Rubio García, de gira por el patio trasero
Autor: Favio Delfín Roca
El icónico concepto, por las peores razones, de “patio trasero” en alusión a cómo ve despreciativamente Washington a las repúblicas latinoamericanas, marcó el enfoque de las visitas de Rubio García a los países mencionados, siempre en modo conquistador 2.0, “explicando” como deben gobernar, en que usar los recursos de los países y a cambio de la obediencia, la promesa de que recibirán cualquier cantidad de recursos, esta última, usualmente incumplible porque en buena lid, dependen del “humor” de los inversores privados estadounidenses.
Claro está, es sobrado indicar que el objetivo fundamental era escuchar, de viva voz y ante las cámaras, las posturas de sometimiento absoluto al imperio, de los gobiernos visitados, buscando el correspondiente impacto mediático y Rubio García, pudiera brillar con luz propia, la que no tiene en Washington.
Aunque siempre fue así, en estos tiempos que se viven, los propios imperialistas presumen en público de los verdaderos propósitos de esta política de subordinación supina, sin cortapisas. En pocas palabras, acceder a materias primas y recursos vitales para que el imperio siga existiendo en calidad de tal y sin competencia, nada de libre mercado y otras “tonterías”.
De modo que uno de los aspectos repetidos, con su correspondiente cubierta de medias verdades, mejor dicho, mentiras barnizadas, fue volver a exigir que hay que sacar de una buena vez a los chinos “comunistas” de estos lares, porque para algo son el “patio trasero”.
La “pesadilla china”, podría decirse de los apremios mayores que hoy por hoy desestabilizan al Departamento de Estado, y en general a Washington, tiene empero un elevado nivel de complejidad; los alcances de las relaciones de las repúblicas latinoamericanas con la República Popular China, son tan amplios, tan interdependientes, que ni Rubio García, puede hacer nada para neutralizarlo.
Los casos de Ecuador y Perú.
China es ahora el segundo socio comercial de Ecuador, entre ambos países, existe un Tratado de Libre Comercio (TLC) vigente desde mayo del 2024; solo desde enero a mayo del actual año, el intercambio comercial sumó unos 3 102 millones de usd, que supone un crecimiento del 32,9% respecto al mismo período del 2025.
Hacia China los ecuatorianos envían toneladas de camarón, cacao, café, flores, frutas y madera, excedentes que no tendrían donde ubicar con iguales preferencias.
Bueno, el último viaje oficial del presidente Noboa al exterior fue justamente a Beijín, recién el mes pasado, donde conversó amigablemente con su homólogo Xi Jinping; hablaron de reforzar el comercio, la inversión y la cooperación tecnológica. También intercambiaron sobre la participación del gigante asiático en el proyecto, super estratégico, de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair.
Respecto a Perú, el asunto es aún más voluminoso. Actualmente China es el principal socio comercial de Lima, concentrando no menos del 35% de todo el comercio exterior peruano; en el 2025 este intercambio sumó 10 748 millones de usd desde Perú, quien a su vez importó de China unos 17 847 millones de usd, especialmente tecnología, maquinaria y acero. El marco jurídico de este flujo está establecido en un TLC y su Protocolo de Optimización, ratificado en julio del 2026.
Adicional a lo anterior, lo más relevante, lo significativamente estratégico, es el emblemático puerto de Chancay, modelo de la cooperación china en el sur global; en este puerto se proyecta obtener utilidades en el orden de los 4,5 mil millones de usd/año y es considerado el más moderno de todo el subcontinente, incluido el empleo de la 5G y otras modernas tecnología para su operatoria. Asimismo, está concebido como la “gran entrada” del comercio asiático, sobre todo desde China, a América del Sur y como punto de contacto, para otras tres rutas marítimas hacia Colombia, Ecuador, Chile y Panamá.
Cómo se aprecia, las cifras son abrumadoras, puede hasta especularse que inabarcables para el imperio. Entonces Rubio García, como que fue a pasar el sombrero y cobrar por los servicios prestados, en materia de estafas electorales, en un esfuerzo que francamente termina siendo esquizofrénico. ¿A son de qué?, las oligarquías suramericanas van a abandonar esta danza de los millones, ¿a cambio de promesas de dudosa concreción?, venidas, siempre en tono prepotente, desde el norte revuelto y brutal que nos desprecia.
¿Realmente alguien cree que las susodichas oligarquías locales, de los países visitados, harían semejante y multimillonario cambio, por razones de lealtad ideológica?
Además, acaso estas ¿profesan alguna ideológica que genere ese sacrificio? Y finalmente, ¿alguien confia en EEUU a estas alturas?, no por última, esta es probablemente la interrogante que arrastra las demás.
De todas formas a Marco Antonio Rubio García, hay que admitirle que hizo su esfuerzo, que conviene establecer con mayor precisión.
En primer lugar trajo en agenda “interesantes” proyectos, que requieren unos cuantos miles de millones de usd de inversión, en tierras raras y minerales altamente codiciados, hoy sometidos a una enorme disputa internacional, como el cobalto y el litio, presentes en los países donde aterrizó Rubio García.
No es necesario explicar la importancia estratégica de este esfuerzo estadounidense, de hacerse de dichos recursos; como es conocido, integran el corazón mismo de su industria militar, y en general de todo lo que tiene que ver con la electrónica hoy en día, en fin casi todo.
Y otra vez aparece China, en estos momentos, principal reserva internacional de las llamadas tierras raras, y también el gran proveedor a los propios EEUU.
No es por ponerle mala la cosa a Rubio García, pero en este punto no parece razonable que pueda tener algún éxito. Ya se vio, sacar a China del “patio trasero”, imposible, sustituirla en el corto plazo, en su calidad de principal proveedor para EEUU de tales recursos, pues menos probable.
De paso, Rubio García volvió a blandir la “poderosa espada” anti narcotráfico/terroristas y “su” Escudo de las Américas. Nada nuevo que agregar, solo insistir que ni se mencionó el asesinato de más de cientos de personas/pescadores, una buena parte ecuatorianos, ni por el visitante, ni por el anfitrión Noboa. Todos saben que esa no es la forma mínimamente viable de acabar con el flujo de opioides a EEUU; deberían empezar por acabar con sus propios carteles estadounidenses, y dejar de exportar armas, para los de habla castellana, al sur del Rio Bravo.
Dado los anteriores imposibles, es sospechoso entonces los reales objetivos de la gira de Rubio García, ocasión en que hasta le dieron un gran medallón y todo, en solemne ceremonia en Quito, de la mano de Noboa, el amigo de Xi Jimpin, si se capta la ironía.
¿Y a qué viene esta precisión? Pues porque evidentemente a Rubio García lo han dejado para eso, para visitar el “patio trasero”, y para de contar. Es evidente, lo han relegado, donde único le dejan meter la cuchareta, es en la América hispona/luso hablante. Nada que ver en el entuerto de la guerra sin fin en Irán, ni se enteró del extraordinario avance de los hutíes rebeldes yemenitas, que ahora controlan todo el estrecho de Bad el- Mandeb; sobre la guerra en Ucrania, ni por asomo. Otros conflictos, creados o inventados por Trump, con Canadá, con la OTAN, con Groenlandia, o con el planeta Jupiter, donde asegura la CIA que gobierna una izquierda radical, ni se le ocurra a Rubio, meter sus enormes orejas en estos asuntos.
Algún día se tendría que hacer una especie de balance de aciertos y errores o fracasos, de la gestión de política exterior de Rubio García, y aunque siempre son complicadas las comparaciones, probablemente esta sea una de las peores de la historia contemporánea de ese país.
Claro, a Rubio García le tocó un pésimo momento y un pésimo jefe. Pero sobre todo el contexto, donde con meridiana claridad por todas partes caen pedazos, de lo que fue una cómoda hegemonía internacional del imperio, ahora derrotados en cuanta aventura bélica se meten, al extremo que ni siquiera cuentan con suficientes recursos bélicos (proyectiles, misiles, etc); incluso, ya no les sirven los portaviones, susceptibles de ser hundidos, lo que tiene un peso simbólico mucho mayor que el costo financiero en sí, dado que en rigor dichas naves representan el largo brazo militar imperial.
En perspectiva, también se entiende mejor el enfoque cruel de Rubio García respecto a Cuba. Ya se sabe, sus compromisos con la mafia mayamera y compañía; pero en la actual coyuntura, se le suma su creencia y aspiración de lograr algo, al menos con una pequeña isla a 90 millas de distancia, sobre todo por lo que esta representa; como que un “cambio de régimen” en La Habana, tras más de 60 años de procurarlo sin éxito, serviría para compensar, tantos otros desaciertos como los arriba mencionados. Y de allí, aspirar a la presidencia de la Desrepública Federativa Estadounidense (DFE), es decir, el tufillo electorero por todas partes.
Ese es el karma de Rubio García, porque en paralelo, admite que a pesar de hacer todo lo inhumanamente posible, pues no avanza, y peor, lo que parece abrirse paso es la aspiración de que inversores estadounidenses, se hagan del control de la economía cubana, pero sin sacar “a los comunistas” del poder. ¿Cómo es eso posible? Pregúntele a cualquier de los “estrategas”, que defienden esta peregrina variante, improbable de tener éxito.
No se trata, para que quede claro, de rechazar las inversiones estadounidenses en Cuba, son ellos quienes no han querido o podido, en virtud de las draconianas leyes del bloqueo. Pero de ahí a “controlar” la economía cubana, va un largo y heroico trecho, que no podrían abarcar.
Y lo de heroico no es una exageración, basta ver la resistencia ante los terribles estragos, que causa en la población isleña el cerco energético, ampliado a otras necesidades; en el 2026, el bloqueo medido anualmente, sumó no menos de 8 mil 80 millones de usd de impacto financiero, con efecto inmediato en la salud, la educación, la generación eléctrica, la movilidad y un largo listado de afectaciones, a la vida cotidiana de los cubanos.
Algo de esto ha entendido la comunidad internacional, cuando en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, se aprobó una resolución de apoyo al informe del relator de NNUU, condenando esta guerra genocida contra Cuba. Nadie se opuso, ninguno de sus 47 miembros, evidentemente no estaba el representante estadounidense, tanto porque este país no pertenece a la Comisión, como porque se dice que estaba enfrascado en chantajear a otras delegaciones, para que no apoyaran el derecho de los cubanos de vivir en paz. En resumen, ningún caso le hicieron al enviado del degradado secretario de estado.
Y mientras Rubio García giro vagaba cerca de las laderas de la imponente y soberana Cordillera de los Andes, el mundo real, otrora sometido o marginado por EEUU, siguió su curso, desafiándolo. Ya se mencionó, estratégica victoria hutie en Yemen, el voto unánime a favor de Cuba en Ginebra y por demás, reunión cumbre de los BRICS, donde se encontraran los máximos líderes de la India, como anfitrión, Rusia, China y otros invitados, que debatirán entre otras cosas, como proseguir en el empeño de lago aliento de acabar con el predominio del petrodólar.
Rubio García, debería entender que ni derrotará a la Revolución cubana, ni logrará salvar el predominio imperial en su “patio trasero” u otra parte, no importa lo que haga. Como se dice en buen cubano, el “dominó está trancado”, y parece que el verdugo mayor de Cuba, se ha quedado con el doble nueve.
Tomado de CubaSí

