Petroleros brasileños exigen a Lula y Petrobras: “Petróleo para Cuba, ya”
La Federación Nacional de los Petroleros (FNP) de Brasil ha lanzado un manifiesto en el que exige al gobierno de Lula da Silva y a la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, el envío inmediato de petróleo y combustibles a Cuba para romper el “bloqueo energético” impuesto por Estados Unidos.
Bajo el lema “Petróleo para Cuba, ya”, la FNP —que representa a los trabajadores de la petrolera estatal— convoca a sindicatos, movimientos sociales y partidos de izquierda a una campaña de solidaridad con la Isla, asfixiada por el recrudecimiento del embargo y las amenazas arancelarias de Donald Trump a países que suministren combustible a La Habana.
El manifiesto denuncia la actualización de la Doctrina Monroe bajo la autodenominada “Doctrina Donroe”, que convierte a América Latina en “protectorado” de las petroleras estadounidenses. Frente a ello, los petroleros defienden que “el acceso a la energía es un derecho humano” y que negarlo constituye “una violación sistemática de los derechos humanos”.
El texto recuerda que la necesidad anual de petróleo de Cuba equivale a solo seis días de producción controlada por Petrobras, por lo que la medida es “viable y plausible”. La FNP insiste en que la estatal debe ser “brazo logístico de la solidaridad latinoamericana” y no estar al servicio de los accionistas ni del imperialismo.
“No podemos ser coniventes con el silencio que sofoca a la isla cubana. Basta de imperialismo estadounidense tutelando los países de las Américas”, concluye el manifiesto, que la Asociación Cultural José Martí de Baixada Santista ha reproducido en Brasil.
Petróleo para Cuba, ya
Federación Nacional de los Petroleros
La Federación Nacional de los Petroleros (FNP), en representación de la fuerza laboral que impulsa Petrobras, convoca públicamente a la clase trabajadora, las organizaciones y los movimientos sociales a levantar una campaña para que el gobierno brasileño realice una acción de solidaridad concreta: el suministro inmediato de petróleo y combustibles a Cuba.
Contra la «Doctrina Donroe» y el imperialismo yanqui
Vivimos un momento de grave ofensiva de Estados Unidos de América (EE. UU.) contra la soberanía de los países de América Latina.
El gobierno de Donald Trump rescata lo más arcaico y violento de la diplomacia estadounidense, actualizando la Doctrina Monroe —que históricamente trató a nuestro continente como el «patio trasero de Washington»— hacia lo que él mismo sugirió como una «Doctrina Donroe».
Bajo este pretexto, se ha recrudecido el embargo a Cuba, con el «arancelazo trumpista» llegando a los países que suministran petróleo a la Isla, asfixiando la exigua economía del país y condenando a su pueblo a la oscuridad y al desabastecimiento.
En ese sentido, el ejemplo de Venezuela es pedagógico: más allá de cualquier debate sobre su régimen interno, la agresividad de EE. UU. revela su verdadero rostro.
Como el propio Trump ha admitido en declaraciones públicas, el interés real nunca fue la «democracia», antes pretexto de intervenciones norteamericanas, sino el control de las mayores reservas de petróleo del mundo, tratando al país como otro protectorado regional al servicio del lucro de sus petroleras.
El acceso a la energía es un derecho humano
No aceptaremos que el bloqueo imperialista utilice la energía como arma de guerra. La Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU, en su espíritu de garantizar un nivel de vida digno (Artículo 25º), presupone el acceso a los medios necesarios para la supervivencia.
Sin energía, no hay hospitales, no hay escuelas, no hay producción de alimentos. Negar la energía a un pueblo es una violación sistemática de los derechos humanos.
Estimaciones señalan que la necesidad cubana de petróleo en un año equivale a solo seis (06) días de la producción de barriles bajo control de Petrobras. Es decir, es viable y plausible que nuestro país lidere esta campaña de solidaridad internacional.
Petrobras al servicio de la Solidaridad latinoamericana
Nosotros, los petroleros y las petroleras, producimos la riqueza de nuestro subsuelo con el sudor de nuestro trabajo. Y defendemos que esa riqueza no sirva solo a los accionistas, sino al desarrollo y la supervivencia del pueblo brasileño y de los pueblos hermanos de nuestro continente.
Realizar esta acción de solidaridad fortalece nuestra lucha por soberanía plena, de modo que el petróleo pertenezca al pueblo brasileño y no al imperialismo y sus empresas.
Petrobras, como empresa estatal y patrimonio del pueblo brasileño, debe ser el brazo logístico de la solidaridad en esta campaña internacional. Romper el bloqueo económico de EE. UU. no es solo una elección política, sino un imperativo humanitario y un acto de defensa de la autodeterminación de los pueblos.
Llamado a la lucha
Convocamos a los sindicatos, movimientos populares y sociales, partidos de izquierda y organizaciones estudiantiles a sumarse a esta campaña.
Nuestra lucha es contra el imperialismo que intenta, una vez más, dictar quién puede o no tener luz en sus hogares, disfrutar de energía en lo cotidiano y vivir con dignidad.
Hacemos esta campaña de forma independiente del régimen que gobierna la isla porque entendemos que la solidaridad es crucial para fortalecer la lucha de todos los pueblos en nuestro continente.
Exigimos
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El fin inmediato del bloqueo económico y energético de EE. UU. contra Cuba.
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Que Brasil y Petrobras lideren un frente de asistencia energética en América Latina.
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Que la producción de petróleo brasileña sea colocada como herramienta de integración y solidaridad regional.
Presidente Lula y presidenta Magda Chambriard: ¡la hora es ahora!
Tras cuatro años como paria en el ámbito del multilateralismo, con la elección del 3.er mandato del presidente Lula, Brasil recuperó cierto protagonismo en el mundo y en sus respectivos foros internacionales.
Aunque estos últimos estén siendo paulatinamente vaciados, en gran medida por acciones del imperialismo estadounidense y los arrebatos de Donald Trump, nuestro país aún dispone de la fuerza de su liderazgo regional capaz de reconstruir lazos y ampliar cooperaciones en pro de la paz en nuestro continente.
No podemos ser cómplices del silencio que sofoca a la isla cubana.
Es necesario interrumpir este ciclo megalómano de violaciones de Trump y del imperialismo yanqui en nuestra región.
¡Por el fin del bloqueo energético: petróleo para Cuba, ya!
¡Basta de imperialismo estadounidense tutelando a los países de las Américas!
¡Brasil y Petrobras deben estar al servicio del pueblo brasileño y por la solidaridad latinoamericana!
Tomado de Cubainformación

