Resistencia y Solidaridad: Los pueblos y sus propios caminos
Resistencia y Solidaridad impulsan la defensa de la soberanía de los pueblos del Sur Global ante el imperialismo estadounidense.
Fernando Rojas, coordinador de la REDH-Cuba, investigador y director del Fondo Editorial de Casa de las Américas, en entrevista para Al Mayadeen revela cómo la resistencia de Cuba, Líbano, Palestina e Irán están conectadas por un enemigo común: los lobbies extremistas y la maquinaria de poder de Estados Unidos.
«Una de las potencias de la resistencia es el acompañamiento. Y creo que ese acompañamiento y esa resistencia trascienden los márgenes de la frontera y los márgenes geográficos que nos han tratado de imponer».
Por eso, la resistencia del pueblo libanés, la resistencia del sur del Líbano, también es una señal para los cubanos y las cubanas de acompañamiento.
«Un momento de contradicciones tan agudas como esta. Lo mismo ocurre con el caso de Palestina, con el caso de Irán. Sin dudas, en un escenario como el actual, donde hay todo un esfuerzo agudizado de sostener un sistema hegemónico o con una potencia hegemónica que está dispuesta a trascender cualquier límite llegando al punto de la agresión contra nuestros países, contra nuestros pueblos.
«Ese sentido de no sentirse solo en la lucha, en la resistencia, es compartido por el Líbano, por el pueblo palestino, por el pueblo iraní, por el pueblo cubano, como una colectividad, como parte de un Sur Global que supera el espacio fronterizo.
Yo creo que hay muchos, a pesar de las diferencias culturales, yo creo que hay mucha sintonía en que se sitúa como principio la defensa de la soberanía y la defensa de nuestras culturas.
«Todos los pueblos del Sur Global comparten el mismo principio: proteger su cultura, su soberanía y sus derechos fundamentales. Sin embargo, la amenaza no es sólo discursiva.
«Con la reciente tentativa de judicializar al líder de la Revolución Cubana, Raúl Castro, y el secuestro político de Nicolás Maduro y Cilia Flores, queda claro que la vía de las armas sigue vigente.
La solidaridad no es solamente identificar que tenemos una causa común, sino identificar en el otro qué es lo más importante.
«Y lo más importante hoy tiene que ver con la manera en que se teje, la manera en que se articula una resistencia global. Nos enfrentamos a un mundo unipolar con una hegemonía imperialista que trata de recomponerse a través de la guerra y que para ello identifica como puntos de acción geografías tan distintas como las que caracterizan nuestros países. Pero el objetivo es común, el objetivo es recomponer o intentar recomponer esa hegemonía y ello apunta no solamente contra los pueblos que estamos en esta resistencia directa, apunta también contra todos los pueblos del sur global que desde el punto de vista del pueblo a pueblo, en muchas ocasiones más allá de los gobiernos, también mantienen sus experiencias de lucha y resisten a lo interno de sus países.
Hegemonía imperial vs. solidaridad pueblo a pueblo
El intelectual cubano describió el escenario actual para el caso de Cuba, partiendo desde el Triunfo de la Revolución Cubana y recordando que «Estados Unidos nunca respetó el orden internacional en el que él contribuyó mucho a gestar después de la Segunda Guerra Mundial».
«Pero ello se ha visto y ha llegado a una escalada mucho mayor en momentos en que los propios Estados Unidos sienten que ese orden internacional ya no le funciona. A partir de disputas geopolíticas que se están dando, y que aun cuando en el caso de Cuba hay manifestaciones muy concretas desde 1959 de esa agresividad y de ese respeto al orden internacional, de manera especial, por ejemplo, desoír que desde 1992 la comunidad internacional condena el bloqueo a Cuba, si bien eso existía, estamos en una nueva escalada.
«Una nueva escalada que tiene que ver mucho con la segunda administración Trump, que en mi opinión es una salida que se ha dado el propio sistema estadounidense, el propio régimen estadounidense, para tratar de recomponer su hegemonía. Esa visión de Trump como un outsider yo no la comparto mucho en el sentido de que me parece que a través de él, a través de una figura como él y el séquito que lo acompaña, ha sido la forma que ha encontrado el régimen estadounidense para tratar de recomponer su hegemonía. Contra eso, lógicamente, hay reacciones de algunos gobiernos, reacciones que, digamos, son desiguales.
«Hace relativamente poco tiempo se produjo una cumbre con un grupo de presidentes de la región que dio lugar al llamado Escudo de las Américas y que fue una cumbre de, en la mayoría de los casos, presidentes o presidentes electos de ultraderecha que en muchos casos quisieron llegar con una ofrenda. Una ofrenda que en varios de los casos tuvo que ver con Cuba. Expulsión de diplomáticos, expulsión de brigadas médicas, disminución del tipo de relaciones que se establecían.
«Frente a esa reacción desigual, vamos a decirlo de esa manera, de los gobiernos, frente también a pesar de expresarse solidaridad en muchos casos con Cuba, la no acción concreta en el sentido de desafiar a los Estados Unidos para solucionar el principal o contribuir a apoyar en solucionar el principal problema que existe hoy en Cuba que tiene que ver con el cerco petrolero contra la isla. Contra todos esos elementos más gubernamentales hay una relación pueblo a pueblo. Precisamente era una de las cuestiones que me comentabas y mencionabas el caso del apoyo y la relación que también se dio desde la Revolución Cubana a los procesos de liberación y de lucha contra el colonialismo en África.
Yo creo que hay un sentido muy claro de lo que se concibe o lo que nosotros concebimos como la solidaridad.
«En primer lugar, la solidaridad no es o no tiene que ver con no reconocer las dificultades, los problemas y las situaciones que existen. El primer reconocimiento de la solidaridad es que cada pueblo tiene derecho a escoger sus propios caminos. Y hay un segundo sentido de la solidaridad que es prestar la contribución en lo que se constituye la principal aspiración de ese pueblo.
«Yo creo que en ese sentido, con el liderazgo de Fidel, la Revolución Cubana identificó muy claramente que quizás la tarea pendiente más importante de los pueblos de África era la lucha por su independencia y la lucha contra los colonialismos que existían allá. Ese sentido de identificar cuál es la causa fundamental, cuál es la aspiración fundamental de los pueblos. Y en esa línea, orientar la solidaridad, me parece central, me parece de mucha importancia.
El discurso pacifista del presidente Trump, ha quedado solamente en eso, en palabras
«En el caso de la América Latina, lógicamente, mencionaba a Venezuela, nosotros podemos hacer un recorrido comparativo de lo que fueron los antecedentes del 3 de enero para realizar, como expresión de ese respeto al orden internacional el secuestro del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores.
«Podemos hacer un recorrido de los tiempos previos y lo que ha pasado en los últimos días en relación con Cuba, como también se ha tratado de judicializar al líder de la Revolución Cubana, Raúl Castro, y cómo este proceso de judicialización realizado desde el sistema de justicia estadounidense confirma algo que mencionaba al principio o en la primera intervención, la manera en que todo el sistema de poder estadounidense aparece cooptado por los lobbies extremistas cubanoamericanos y sionistas.
«Entonces me parece que ese es un elemento a resaltar sin dudas, hay una amenaza real que no es solamente discursiva, que no es solamente narrativa, porque ya se ha demostrado en el caso de Venezuela, en el caso de Irán, en el caso de Cuba, en el caso del Líbano, en el caso del pueblo palestino, que la vía de las armas, la vía de la agresión militar está a la orden del día.
Pueblo cubano reafirma apoyo al Líder de la Revolución, Raúl Castro
«Algo que ha ocurrido desde el 3 de enero, es que el pueblo, o una parte importante del pueblo, que tratan de negar los grandes medios de difusión todo el tiempo, también ha salido a manifestarse para condenar todas estas acciones, incluyendo el levantamiento de falsos cargos contra el Líder de la Revolución, y expresar su disposición a enfrentar cualquier escenario.
Esa parte del pueblo, que en muchas de esas concentraciones se ha contado en cientos de miles, se ha tratado de negar, o se trata de invisibilizar.
«Entonces, en un escenario en que muchos en esos grandes medios hablan, o a título personal, se disponen y quieren hablar a nombre de Cuba, al mismo tiempo podemos contraponer que hay cuerpos, que hay gente, en la calle, manifestándose en ese sentido del que hemos hablado.
«Tuvimos una expresión de esas movilizaciones hace apenas unos días, unas horas acá en La Habana, y se están dando en buena parte del país. Entonces, bueno, yo creo que en ese sentido se ha ido manifestando la población cubana, una parte importante de la población cubana, y es algo que, de una manera u otra, se trata de ocultar por los grandes medios, o se trata de invisibilizar.

