Pues en efecto, no todos los políticos tienen la capacidad de superarse a si mismos, en cuanto a alevosía y espíritu de revancha y confrontación. Es el caso de Mr.Rubio, a quien hay que concederle el desmerito de mentir sin inmutarse, y aun así aspirar a presidir su país, EEUU; tal es la realidad de la política allí, donde eligen un presidente sin principios, un delincuente, como Trump, y razonablemente aspira a igual cargo un tipo como Mr. Rubio, el perfecto desalmado.

La anterior actuación en estos hemiciclos, del ahora ex senador Rubio, fue en enero de este año, siempre bajo la normativa que debe rendir cuentas en el Congreso, concretamente en el Comité de Relaciones Exteriores, instancia donde le aprueban los dineros para que su Departamento de Estado funcione.

De modo que debería ser un momento de crítica y autocrítica, pero en ningún caso, esto último, la autocrítica, fue asumida por el secretario Rubio, más bien el encuentro con los legisladores se convirtió en una suerte de tribuna donde el invitado, es decir, Mr.Rubio, disertó sobre las posturas que tiene el gobierno en materia de política exterior, más precisamente para justificar los desmanes que comenten en cualquier oscuro rincón del mundo, parafraseando al ex presidente alcohólico, Bush hijo.

Así las cosas, en la ocasión Mr. Rubio le dedicó un espacio de su agitado tiempo, a atacar a Cuba. Ni siquiera se puede destacar algo que no se sepa al respecto, porque el secretario reiteró sus acostumbradas falacias sobre la situación en la Isla, siempre en procura de justificar el cruel bloqueo, la amenaza de agresión y en general la guerra psicológica, que la actual administración trumpista está instrumentando contra Cuba.

Pero como se dice, quien calla otorga, bien vale la pena abordar algunas de las mentiras de Mr. Rubio, expuestas en las audiencias congresionales. Para empezar, en el Senado el canciller trumpista volvió al ataque contra una de las instituciones, que conforman las estructuras económicas cubanas, GAESA; sobre el asunto se ha explicado bastante, el propio gobierno cubano emitió justo ese mismo día 2 de junio, una declaración poniendo los puntos sobre las ies.

El asunto con GAESA mientras más se le mira, más evidente se hace la táctica empleada desde el imperio, para legitimar su cruel agresión contra Cuba, porque  hay un ángulo del problema menos visualizado, pero que es quizás el más importante en la narrativa made in Rubio.

Es decir, véase que el enemigo es supuestamente una entidad militar; los malos en esta fantasía son los militares cubanos, que suelen estar acusados también de represores, torturadores, etc; además de “acaparadores de riqueza”, por tanto son los que en caso de agresión serían “objetivos militares legítimos”. No son civiles, son a los que los us marines pueden masacrar tranquilamente, como indican las leyes de la guerra.

En pocas palabras, Mr. Rubio cree haber encontrado al “villano perfecto”; y por esa vía demostrar que también es legítima, hasta lógica una invasión militar a Cuba, porque con ella se extirparía, desde la perspectiva construida por el imperio, todos los males del comunismo en Cuba. Y apuestan a que todo el establecimiento político estadounidense, incluidos los senadores y muchos políticos, que eventualmente ahora rechazan esa opción militar, terminen apoyándola.

Adicionalmente, debe insistirse que cada país tiene el derecho de organizar su cuerpo empresarial como quiera, soberanamente, y en el caso fuera cierto, que no lo es, algunas de sus instituciones concentraran algún tipo de mayor control, el país con menos moral para criticar eso es justo EEUU, donde está hiper, super, mega, monopolizado el poder económico.

Además, si GAESA es una institución militar, cabe otras preguntas ¿acaso el Pentágono hace publica sus auditorías internas? o peor ¿el Pentágono es auditado por alguna autoridad de forma transparente?, Mr.  Rubio debería mirar para adentro, porque el relajo que tiene la familia del Jefe Trump, auto otorgándose proyectos militares con financiamiento federal, ya rompe los relojes de la corrupción, como oportunamente afirmó un días después, en la audiencia ante la Cámara de Representantes, la legisladora, Sydney Kamlager-Dove, quien le espetó en la cara al secretario que “esta es la administración más corrupta en la historia de EEUU”.

Mr. Rubio trató infructuosamente de explicar otro de los absurdos, la presencia de Cuba en el listado de los países que toleran el terrorismo, como se sabe, uno de los ardides que se inventan los gobernantes
estadounidenses, para aplicar la extraterritorialidad de su agresión multidimensional contra Cuba.

Pues resulta que uno de los momentos más incomodos y absurdos de la jornada, fue cuando se abordó el asunto, por parte del senador Chris Van Hollen (Demócrata, Maryland) quien preguntó si existían evidencias de la tal tolerancia al terrorismo. Mr.Rubio no tuvo mejor ocurrencia que aludir a un pasado, bueno de ahí viene lo de pensamiento vetusto, sobre la relación de Cuba con organizaciones guerrilleras, confundiendo terrorismo con lucha revolucionaria.

Ese debate, es decir, la diferencia entre movimiento guerrillero y terrorismo, ahora no viene al caso, y lo relevante es que las organizaciones mencionadas por Mr. Rubio o no existen, como las FARC, o no
hay vínculos con otras, algo que puede certificar el mismísimo gobierno colombiano; así que incluso, desde la propia óptica imperial, si Cuba patrocinó o tolero antes “el terrorismo”, ahora no. Y eso quedó claro, ni siquiera hay evidencia que la situación cambiara al respecto, desde el momento en que el anterior gobierno de Biden, sacara a Cuba de la tal lista espuria, hace unos 15 meses.

Otro asunto que descolocó a Mr. Rubio, fue el referido a la situación con la guerra en Irán. Esto también tiene un gran valor comunicacional, porque suele seguirse este conflicto y la derrota para EEUU, como algo exclusivo del Jefe Trump; pero no debe pasarse por alto el protagonismo de Mr. Rubio, máximo jefe de la cosa internacional en este gobierno, en la primera línea de los responsables, ante su pueblo y ante la historia, de lo que finalmente ocurra con Irán.

El senador Hollen comenzó recordándole a Mr. Rubio que era su primera comparecencia oficial ante el Senado, desde que se había desatado la agresión contra los persas. Pues, Hollen se encargó de cuestionarle al canciller trumpista el haber metido al país en esta aventura, el ataque a Irán, dándole pie para calificar de estúpida e imprudente la política exterior de la Casa Blanca, por tanto también el cartelito de estúpido le toca a Mr. Rubio, por lo ya explicado.

La ira de Hollen él mismo la explicó en base a los tantos y evidentes perjuicios que este conflicto, “inútil y costoso”, dice, está generando en la calidad de vida al pueblo estadounidense, inflación, costo de la gasolina, despilfarro de los recursos fiscales, así como a lo que calificó de fomento de la agresión regional israelí. ¿Y todo para qué? se preguntó el afligido senador, quien insistió en el atropello de mentiras con que se ha manejado el asunto. En determinado momento expresó Hollen: “Afrontémoslo, señor secretario, la política exterior de Trump, se ha convertido en un desastre total”, más lapidario ni mandado a hacer.

A Mr. Rubio le alcanzó el tiempo, no para abordar algo constructivo, por lo menos un poco más relajado, sino que hizo hincapié en otros conflictos, que en rigor no son de incumbencia para EEUU, como es la situación en Colombia.

Y parece lógico porque ya se expusieron las pruebas, de lo que parece un monumental fraude montado por la ultra derecha colombiana, con apoyo estadounidense, de parte del candidato Espriella, a quien le han “regalado” no menos de 600 mil votos; ¿interesa el proceso democrático en Colombia?, ¿le importa a Washington la voluntad soberana de los colombianos? las respuestas son obvias.

Otro problema abordado por Mr.Rubio, se refiere a los drones que tienen los carteles de la droga en México; especuló que el empleo de esas armas más sofisticadas, constituye una amenaza para EEUU, lo que recuerda el cuento publicado en Axios sobre los drones cubanos. Y es algo curioso que los senadores no preguntaran de donde salen casi el 70% de las armas que los tales carteles usan, pues las importan de EEUU. Mr. Rubio debería aclarar el origen de los avioncitos no tripulados mafiosos, hasta quizás salen de algunas de las fábricas que tienen como importantes accionistas, a los hijos del Jefe Trump. Tarea para el FBI.

Los dichos de Mr. Rubio merecen una atención especial y diferenciada, para los casos de Colombia y de México, aunque en ambos casos se cumple un mismo patrón, de tufillo ideologizado, pero sobre todo, porque los gobiernos de ambos países  son visualizados, en los despachos del Departamento de Estado, como un desafío para la Doctrina Donroe. Y Mr. Rubio en eso es claro, no pueden tolerar algo así, y si se infiere por caso que México entra en la lista de amenaza inusual, como Cuba, pues también debería ser
invadido, ya allí Washington tiene su “villano perfecto”, los carteles mafiosos, que existen por el altísimo consumo de drogas en la tierra de Mr. Rubio.

En la interpelación a Mr. Rubio en la Cámara de Representantes, se abordaron parecidos temas; gran preocupación por el derrotero de la guerra perdida en Irán, al punto que por mayoría esa Cámara aprobó el mismo día en otra sesión, impedir que Trump la continúe, y hasta hubo un fuerte careo con Mr. Rubio por los asesinatos de infantes en Gaza, por parte del sionismo, aupado/apoyado por el secretario; también por la corrupción rampante de los Trump, como ya se mencionó.

No satisfechos por los dislates, Mr. Rubio, quien hace una semana andaba reunido con sus homólogos de la OTAN en Suecia, reiteró el interés por apoderarse de la isla de Groenlandia, increíble. Y como no podía faltar, los Representantes le reclamaron al secretario por las dormidas que se da el Jefe Trump, curiosamente cuando Rubio habla, cerrando lo que en rigor terminó siendo un circo, en el momento que el secretario fue objeto de burlas por los zapatones, aquellos que el mandatario, no se entiende por qué, le regaló y obligó usar a Mr. Rubio, asunto que se volvió viral, como corresponde cuando los temas tienen esa banalidad.

Horas después de las palizas que recibiera Mr. Rubio en ambas Cámaras, pues recurrió a lo que sin dudas le va quedando como único asunto fuerte, en el que se siente con más méritos (desméritos), que en definitiva es su tema primordial: arreciar el bloqueo y la presión contra Cuba. Repartió sanciones contra el presidente cubano y familia, contra otras personas del gobierno cubano, y hasta a los Comité de Defensa de la Revolución, es decir que sancionó a millones de cubanos mediante un clic, algo que siempre fue así desde hace más de 60 años, solo que ahora le dio un matiz formal. Pues nada, mientras más “villanos perfectos” mejor, es la conclusión asumida por Mr. Rubio.

Otros secretarios del gobierno federal, debieron desfilar por el Congreso, todos de una forma u otra trasquilados, porque en rigor la tarea de defender lo indefendible, como lo es la gestión trumpista, requiere no solo lealtad sino talento, como se dice, algo ausente en este gobierno.

Denunciar las mentiras de Mr.Rubio sigue siendo prioridad para cualquiera que tenga un poco de ética; ni siquiera se exige mucho. No es solo su agresión contra Cuba, es Rubio contra Nuestra América, como oportunamente advirtiera Lula, el presidente brasileño.

En resumen, ahora, en este momento, Mr. Rubio es la cara visible, institucional, del imperialismo estadounidense, como se sabe, el enemigo principal. Y cuando esto se aclara, es decir, que se puede identificar al culpable, con nombres y apellidos, pues las cosas se facilitan mucho, para tomar medidas de riposta, para la historia, porque hay casos en que no cabe ni el perdón ni el olvido, y nadie es eterno en ningún cargo, tal vez deba explicársele estas lógicas al canciller norteño.

Tomado de CubaSí