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Manos, en la obra

El corazón de Cuba y la Revolución late en sus barrios

Por Yaimi Ravelo / Resumen Latinoamericano-Cuba.

Mientras se hacía viral en redes sociales la dignidad y ética de la diplomacia cubana en las Naciones Unidas, el país latía desde sus barrios en coherencia con los principios más genuinos que defendían en la arena internacional y prevalecen cotidianamente en el bravo pueblo de Cuba.

A la obra social de la Revolución se exige que permanezca en los barrios, “con los humildes y para los humildes”, en un concepto martiano y fidelista que -descansa en varios principios-, esos que no logran despojar de la cubanía los criminales y genocidas del decoro: la lealtad, la solidaridad, la humildad, el respeto y la humanidad.

Este 28 de septiembre se cumplen 66 años de la creación de los Comité de Defensa de la Revolución (CDR), organización de masas que continúa en el epicentro de las actividades culturales e implementación de políticas sociales en las comunidades y barrios de la isla.

En medio de la injusta crisis económica que hoy sufren las familias cubanas, -esos principios a los que se aferran por tradición- les permiten abrir paso a la vida a pesar de la asfixiante guerra de desgaste que les impone el gobierno de los Estados Unidos.

Cuando encuentras que en una mañana de septiembre reinauguran un parque infantil con cientos de niñas y niños, realizan una feria de salud comunitaria y entregan una silla de ruedas a un paciente del barrio, esa mañana no pasa por alto en un país tan agredido. Vas, llegas, compartes y sientes.

Parque infantil Elpidio Valdés, en San Agustín, La Lisa.

Manos, en la obra

“Culminamos una larga jornada, de metas que nos impusimos desde inicios de este 2026, y tres fueron las razones principales: el Centenario del Comandante en Jefe, el 66 Aniversario de los CDR y honrar la resistencia de este pueblo heroico frente a un bloqueo brutal y genocida”, dijo Marco González Urrutia, chileno residente en Cuba, miembro del Comité Internacional Paz, Justicia y Dignidad a los Pueblos, y artífice de las actividades en su cuadra y la comunidad de San Agustín.

Detrás de cada cartel de propaganda, medicamentos e insumos médicos, la silla de ruedas, la pintura para el mural de 45 metros que alude a Martí, Gabriela Mistral, Chile, Cuba y Palestina, las iluminarias con energía solar para alumbrar de noche el parque, y el presupuesto para restaurar los equipos de diversión, están las manos de Marco, conectadas a las muchas manos que conforman la larga cadena de amigos de la solidaridad con Cuba en el mundo. El Comité Internacional Paz, Justicia y Dignidad a los Pueblos, el Movimiento de Solidaridad con Cuba de Chilenos residentes en Bruselas, la fundación Varsot de Chile y amigos de la solidaridad que residen en la isla, se aunaron a esta convocatoria solidaria del activista chileno radicado en La Habana.

“Lo principal ya lo tenemos, tenemos a los médicos de tres consultorios, todo el personal del policlínico, las medicinas para los tratamientos, los trabajadores de educación, las aulas de la secundaria Camilo Cienfuegos, la coordinación con las autoridades del municipio. Están invitados los artistas plásticos que pintaron el mural, toda la gente de la solidaridad con Cuba, mi hermana Graciela Ramírez, René González Barrios, director del Centro Fidel, amigos que resguardan la obra de la Revolución. Lo principal es eso y lo tenemos”, repasaba Marco horas previas a la actividad que asumió con celosa responsabilidad para que el parque infantil de la comunidad no quedara en la desidia y el abandono de las dificultades.

“Tengo una sorpresa que a los niños siempre les encanta, cake, dulces, refresco y Gerardo. A los niños les encanta hacerse fotos con el Héroe”. Comentó con el humor propio de su tierra, los niños cubanos se fotografían con héroes reales, no salen de películas e historietas.

No es una rareza que Gerardo Hernández Nordelo, Coordinador Nacional de los CDR y Héroe de la República de Cuba, visite los barrios de la capital, lo hace constantemente, cómo no hacerlo en vísperas de las fiestas cederistas.

Gerardo Hernández Nordelo se fotografía junto a una familia del barrio de San Agustín.

La fila para la feria de salud es larga, las personas con enfermedades crónicas encuentran en estas iniciativas medicamentos que no llegan al país o no se producen por causa del bloqueo. Más de cien personas fueron atendidas desde horas tempranas, la mayoría ancianos, pacientes con enfermedades crónicas, algunos niños y embarazadas.

“El impacto social de la feria en la comunidad es enorme”, dijo Dr. Roberto Saldivar Pérez, director del policlínico Elpidio Berovides. La alegría del joven médico fue difícil de ocultar, todo marchaba bien, le brillaban los ojos mostrando las consultas organizadas, por especialidades (Clínica, Oftalmología y Estomatología) el flujo de personas era constante, salían con las indicaciones médicas y muchos de ellos con el tratamiento completo.

“Esta acción de salud facilita la interacción social, la comunidad se acerca mucho más y podemos ofrecer un servicio de carácter más preventivo respecto a las patologías o enfermedades más frecuentes de la comunidad y del período, como las arbovirosis que se transmiten por las picaduras de mosquitos”.

Dr. Roberto Saldivar Pérez, director del policlínico Elpidio Berovides durante la feria de salud.

“En nuestro policlínico las ferias de salud se realizan dos veces al mes, el propósito es promover salud y prevenir enfermedades, educar y curar. Ojalá y se repliquen estas iniciativas en todos los municipios del país, la gente sale agradecida”, expresó el Dr. Saldivar Pérez.

La Dra. Gladys Esperanza Babastro Jimenez nació y vive en San Agustín, conoce a su población como la palma de la mano, sabe que las patologías más frecuentes en su envejecida comunidad son: la hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (EPOC), y la diabetes mellitus.

“Me preocupa el impacto que está teniendo el bloqueo en la alimentación de la población, la situación crítica que genera al país para el suministro de los recursos que permita una adecuada nutrición en la población más vulnerable, los adultos mayores, niños y embarazadas.

Gladys Esperanza, doctora muy querida entre los adultos mayores de la comunidad.

“Este bloqueo tan sostenido y recrudecido, enfocado precisamente en los elementos básicos para sostener la vida, -en poco tiempo- evidenciamos en las consultas la depauperación sobre todo en nuestros ancianos, que es sin dudas el sector poblacional más vulnerable tanto en la salud como en la crisis económica que golpea a toda Cuba”, expresó la doctora Gladys y agradeció la solidaridad que llega a su barrio de manos de otros pueblos. “Toda donación que llega la agradecemos, es una suerte contar con una mano que te ayuda a ofrecer un mejor servicio a tu pueblo”.

Giselle Beltrán Arias es la directora de la Secundaria Básica Camilo Cienfuegos de la Lisa. “Es un orgullo que nuestra escuela forme parte de la feria de salud, estrecha el vínculo entre las instituciones de educación y salud, promueve en nuestros estudiantes valores humanos, de solidaridad, la importancia de proteger el bien común y servir a la sociedad, además de estar implícita la promoción de la vocación para los futuros profesionales de la salud en el país”.

La directora de la Secundaria Básica Camilo Cienfuegos, Giselle Beltrán Arias, conversa con la metodóloga de Educación en La Lisa.

Calle adentro, en San Agustín profundo, fue la entrega de la silla de ruedas a Reinerio López Nieto un vecino del barrio. Marco (el chileno del barrio), Gerardo Hernández y René González llevaban la silla que aún olía a material nuevo, les acompañaba también Graciela Ramírez Cruz, coordinadora del Comité Internacional Paz, Justicia y Dignidad a los Pueblos, maestras de la secundaria, y profesionales del área de salud. Todos llevaban la alegría de proporcionar alivio a un enfermo, felicidad a una familia, un problema resuelto.

De sorpresas y coincidencias está plagada la vida…

 ¡Profe! Exclamó una de las maestras que acompañaba la comitiva. Este hombre que ven aquí es profesor de profesores, las lágrimas de la maestra salieron como poesía. ¡Talento puro, cubanía pura, el profe Reinerio!

El profesor Reinerio (al centro) es agasajado por sus compañeras después de la entrega de la silla de ruedas de manos de Gerardo Hernández Nordelo, coordinador Nacional de los CDR.
Gerardo Hernández, el profesor Reinerio, Graciela Ramírez junto a Marco González, familiares y compañeras del profesor Reinerio.

El profesor Reinerio apenas habló, sonreía, se dejaba querer, agradecía. Su rostro era de esos hombres que lo dieron todo, sus manos temblorosas, de esas que jamás pidieron algo a cambio, su honestidad se hacía sonrisa, emoción genuina.

Y esa es la obra que protege Cuba y defiende ante cualquier bandera. Con la hidalguía del profesor que dejó el alma en el aula, con la dignidad en la piel curtida del campesino, el esfuerzo de cada madre cubana, con el orgullo y la vocación de servir de una doctora, en la valentía y ética del diplomático cubano, se alza ante el mundo un gigante de cuatro letras, CUBA. Todos juntos, cubanas y cubanos, sin saberlo, con las manos en la obra.

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