Lula confirma su candidatura a la reelección presidencial
El presidente de la República Federativa de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, confirmó este viernes su intención de postularse a un cuarto mandato presidencial en las elecciones de octubre de 2026, durante su discurso en la clausura del XIV Encuentro Nacional del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), celebrado en Salvador, Bahía. Ante más de tres mil militantes, Lula defendió su proyecto político, resaltó los avances de su gobierno actual y subrayó la importancia histórica del MST en la lucha por la justicia social y la reforma agraria.
“Prepárense, porque queremos la presidencia por cuarta vez y vamos a contender las elecciones este año”, afirmó el mandatario, miembro del Partido de los Trabajadores (PT). En su intervención, Lula calificó 2026 como “el año de la verdad”, en alusión a lo que consideró un momento decisivo para definir el rumbo político del país y combatir la desinformación.
Durante su alocución, el jefe de Estado repasó los logros económicos y sociales alcanzados en los dos primeros años de su tercer mandato. Destacó la reducción del desempleo —al nivel más bajo de la historia de Brasil—, el crecimiento de las exportaciones e inversiones, el aumento del salario mínimo y la recuperación de sectores estratégicos. “Tenemos el desempleo más bajo de la historia de Brasil y el mayor número de trabajadores y actividades”, sentenció.
En ese contexto, Lula llamó a una mayor participación política de los movimientos sociales y celebró que el MST impulse candidaturas propias. “La desgracia de quienes no les gusta la política es que son gobernados por quienes sí la disfrutan”, advirtió, instando a los sectores populares a ocupar espacios de decisión para garantizar la continuidad de los derechos de la clase trabajadora.
El presidente dedicó una parte sustancial de su discurso a reconocer la contribución del MST al desarrollo nacional. “Estoy seguro de que, si no fuera por ustedes, Brasil posiblemente no habría llegado a donde estamos”, afirmó, agradeciendo décadas de lucha por la tierra, la producción de alimentos y la justicia social. Subrayó que el movimiento fue clave para visibilizar a los sectores más pobres del campo y sostener políticas públicas de inclusión. “Brasil no habría avanzado sin el coraje de quienes levantaron la cabeza y lucharon”, dijo.
Antes del discurso de Lula, el ministro de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar, Paulo Teixeira, anunció que para abril se entregarán áreas prometidas para la reforma agraria. Estas incluyen expropiaciones, acuerdos judiciales y nuevos asentamientos en estados como São Paulo, Pernambuco, Pará y Bahía, beneficiando a miles de familias sin tierra.
En el marco de la última sesión del Encuentro Nacional del MST, el movimiento formalizó su nueva dirección y coordinación nacional, y definió como principal acción política para 2026 apoyar la reelección de Lula. Esta alianza refuerza la estrategia del gobierno de consolidar una base social amplia y diversa de cara a los comicios.
Lula, quien cumplirá 81 años en 2026, ya había anticipado su intención de postularse durante una visita reciente a Indonesia. “Tengo 80 años, pero pueden estar seguros de que tengo la misma energía que tenía cuando tenía 30. Y voy a postularme para un cuarto mandato en Brasil”, declaró entonces.
El contexto electoral actual favorece al veterano líder sindical. Gobernó entre 2003 y 2011 con altos niveles de aprobación —hasta el 80 % al final de su segundo mandato— y regresó al poder en 2023 tras derrotar a Jair Bolsonaro, hoy en prisión condenado a 27 años por golpismo y con inhabilitación electoral.
En los dos primeros años de su tercer mandato, la economía brasileña ha crecido a un promedio del 3%, la inflación se mantiene controlada en torno al 5%, el desempleo está en mínimos históricos y ha disminuido significativamente la pobreza extrema y la inseguridad alimentaria. Estos indicadores se han convertido en los pilares de su campaña anticipada.
Según encuestas recientes, Lula registra una intención de voto entre el 40%, lo que lo posiciona como favorito frente a cualquier candidato del centro o la derecha. Además, el debilitamiento político y judicial de Bolsonaro ha generado desconcierto en los sectores conservadores, lo que refuerza aún más su ventaja.
Esta sería la séptima candidatura presidencial de Lula: se presentó por primera vez en 1989, luego en 1994 y 1998, ganó en 2002, fue reelegido en 2006 y volvió a triunfar en 2022. De resultar electo en 2026, se convertiría en el primer político brasileño en alcanzar cuatro mandatos presidenciales mediante voto popular.
Tomado de teleSUR / Foto de portada: @LulaOficial.

