Cuba bajo el cerco: no, no es más de lo mismo
Por Raúl Capote Fernández
Insistir hasta el cansancio en denunciar el crimen que se comete contra Cuba, no es “más de lo mismo”, aunque algunos prefieran estimarlo como una “retórica aburrida y cansina” de los “partidarios del gobierno”, es una cuestión moral, de compromiso insoslayable con la verdad y la justicia.
La Orden Ejecutiva de Trump que declara una emergencia nacional sobre Cuba y autoriza aranceles a cualquier país que suministre petróleo a la isla, ha tenido un efecto devastador, en ocho meses, solo un barco llegó a Cuba, los apagones superan, en muchos lugares de las 30 horas consecutivas, no hay combustible para cocinar, para el transporte, para el bombeo de agua.
Los hospitales, los hoteles, las fábricas, las escuelas, permanecen largas horas sin energía, faltan medicamentos esenciales, pero Cuba resiste y trabaja, no pierde la fe en sus fuerzas y en la solidaridad internacional.
El informe presentado por el canciller Bruno Rodríguez el 7 de septiembre de 2026, que Cuba somete anualmente a la Asamblea General de la ONU, establece que las afectaciones del bloqueo entre el 1 de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026 ascendieron a 8.083,3 millones de dólares, una cifra récord y un 7% superior a la del año anterior.
Los daños acumulados en más de seis décadas ascienden a 178.700 millones de dólares a precios corrientes, la metodología de este informe, según el propio canciller, fue «diseñada por organismos internacionales y años atrás fue auditada incluso por instituciones estadounidenses», agencias como EFE, La Nación, La Jornada, Excélsior y la Agencia Venezolana de Noticias recogieron la cifra sin cuestionarla.
Entre los datos más reveladores del informe está el incremento de la tasa de mortalidad infantil de 4 a 9 por cada mil nacidos vivos entre 2018 y 2025 (un aumento del 148%), y que más de 30.000 niños cubanos no han podido recibir su esquema de vacunación completo.
Esa guerra incalificable, asimétrica, deshonesta, y valgan todos los calificativos posibles, no es una cuestión de gramática, ni de belleza de la sintaxis, es el horror a cara descubierta que carece de adjetivo, porque cuando muere un niño de un cáncer, que antes la ciencia cubana curaba con su excelente programa de atención a los pequeños, por falta de un medicamento que leyes criminales bloquearon, qué se puede decir.
La «paradoja» del comercio de 149 millones de dólares
Las exportaciones de EE.UU. a Cuba entre enero y julio de 2026 alcanzaron 674 millones de dólares, un 61,8% más que en el mismo período de 2025, en julio de 2026 específicamente, las exportaciones fueron de 148,9 millones de dólares.
Estas importaciones incluyen derivados del petróleo por 117,1 millones de dólares, lo cual es especialmente significativo dado que EE.UU. mantiene simultáneamente un cerco energético que prohíbe las importaciones de combustible a Cuba por vías normales.
No hay tal “paradoja» se trata de un comercio diseñado para generar dependencia de sectores específicos, alimentos, combustible, vehículos para el sector privado, mientras se asfixia al país por otras vías.
¿Qué comparación puede establecerse a nivel de comercio bilateral? Por un lado, los daños del Bloqueo sobrepasan los 8 mil millones y resultan que son tan caritativos que permiten que el sector privado importe 674 millones, casi como un favor, la otra interrogante ¿Cuántos millones pudo exportar Cuba a EE.UU.? Ni un centavo.
Entonces no se puede hablar de comercio bilateral, es risible y vergonzoso, más que paradójico.
Las declaraciones de Díaz-Canel sobre el «baño de sangre»
Como parte de las manipulaciones de la guerra psicológica contra la Mayor de las Antillas, voy a escoger una frase entre un centenar, me refiero a una donde, según los medios, el mandatario cubano profirió una “terrible amenaza”
Algo que es factualmente incorrecto, lo que Díaz-Canel expresó, en una carta pública del 18 de mayo de 2026 difundida a través de sus redes, fue lo siguiente:
«De materializarse [una agresión militar de EE.UU.], provocará un baño de sangre de consecuencias incalculables, más el impacto destructivo para la paz y la estabilidad regional. Cuba no representa una amenaza, ni tiene planes o intenciones agresivas contra ningún país. No los tiene contra EE. UU, ni los ha tenido nunca.»
Es decir, Díaz-Canel advirtió sobre las consecuencias de una agresión, no amenazó con provocar un «baño de sangre», la diferencia semántica y política es sustancial.
Diversos medios internacionales, BBC Mundo, El País, Xinhua, La Prensa Gráfica, recogieron la declaración en estos términos: una advertencia sobre las consecuencias de una intervención, no una amenaza.
El contexto es igualmente relevante poque estas declaraciones se produjeron después de que Axios publicara, que Cuba habría adquirido 300 drones con supuesta capacidad de atacar Florida, información que el canciller Bruno Rodríguez calificó como parte de un «expediente fraudulento para justificar la guerra económica despiadada contra el pueblo cubano y la eventual agresión militar».
Las falacias de Cubalex: financiamiento y carácter
El grupo contrarrevolucionario Cubalex, es citado por algunos medios de prensa internacional como fuente de datos sobre protestas y detenciones en Cuba, sin señalar su carácter, a pesar de que la evidencia disponible confirma que es una organización con sede en Estados Unidos, que recibe financiamiento de la Fundación Nacional para la Democracia (NED), señalada como una de las fachadas de la CIA para canalizar fondos hacia grupos contrarios al gobierno cubano.
Por ejemplo, el diario Granma documentó que Cubalex recibió 150.000 dólares por «documentar y denunciar falsas violaciones de derechos humanos en Cuba».
Un reportaje de Consortium News, medio de investigación estadounidense, describe a Cubalex como parte de una red de medios y organizaciones «anti-gubernamentales cubanas financiadas por USAID, NED y Open Society, para sembrar descontento y ablandar a la nación caribeña para una potencial invasión estadounidense».
Consortium News es un medio de comunicación digital estadounidense, fundado en 1995 por el periodista de investigación Robert Parry, su origen está directamente ligado a la trayectoria de su fundador, un galardonado periodista que trabajó para Associated Press y Newsweek, donde destapó el escándalo Irán-Contra, por lo que merece toda credibilidad.
Cubalex no tiene reconocimiento legal en Cuba ni estatus consultivo en el sistema de Naciones Unidas, su función es producir informes que alimentan la narrativa de desestabilización financiada desde Washington.
Mientras, el cerco energético continúa sin alivio, la mortalidad infantil sigue en ascenso, la migración irregular se intensifica, la economía se contrae, la presión social se acumula.
Un colapso total de la red eléctrica o un episodio de violencia interna proporcionaría el pretexto para una intervención «humanitaria», por lo tanto, el escenario más probable, es la continuación del cerco para provocar una crisis humanitaria sostenida.
A menos que, la comunidad internacional, particularmente los países del Sur Global y los aliados estratégicos de Cuba, logren imponer un costo político y económico a Washington que lo fuerce a sentarse a negociar sin precondiciones.
Reitero, la advertencia de Díaz-Canel sobre el «baño de sangre» no es una amenaza, es un recordatorio de lo que ha ocurrido cada vez que EE.UU. ha intervenido militarmente en el Caribe, el Medio Oriente o cualquier otro territorio.
Por otro lado, la cumbre de los BRICS de septiembre de 2026 expresó su «profunda preocupación» por Cuba y rechazó el bloqueo, Moscú confirmó que continuará enviando petróleo, pero sabemos que solo la resiliencia nos dará la victoria, un frente de resistencia global, comenzaría a resquebrajar el muro que cerca al archipiélago cubano y a la conciencia de la humanidad.

