterminación de nuestros pueblos. El reconocimiento no podía tener mejor escenario, precisamente por tratarse de un homenaje a quien ha dedicado su vida a salvaguardar la cultura latinoamericana y caribeña como trinchera de ideas. Al verlo recibir la distinción entre abrazos y felicitaciones, el público comprendió que Abel, como bien dijeron quienes lo presentaron, seguirá convidándonos cada día a unirnos para defender nuestra cultura, que es el verdadero escudo de la Nación. Más que un análisis del pasado, «El humor de Misha» ofrece lecciones vitales desde la izquierda crítica para la defensa de un socialismo auténtico, próspero, democrático y anticolonial en la actualidad. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *