«Cuba no es un enemigo de EEUU, ni quiere serlo»
Entrevista exclusiva de Prensa Latina al canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla.
Por Deisy Francis Mexidor.
Cuba no es ni puede ser una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional de los Estados Unidos, Cuba tiene una profunda vocación de Paz, afirmó el canciller Bruno Rodríguez Parrilla en entrevista exclusiva con Prensa Latina.
Rodríguez Parrilla, quien dejó claro que “Cuba no es un enemigo para Estados Unidos, ni quiere serlo”, respondió preguntas de esta agencia de noticias al término de dos días y medio de trabajo en Nueva York, donde presentó la posición de su país y denunció la amenaza militar y el cerco energético en una sesión formal del Consejo de Seguridad de la ONU convocada por la presidencia China de este órgano.
Prensa Latina (PL): ¿Sobre la base de qué insiste el Gobierno de Estados Unidos en esa matriz de opinión?
Bruno Rodríguez (BR): Cuando el Gobierno de los Estados Unidos, cuando usa ese falaz y ridículo argumento de la supuesta amenaza, lo que pretende es manipular a la opinión pública estadounidense, cubana y mundial.
Lo que quiere es tratar de justificar una política que es genocida, es un crimen de lesa humanidad, es un castigo colectivo, figuras todas reconocidas en el derecho internacional. Tratan de justificar un cerco de combustible que provoca daños humanitarios extraordinarios y trata de preparar a la opinión pública para tratar de culpar al Gobierno cubano de los efectos que precisamente y de manera deliberada por diseño provocan las medidas que ha tomado.
Es pura calumnia, es una fábula, pero que hay que tomarse en serio porque el imperialismo estadounidense es agresivo y hay que tomar en serio sus amenazas y prepararse siempre para el peor escenario, aunque Cuba hará todo lo posible por evitar una escalada militar.
Cuba no es una amenaza para el Gobierno de los Estados Unidos ni para la seguridad nacional ni la política exterior de este país, en primer término, porque es una isla pequeña y esta es una superpotencia nuclear. En segundo lugar, porque Cuba tiene una profunda vocación de paz.
Es parte de los principios de la Revolución Cubana, es un pueblo pacífico. Es un país que siempre ha contribuido a preservar la paz y la seguridad internacionales, hemisféricas y regionales, que ha hecho contribuciones muy importantes a la paz como han sido por ejemplo los procesos de paz en Colombia.
Fue en La Habana precisamente donde los jefes de Estado y Gobierno de toda la región firmaron la proclama de toda la América Latina y el Caribe como zona de paz, que es uno de los grandes aportes del General de Ejército Raúl Castro Ruz a la política exterior de la Revolución cubana.
Esta proclama desde entonces se ha quedado consagrada como un elemento esencial necesario del derecho internacional y que tiene una permanente mención en los debates, la narrativa y los documentos que aprueban los estados de la región, en la composición de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños o en otros grupos regionales o subregionales.
De otra parte, Cuba no es un enemigo de los Estados Unidos ni nunca se ha propuesto serlo. No quiere serlo de ninguna manera, en primer lugar, porque hay vínculos profundos, afectivos, fraternales, entre el pueblo cubano y el pueblo de los Estados Unidos, porque hay una fuerte presencia de nacionales cubanos residentes en los Estados Unidos.
Además, porque la mayoría de los estadounidenses y de los cubanos residentes en los Estados Unidos siempre han tenido una postura a favor de la normalización de relaciones entre ambos países contra la hostilidad y el bloqueo económico comercial impuesto a Cuba.
Actualmente la mayoría de los estadounidenses y de los cubanos aquí en Estados Unidos, se oponen a una aventura militar contra Cuba, que tendría consecuencias humanitarias y de otra naturaleza incalculables y se oponen fervientemente al cerco energético que provoca daños humanos extraordinarios, sufrimientos, privaciones, dolor a las familias cubanas.
PL: Cómo evalúa el tratamiento del tema Cuba en la prensa occidental a partir del incremento de la agresividad del Gobierno de Estados Unidos.
BR: El Gobierno de Estados Unidos históricamente, pero de una manera muy aguda ahora ha desatado una guerra no convencional contra Cuba. Me refiero a una guerra cognitiva, a una guerra cultural, a una guerra psicológica, a tratar de persuadir a las personas honestas en los Estados Unidos, a los cubanos y a la comunidad internacional de objetivos humanitarios, de que quiere proteger al pueblo cubano, mientras culpa al Gobierno cubano de las dificultades socioeconómicas actuales.
Es decir, tratan de censurar la verdad, de ocultar la verdad, de manipular la información y para eso cuenta con fondos multimillonarios y con plataformas tecnológicas digitales muy potentes.
La mayor parte de las plataformas tecnológicas que hospedan a las redes digitales y que conducen el funcionamiento de Internet pertenecen a corporaciones estadounidenses que tienen vínculos especiales con el Gobierno de Estados Unidos, que las obliga y presiona para utilizarlas como un arma digital.
Una característica de la política de este gobierno en este periodo ha sido la de realizar constantemente declaraciones oficiales públicas hostiles contra Cuba, amenazadoras, ultimátum, para tratar de presionar al gobierno, al pueblo cubano para tratar de imponer concesiones inaceptables en aspectos que solo pertenecen al fuero de nuestros asuntos internos, a la soberanía y a la libre determinación de nuestro pueblo.
La gran prensa tradicional estadounidense, que hoy es multimedial, tiene un gran peso en el ámbito comunicacional y también el gobierno de Estados Unidos tiene una enorme capacidad, a partir de la propiedad privada que mencionaba antes de las plataformas digitales de manejar las redes de forma políticamente motivada.
Es sabido que la prensa establecida y las redes digitales, dan una apariencia de democracia y de libertad que es totalmente falsa. Se sabe que responden a sus dueños, y responden al oligopolio estadounidense, a esta plutocracia y siempre actuarán sobre la base de sus intereses.
Aunque es verdad en que hay momentos en que la prensa estadounidense ha actuado de forma más independiente, en particular cuando el pueblo estadounidense es consciente de la realidad, cuando tiene algún nivel de información real, cuando conoce incluso de manera limitada la verdad y entonces no se deja engañar por su gobierno ni por sus políticas.
Otra característica ha sido en este periodo la presión constante sobre la gran prensa estadounidense y sobre las redes digitales para publicar información sesgada, manipulada contra Cuba para amplificar los mensajes de la narrativa hostil y mentirosa del Gobierno de los Estados Unidos.
Por ejemplo, el observatorio de medios de Cubadebate ha hecho análisis muy interesantes sobre este tema y ha demostrado los vínculos y la coordinación entre el Departamento de Estado y algunos medios como Axios, USA Today o Politico, precisamente al servicio de la agenda del Departamento de Estado contra Cuba.
Y en tercer lugar ha sido típico de este periodo también la filtración malintencionada por parte del gobierno estadounidense de lo que se trata en conversaciones diplomáticas o en contactos que deberían ser para que sean productivos, discretos.
De manera que puedo decir que sí que hay una amenaza militar real, pero que la agresión cognitiva, cultural, comunicacional, ha estado de una forma u otra siempre presente pero que en este último periodo se ha agudizado y se ha agravado de una manera extrema.
El pueblo cubano no se deja confundir porque tiene un alto nivel de instrucción y está muy bien informado y sigue estos temas con mucho detenimiento, interés y de una manera crítica, de una manera asertiva y yo espero que el pueblo estadounidense, sobre todo los jóvenes estadounidenses y menos la opinión pública mundial se dejen engañar por esta propaganda malintencionada y políticamente motivada del Gobierno de Estados Unidos, en particular del Departamento de Estado.
PL: Nos interesaría escuchar su comentario acerca de la pretendida acusación del Departamento de Justicia al líder cubano Raúl Castro.
BR: Yo trabajaba precisamente como representante permanente ante las Naciones Unidas cuando aquel 24 de febrero de 1996 se produjo el derribo de las avionetas que violaron el espacio aéreo y la soberanía de Cuba y soy testigo de primera mano de los hechos que ocurrieron aquí en Naciones Unidas al respecto.
La instrucción de cargo contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz es un acto infame, es una afrenta a nuestro pueblo, a la dignidad nacional. El General de Ejército Raúl Castro Ruz no solo es un líder internacional reconocido y es el líder de la Revolución Cubana, sino que es una figura histórica reconocida y venerable.
Debo decir que no podría ver explicación alguna para el hecho de que el gobierno de Estados Unidos haya demorado 30 años en dar este paso calumnioso e insólito, por qué, por qué no lo hizo antes, por qué lo hace precisamente en este momento.
En segundo lugar, es obvio que esta decisión, que es una decisión totalmente política, no legal, ni judicial, lo que busca es generar pretextos adicionales para justiciar una agresión militar contra Cuba o el bloqueo de combustible o las medidas adicionales de endurecimiento del bloqueo que ha tomado en los últimos días como es la aplicación de sanciones secundarias.
Es decir, sanciones contra países, entidades, personas de negocios, compañías de terceros países con intereses en Estados Unidos, pero que no tienen ningún vínculo de negocios con Cuba, con lo cual busca ampliar el efecto de intimidación de amedrentamiento que caracteriza, que es una de las herramientas que caracterizan a este gobierno.
Es una movida políticamente inescrupulosa, destinada a engañar a la gente, engañar a los ciudadanos estadounidenses en primer lugar y también a la comunidad internacional.
En tercer lugar, es un acto ilegal, porque las cortes de los Estados Unidos ni la procuraduría general de los Estados Unidos pueden tener jurisdicción sobre hechos que no ocurrieron en territorio estadounidense o sobre personas que no están en el territorio estadounidense, entonces es también una burda maniobra ilegal y fraudulenta desde el punto de vista del derecho internacional y del derecho nacional de prácticamente de todos los estados y también de la ley cubana.
En cuarto lugar, nosotros afirmamos categóricamente que el derribo se produjo como consecuencia de la complicidad de autoridades norteamericanas con este grupo que realizó actividades terroristas contra Cuba, en particular su cabecilla es un terrorista, participante directo en actos terroristas contra Cuba, que utilizaron la fachada supuestamente humanitaria para realizar actos terroristas y hostiles contra Cuba.
Yo recuerdo que se habían realizado no menos de 25 violaciones del espacio aéreo cubano brutalmente. Yo recuerdo las imágenes de sobrevuelo a la ciudad de La Habana rasantes a muy baja altura incluso lanzando octavillas a la población.
Yo recuerdo la indignación de la gente en la calle, y la indignación del personal diplomático aquí en Nueva York que decían ‘¡¿hasta cuándo se va a permitir a esta gente violar la soberanía cubana?!’
Este hecho ocurrió también -en particular- por la complicidad de las autoridades y de las agencias de aplicación de la Ley en la Florida. Sabían por sus propias fuentes que estos vuelos ocurrirían, pudieron haber impedido que los aviones despegaran, sabían que los planes de vuelo eran falsos, que se alteraban, que declaraban otras rutas.
El Departamento de Estado, incluso algún funcionario del Departamento de Estado había participado directamente en estos actos. El Presidente de los Estados Unidos entonces había dado garantías formales de que impediría la continuidad de estas violaciones del espacio aéreo cubano.
El Gobierno de Cuba publicó una nota oficial advirtiendo a todo el mundo que próximas violaciones del espacio aéreo serían respondidas, serían repelidas, serían respondidas militarmente y se derribarían los aviones.
El cabecilla de esta operación se mantuvo volando por detrás de las dos avionetas que fueron derribadas, conocía perfectamente, conoció perfectamente durante la operación, porque fue advertido por radio, fue advertido por las señales convencionales internacionales hechas por los aviones cubanos que a menos de que abandonaran el territorio nacional serían derribados.
Lo que hizo el cabecilla fue mantenerse él en espacio aéreo internacional y dejar avanzar las otras dos avionetas sabiendo que serían objeto de un derribo.
¿Por qué no fue derribada la tercera avioneta donde estaba el cabecilla de esta operación?, por respeto al espacio aéreo internacional.
El Gobierno de Estados Unidos manipuló la información del lugar del derribo, que reitero, aseguro, fue en el espacio aéreo y marítimo cubano.
Una vez que se produjo el derribo las autoridades estadounidenses pidieron inmediatamente autorización para tratar de buscar sobrevivientes y encontrar los restos de las avionetas. Autoridad que se concedió inmediatamente.
Y donde fueron a buscar fue precisamente dentro del espacio marítimo cubano, después pretendieron manipular el lugar del derribo, engañar a los expertos de la Organización de Aviación Civil Internacional a los que no permitieron el acceso a la evidencia, solamente pudieron escuchar una cinta de grabación estadounidense sin poder trabajar con ella.
Trataron de establecer la coordenada del lugar del derribo a partir de la posición de dos barcos que se encontraban allí, después fue evidente que la bitácora de una de las embarcaciones había sido alterada.
Pero el Gobierno de Estados Unidos podía haber presentado una evidencia irrefutable del lugar del derribo que son sus datos del radar y sus datos satelitales. Nunca lo hicieron. Hasta hoy nunca lo han hecho, por qué ocultar esa evidencia fundamental
De manera que puedo decir que, en todos los órdenes ético, político y legal, este acto indecente, infame, de instruir cargos al General de Ejército estará condenado al fracaso y lo que hace es fortalecer la firmeza y la decisión de nuestro pueblo de defender la Revolución y al líder tan querido por todos nosotros.
PL: Sobre el diálogo entre Estados Unidos y Cuba, ¿qué comentario puede hacernos?
BR: En esta etapa ha habido algunos intercambios, algunos contactos, algunas conversaciones con el Gobierno de los Estados Unidos como ha sido publicado.
Lamentamos la falta de progreso y la inconsistencia en la conducta del Departamento de Estado que no se atiene a un único rasero, tiene una conducta en las reuniones diplomáticas y por otra parte realiza constantemente declaraciones hostiles, agresivas, amenazadoras.
Pretende usar la amenaza militar, pretende dar ultimátum a través de la prensa, es decir lo que no hace de manera oficial en las conversaciones; sin embargo, lo hace a través de los medios.
Alimenta constantemente a la prensa con enfoques malintencionados, mentirosos, inexactos y constantemente filtra a las redes digitales información tóxica, todo ello dirigido a confundir al pueblo estadounidense, al pueblo cubano, y a la comunidad internacional.
A pesar de esa conducta, Cuba continuará tratando de resolver los problemas bilaterales a través de medios diplomáticos y espera que la parte estadounidense muestre buena voluntad y demuestre en los hechos que quiere avanzar hacia una mejor relación bilateral.
Quedó demostrado en un periodo anterior, cuando retornaron los Cinco Héroes a Cuba, cuando se permitieron los viajes individuales de los ciudadanos norteamericanos a nuestro país o cuando se establecieron las embajadas que es posible para ambos países resolver problemas bilaterales.
Ello cuenta con un consenso muy mayoritario dentro del pueblo cubano, dentro de los Estados Unidos y con un gran reconocimiento de la comunidad internacional y aunque no se tomaron medidas reales de flexibilización del bloqueo en aquel momento, si se avanzó en 22 áreas de cooperación que fueron beneficiosas para ambos países.
Cuba tiene, por ejemplo, tratamientos médicos y fármacos de última generación que sería beneficioso que estuviera al alcance de los ciudadanos estadounidenses.
¿Por qué prohibir a los ciudadanos estadounidenses viajar a nuestro país y formarse una opinión de primera mano visitándonos?
¿Por qué no mantener cooperación en asuntos de salud, científicos, culturales, académicos, deportivos, en temas ambientales o de distinta naturaleza? No tiene ninguna justificación más allá de la hostilidad y de la política de cambio de régimen que aplica el gobierno de los Estados Unidos.
Históricamente el Gobierno Revolucionario, el Comandante en Jefe Fidel Castro, el General de Ejército Raúl Castro, el primer secretario y presidente Miguel Díaz-Canel consistentemente siempre han estado dispuestos al diálogo con los Estados Unidos dirigido a tratar de resolver los problemas bilaterales y a encontrar la manera de tener una relación civilizada a pesar de las diferencias entre ambos gobiernos.
Siempre se ha planteado que este diálogo ha de basarse meramente en los principios universalmente reconocidos, en los principios del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.
Tendrá que ser serio, responsable, basado en el derecho internacional, en la igualdad soberana de los estados, en absoluto pie de igualdad, sobre la base del respeto mutuo, en beneficio recíproco de ambos países y por supuesto sin precondiciones ni injerencias en los asuntos internos de los países.
PL: ¿Cómo fue la recepción del mensaje de Cuba en el Consejo de Seguridad?
BR: Fue una reunión a nivel ministerial que trató los temas relacionados con el derecho internacional, el multilateralismo, el orden internacional y que reflejó un amplio consenso en el mundo contra la guerra, en defensa de la paz, las medidas coercitivas unilaterales, en respaldo al derecho al desarrollo, en respaldo al derecho a la libre determinación, el derecho a la vida.
Fue una sesión en la que se reiteró la centralidad de la Organización de Naciones Unidas en la conducción de los asuntos internacionales, en la que se reclamó el imperio del derecho internacional contra la tentativa de imponer otras reglas al capricho del imperialismo estadounidense o de imponer la doctrina totalmente ilegal y supremacista, de la imposición de la paz mediante la fuerza y en el caso de nuestra región la Doctrina Monroe y su nuevo corolario.
De manera que puedo decir que el debate fue positivo e intenso, que respaldó las posiciones que Cuba defiende en relación con estos temas importantes.
Que escuchó con atención la denuncia de Cuba y la apelación que a nombre del Presidente de la República y de nuestro Gobierno hicimos a la comunidad internacional, al pueblo estadounidense y en particular a sus jóvenes.
Tuvimos también una veintena de encuentros bilaterales con otros cancilleres y dignatarios asistentes. Tuvimos la oportunidad también de dirigirnos al mundo y al pueblo cubano, y al pueblo estadounidense a través de dos importantes cadenas de televisión norteamericanas.
Yo siento que ha sido una visita rápida, intensa y productiva que ha contribuido a exponer las posiciones y los reclamos de nuestro pueblo en un momento particularmente agudo del conflicto de Estados Unidos contra Cuba.
Tomado de Prensa Latina.

