Perú: Marcha del Sacrificio exige fin a la impunidad
Una columna de viudas, madres, heridos y niños huérfanos llegó este miércoles a Lima tras caminar más de 140 kilómetros desde regiones como Puno, Ayacucho, Apurímac, Cusco y Junín.
Bajo el nombre de “Marcha del Sacrificio”, los manifestantes exigen justicia por las más de 50 víctimas de la represión estatal durante las protestas sociales de 2022 y 2023, ocurridas bajo el gobierno de facto de Dina Boluarte.
El recorrido, iniciado el 23 de enero en el puente Atocongo, culminó frente al Congreso de la República, en una jornada cargada de simbolismo: se cumplen tres años del asesinato de Víctor Santiesteban, joven limeño cuya muerte durante las protestas lo convirtió en emblema de la lucha contra la impunidad.
Reactivación del Eficavip, demanda central
La principal exigencia de los manifestantes es la reactivación del Equipo Especial de Fiscales para Casos con Víctimas durante las Protestas Sociales (Eficavip), creado en marzo de 2023 para investigar crímenes cometidos por fuerzas del orden, pero desactivado recientemente sin explicación pública. Su cierre ha generado alarma entre las familias, que temen el archivamiento definitivo de sus casos.
Según reportes de prensa, los participantes denunciaron hostigamiento policial durante la marcha:
Reportan controles innecesarios, retención de documentos y vigilancia constante que afecta su derecho a la protesta y al libre tránsito
Jóvenes y transportistas se suman a la lucha
Activistas de la Generación Z han asumido un rol protagónico, dirigiendo sus críticas al presidente interino José Jerí, a quien acusan de inacción frente a la inseguridad y de mantener vínculos opacos con empresarios extranjeros.
A ellos se unieron gremios del transporte, afectados por una ola de violencia extorsiva. Solo entre agosto de 2024 y noviembre de 2025, 91 personas vinculadas al sector fueron asesinadas en Lima y Callao, según cifras oficiales.
Julio Campos, vicepresidente de la Alianza Nacional de Transportistas, afirmó: “Vamos a estar con ellos porque vivimos en una incertidumbre política y social. No pueden seguir atacando con explosivos a los buses y los negocios”.
La marcha se desarrolla en un contexto de violencia creciente y desconfianza institucional. Mientras algunos sectores, como Asotrani, decidieron no unirse a esta movilización, otros advierten que, sin justicia, las calles seguirán siendo el único espacio donde el pueblo puede hacerse escuchar.
Tomado de Alma Plus TV

