Internacionales

“Escudo de las Américas: América para los americanos”

Florencia Lagos Neumann analiza la incorporación de Chile al denominado “Escudo de las Américas”, cuestionando sus alcances en materia de soberanía, inversiones, minerales críticos y relaciones internacionales, y advierte sobre el papel que Estados Unidos busca desempeñar en América Latina y el Caribe.

Por: Florencia Lagos Neumann

Florencia Lagos Neumann aborda la participación de Chile en el “Escudo de las Américas” y sus posibles implicancias para la soberanía nacional, especialmente a partir de los mecanismos de screening contemplados en el acuerdo.

El artículo examina además la disputa por los minerales críticos, las relaciones económicas con China y el papel de Estados Unidos en la definición de las prioridades estratégicas de la región.

Finalmente, Lagos Neumann analiza el eventual uso del TIAR y cuestiona la pretensión estadounidense de coordinar acciones contra organizaciones calificadas como terroristas, planteando la soberanía y autodeterminación de los pueblos como ejes de respuesta.


Existe una noticia que se ha tomado la agenda mediática nacional. Para sorpresa de algunos, el presidente José Antonio Kast, aceptó ser parte del “Escudo de las Américas”.

Bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo, Estados Unidos reunió a los países afines ideológicamente en la región para crear un conglomerado útil a sus intereses.

Una de las principales acciones que manifiesta el acuerdo es establecer mecanismos de screening. El screening es una herramienta que permite identificar inversiones que pudieran afectar asuntos estratégicos de los Estados.

Cada país debería ser soberano de establecer sus mecanismos de screening, y poner las necesidades de la nación sobre los intereses de otros actores.

En este caso, al ser controlado por el gobierno de Washington, los vecinos del norte podrían llegar a monitorear opinar y hasta definir con quiénes Chile establece relaciones comerciales y económicas.

Lo anterior, no es en función de proteger los intereses nacionales, por el contrario, es para evitar inversiones vistas por Estados Unidos como una amenaza a sus propios objetivos.

Un ejemplo, es el cable de fibra óptica que instalaría China con Chile y que debido a la presión de EE. UU., finalmente fue desechado.

En otro ámbito el acuerdo señala: “Salvaguardando las cadenas de suministros de minerales críticos, mediante fuentes de abastecimientos diversificadas y confiables”

Chile es una fuente rica en dichos minerales y debido a la falta de una industria tecnológica, no los procesamos ni tampoco aprovechamos su riqueza en beneficio propio. Al menos, deberíamos ser libres de decidir con quiénes los comerciamos.

Desde la visión del gobierno de Estados Unidos, son ellos los que requieren minerales críticos.

En conclusión, todo está pensando en los intereses y objetivos de Estados Unidos.

En el contexto actual donde su principal competencia China, gana la guerra económica posicionándose como el principal socio comercial de más de 152 países en el mundo. El comportamiento ofensivo de Estados Unidos no es de extrañar.

A esto se suma que, si se analiza la dinámica del PIB mundial en los últimos cinco años, casi la mitad de su crecimiento anual, el 49 %, provino de los países BRICS. Mientras que la contribución de los llamados G7 fue del 18 %. Esto no es una opinión; son datos del FMI y del Banco Mundial, instituciones internacionales.

La debacle económica de quien se erige como gendarme del mundo, es evidente. Una economía debilitada y sin capacidad de resurgir.

Considerando lo anterior, intentaron desestabilizar a Irán para apropiarse de su petróleo y no lo lograron.

Estados Unidos es una bestia herida dando manotazos de ahogado y por lo mismo en extremo peligrosa.

Hoy el objetivo principal es refugiarse y apoderarse de los recursos de América Latina y el Caribe, por la razón o la fuerza.

En este sentido y como parte de la estrategia, se anunció que promoverán ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) la convocatoria de una reunión de consulta, al amparo de los artículos 6 y 13 del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), para analizar una resolución que permita coordinar acciones colectivas contra estas organizaciones terroristas.

El TIAR es el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, también llamado Tratado de Río. Es un pacto de defensa colectiva entre países de América firmado el 2 de septiembre de 1947 en Río de Janeiro.

Su idea central es: un ataque armado contra un país americano se considera un ataque contra todos. Los firmantes se comprometen a ayudarse mutuamente, con base en el derecho de legítima defensa de la Carta de la ONU. Las medidas pueden ser diplomáticas, económicas o, en último caso, militares; no hay respuesta automática.

bbc.com

La pregunta es ¿Con qué criterio se aplicaría el TIAR?, ¿Son los Estados Unidos una voz autorizada para señalar quiénes son los terroristas en nuestra región?

La respuesta es no. Quienes han sido capaces de exterminar a más de 70 mil civiles en Palestina solo por intereses económicos y geopolíticos, no tienen autoridad moral para dar uso a un tratado belicista.

En estricto rigor lo que busca el gobierno de Estados Unidos es el control absoluto del territorio latinoamericano y caribeño, disminuir la influencia de China y apropiarse de nuestros recursos naturales.

Es hora de tomar consciencia, la alternativa es la unidad y la ofensiva de las fuerzas progresistas, en defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.

Florencia Lagos Neumann es Magíster en Historia Contemporánea y Relaciones Internacionales.

Tomado de Revista de Frente

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