Diplomacia colonial: crónica de una descarada injerencia
Por Héctor Bernardo*
Estados Unidos busca que empresas argentinas rompan sus acuerdos con las tecnológicas chinas, amenaza con quitarles las visas a los directivos que promuevan vínculos con Pekín y acusa de espionaje a empresas del gigante asiático.
El 21 de agosto, el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, posteó en la red social X: “Las tecnologías de alto riesgo de empresas chinas como Huawei, ZTE, Hikvision, Hytera, Dahua y DJI están en última instancia sujetas a los deseos del gobierno comunista chino”.
Segura afirmó que “la ley china obliga a estos proveedores a cooperar con los servicios de inteligencia de Pekín, creando riesgos de espionaje, piratería y apagones de red. Instamos a los socios de EE.UU. en las Américas a cambiar rápidamente a proveedores confiables para proteger a su gente y su soberanía”.
El posteo fue replicado por el embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas. Pero el gesto injerencista solo es un nuevo apartado en una larga lista de acciones de la política neocolonial del representante norteamericano en Buenos Aires.
Una injerencia que tiene historia
En julio de 2025, ante el Senado de los Estados Unidos, durante la defensa de su postulación para embajador en Argentina, Peter Lamelas aseguró que llegaría al país para “limitar la influencia maligna de China”.
En aquel momento afirmó que “es una prioridad estratégica trabajar activamente para contrarrestar las prácticas comerciales opacas de Pekín en la región y asegurar que los recursos críticos queden en manos de socios confiables”.
En marzo de 2026, la Cooperativa provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén Limitada (CALF) comenzó a proveer servicios logísticos y tecnológicos en Vaca Muerta a través de CALFibra que, a su vez, adquiere su tecnología de la empresa china Huawei.
El diario Perfil informó que “el acuerdo entre CALF y Huawei había comenzado a fines de abril, cuando autoridades de la cooperativa viajaron a China para acordar la construcción de un datacenter regional. A principios de julio, la cooperativa y un representante de Huawei presentaron proyectos vinculados a movilidad y planificación urbana”.
Según señalan diversos medios, el 12 de julio, Sergio Fernández Novoa, directivo de la CALF, recibió mensajes de WhatsApp del agregado de Asuntos Económicos de la embajada de Estados Unidos, Andrew Dilts, para ofrecerle cambiar de proveedor de fibra óptica. Los directivos de CALF habrían sido amenazados con revocarles las visas para Estados Unidos si no daban de baja el acuerdo con Huawei.
Al reunirse con los integrantes de la Comisión de Asuntos Cooperativos, Mutuales y Organizaciones No Gubernamentales de la Cámara de Diputados de la Nación, Fernández Novoa remarcó: “No está bien que una embajada extranjera se contacte con una cooperativa y le diga lo que debe hacer”.
El 6 de agosto, en un escrito enviado las autoridades de CALF, Lamelas sostuvo: “Como embajador, mi obligación y prioridad es proteger la seguridad nacional y promover la inversión estadounidense, la cual está entrelazada con el crecimiento y la seguridad económica de la propia Argentina; es en el espíritu de buena voluntad e interés mutuo que hemos planteado este asunto a su cooperativa”.
Una semana después, el 13 de agosto, Lamelas volvió a la carga. Durante su exposición en el AmCham Energy Summit 2026 el embajador aseguró que “China exige a las empresas que le den al Estado chino acceso a cualquier dato que pasa por su tecnología. Todo está controlado por el Partido Comunista chino. Eso no vale y tampoco ayudará a traer inversores extranjeros a Vaca Muerta”.
Solo ocho días después, el subsecretario de Estado Juan Pablo Segura realizó el posteo que fue compartido por el embajador norteamericano en Buenos Aires para continuar la presión injerencista en un territorio que miran cada día más como una colonia.

El mito de “la amenaza china”
En respuesta a las declaraciones de los funcionarios norteamericanos, Lin Jian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China, afirmó que “tales comentarios fabrican hechos y distorsionan el bien y el mal, constituyendo un flagrante acoso tecnológico y una coerción unilateral. China se opone firmemente a ellos”.
Mediante un comunicado, la Cancillería de la República Popular China aseguró que “la acusación infundada del embajador estadounidense Lamelas en Amcham Energy Summit contra una empresa china y el gobierno chino es calumnia sin ningún fundamento. Viene generalizando el concepto de seguridad nacional y sembrando miedo en el mercado”.
“En realidad, Huawei es una de las empresas con mejor historial en ciberseguridad y seguridad de datos”, agrega.
En el texto se sostiene que “el gobierno chino atribuye una alta importancia a la privacidad y seguridad de datos y los protege de acuerdo con las leyes. El gobierno chino nunca pide ni pedirá a las empresas que provean, recolecten o archiven datos para el gobierno chino, violando las leyes locales”, y agrega que Washington actúa con una “mentalidad de guerra fría”
Héctor Bernardo* – Periodista, escritor y profesor de Introducción al Pensamiento Social y Político Contemporáneo – Facultad de Periodismo y Comunicación Social – UNLP. Miembro del equipo de PIA-GLOBAL.
Tomado de Periodismo Internacional Alternativo / Foto de portada: Gobierno de la República Argentina.

