Internacionales

Flotilla Global Sumud inició su travesía hacia el distrito costero de Marmaris

Este viernes ocho de mayo, una treintena de embarcaciones de la Flotilla Global Sumud inició su travesía desde la isla griega de Creta con destino a la ciudad y distrito costero de Marmaris, ubicado en la provincia de Muğla, en la región del Egeo en el sudoeste de Türkiye.

Esta movilización no es solo un movimiento logístico, sino una «declaración rotunda de perseverancia» tras la interceptación violenta de sus buques por parte de las fuerzas israelíes el pasado 30 de abril.

A pesar del secuestro ilegal de nuestros compañeros, la guerra psicológica de la ocupación, la constante presencia de vigilancia militar y las agresiones vividas, la flota permanece intacta y el objetivo sigue siendo el mismo: acompañar al pueblo palestino en su lucha por la libertad y los derechos más fundamentales”, han remarcado desde la organización.

En Marmaris, la flota se unirá a más de 30 embarcaciones adicionales para celebrar una Asamblea Internacional. En este encuentro, delegados de 50 países definirán las próximas fases de la misión: entregar ayuda humanitaria urgente (alimentos, medicinas y suministros escolares) en la Franja de Gaza.

Denuncias de tortura y violencia sexual

​Desde la Florilla, denuncian que al menos cuatro miembros sufrieron violencia sexual a manos de soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).

​Ante esto, la asamblea en Türkiye (programada para los días 10 y 11 de mayo) servirá como plataforma para un simposio jurídico donde se presentarán testimonios de los activistas capturados en aguas internacionales durante el último operativo israelí contra 22 barcos de la flotilla.

​Entre los testimonios de activistas como el español Saif Abukeshek y al brasileño Thiago Ávila, se reportan condiciones inhumanas de detención como hacinamiento en contenedores inundados, sin ropa de abrigo, calzado ni ropa de cama.

A ello se suma la falta de agua y alimentos adecuados, lo que provocó cuadros de hipotermia e hipertermia entre los capturados.

​La organización calificó los actos de Israel como «piratería y secuestro en aguas internacionales», subrayando que los abusos se perpetraron incluso en aguas europeas. 

Según la Flotilla, los informes de violencia no son incidentes aislados, sino un «patrón de trato destinado a deshumanizar» a quienes se solidarizan con el pueblo palestino.

​“La ocupación podrá arrebatarnos nuestros barcos, nuestras pertenencias y a nuestros seres queridos, pero no podrá arrebatarnos el horizonte”, sentenció la organización en su comunicado, reafirmando que el objetivo final sigue siendo romper el asedio sobre Gaza.

Después de ser detenidos por las fuerzas israelíes en aguas internacionales cerca de Grecia mientras se se dirigian a Gaza, cerca de 175 activistas fueron puestos en libertad en Creta, a excepción del español Abukeshek y el brasileño Ávila, quienes están bajo custodia desde el 30 de abril.

Ambos están siendo investigados por las agencias de seguridad israelíes por diversos delitos, incluidos algunos relacionados con el terrorismo, en un caso que por primera vez acusa penalmente a un flotilla que se dirigía a Gaza, la cual anteriormente solo había sido objeto de procedimiento administrativos de expulsión.

Abukeshek inició la víspera una «huelga de agua», negándose a consumir líquido como medida de protesta, mientras que Ávila está en huelga de hambre desde su arresto.

Tras la decisión de un tribunal israelí de extender su detención por seis días, ambos deberán presentarse nuevamente el domingo 10 de mayo ante un juez, quien tomará la decisión de volver o no a prorrogar su detención o dejarlos en libertad.

Los siete gallegos de la Flotilla continuarán rumbo a Gaza: «No podemos dejarnos avasallar por la impunidad de Israel»

Por Ángel Martínez

La Global Sumud Flotilla zarpó de nuevo para intentar romper el bloqueo de Gaza. Lo hizo desde Grecia, donde parte de la flota logró replegarse tras el asalto de la Armada israelí en aguas internacionales, a unas 600 millas náuticas de la Franja. También lo hará mermada: de las casi 180 personas de 33 nacionalidades que fueron «secuestradas» durante dicho asalto, decenas han regresado a sus países. No ha sucedido así con la delegación gallega que participa en la Flotilla, porque las siete personas que la integran continuarán rumbo a Gaza.

El próximo destino es Turquía; allí les aguardan más barcos y algunos de los activistas interceptados por Israel en alta mar y, después, desembarcados en Creta. Para alcanzar su objetivo deberán atravesar aguas internacionales durante unas dos horas. Por ello, mientras el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, vuelve a exigir a Israel la «inmediata liberación» del español Saif Abukeshek -secuestrado durante el asalto del 30 de abril y trasladado a una cárcel israelí para ser juzgado por presuntos lazos con Hamás- el fantasma de un nuevo ataque a la Flotilla sobrevuela la misión humanitaria.

«¿Cómo podemos protegernos? Con movilizaciones en tierra, con apoyo judicial y de los medios y, sobre todo, con el apoyo de la sociedad civil«, explica Sandra Garrrido, abogada residente en Compostela e integrante de la delegación gallega. «Creemos que tal vez no haya un nuevo asalto. No somos mártires. El paso de la ayuda humanitaria está garantizado por el derecho marítimo y el derecho internacional y nosotros somos una flotilla humanitaria», añade.

Puede que Garrido y el resto de los integrantes de la delegación gallega -Alberte Pagán Vázquez, Andrés Morales Ramos, Benito González Rodríguez, Ana Isabel Fuentes Rey, Duarte Ferrín Iglesias y Xurxo Porritt Lueiro- no se consideren mártires pero lo ocurrido con Saif Abukeshek y el brasileño Thiago Ávila evidencia el riesgo al que se enfrentan. Este martes, Israel prorrogó seis días más la detención de los dos únicos activistas que están bajo custodia israelí sin presentar cargos formales. En el caso de Saif, está acusado (sin que todavía se hayan mostrado pruebas) de terrorismo. Los dos permanecen en total aislamiento, sometidos a iluminación de alta intensidad las 24 horas del día, los 7 días de la semana, en sus celdas y con los ojos vendados cada vez que son trasladados, incluso durante los exámenes médicos, según han denunciado sus abogadas, de la organización de derechos humanos israelí Adalah. También denuncian que el español ha sido amenazado con pasar cien años entre rejas.

Aún así, «no podemos dejarnos avasallar por esa impotencia aprendida (sobre lo que sucede en Palestina)», explica Garrido, «la impunidad de Israel está totalmente sustentada por Europa y el resto del mundo. Ahora mismo, Saif y Thiago están en riesgo de perder su vida y mañana lo estará toda la flotilla. Esto es lo que está en juego».

El español que permanece encarcelado en Ashkelon, en el sur de Israel, escaló este miércoles la huelga de hambre que había iniciado tras su secuestro a una huelga seca, es decir, dejó de beber agua. Lo hizo después de que un tribunal rechazase su recurso contra la prórroga de su detención. «Es su protesta por una detención que no tiene ninguna base legal. Con independencia de los delitos de los que le acusan, (las fuerzas israelíes) no tenían autoridad ni legitimidad para secuestrarlos en alta mar. No hay un precepto legal que ampare un asalto en alta mar, un territorio que es patrimonio de todos los estados», señala Garrido.

Tomado de teleSUR y el Correo Gallego

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