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Cuba, la ciencia, la resiliencia y ocho propuestas para el Decenio Internacional de las Ciencias para el Desarrollo Sostenible

París, 15 de julio de 2026.– Con la participación de ministros, altos funcionarios, representantes de organismos de las Naciones Unidas, instituciones científicas, universidades, centros de investigación y organizaciones de la sociedad civil, quedó inaugurada este martes en la sede de la UNESCO la Conferencia Mundial del Decenio Internacional de las Ciencias para el Desarrollo Sostenible (2024-2033).

El evento constituye el principal espacio de balance político y científico de los dos primeros años del Decenio proclamado por las Naciones Unidas y liderado por la UNESCO, orientado a fortalecer el papel de la ciencia en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y en la construcción de un mundo más justo, resiliente e inclusivo más allá de 2030.

El ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba, Armando Rodríguez Batista intervino en el segmento ministerial de alto nivel, dedicado a la “Ciencia para el Desarrollo Sostenible- del compromiso a la implementación”.  

Participaron, además, los ministros de Educación Nacional y Formación Profesional de Haití; de Ciencia, Investigación y Tecnología de Irán y el vice primer ministro y ministro de Educación Superior, Ciencia, Investigación e innovación de Tailandia.

El ministro Armando Rodríguez Batista en evocación a la premisa del Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, de que el futuro del país debía ser necesariamente de personas de Ciencia, compartió la experiencia de Cuba en la construcción de un sistema de ciencia, tecnología e innovación concebido como política pública al servicio del desarrollo nacional y presentó ocho propuestas orientadoras en materia de políticas científicas para el desarrollo sostenible:

  1. Compartir experiencias y conocimientos, promover el aprendizaje mutuo y mantener una actualización permanente de las políticas científicas a partir de la evidencia y la corrección continua de su rumbo.
  2. Consolidar sistemas nacionales de ciencia, tecnología e innovación inclusivosarticulados con las prioridades de desarrollo. Explicó que Cuba cuenta con alrededor de 50 universidades, una amplia red de centros de investigación dedicados a prioridades nacionales, programas sectoriales de ciencia e investigación con alcance a nivel territorial y local, destacando además el peso de las universidades de ciencias médicas y de aquellas vinculadas a la producción de alimentos.
  3. Respaldar las decisiones ambientales con la investigación científica. Señaló que las políticas ambientales cubanas se sustentan en el conocimiento generado por universidades y centros de investigación; destacó el Plan de Estado para el Enfrentamiento al Cambio Climático, Tarea Vida, y recordó que aproximadamente el 20 por ciento del territorio nacional está bajo alguna categoría de área protegida.
  4. Fortalecer una gobernanza participativa de la ciencia, donde la comunidad científica, las instituciones públicas, los gobiernos locales y otros actores contribuyan a la formulación de las políticas y del marco jurídico. En ese contexto, resaltó la aprobación de la Ley del Sistema de los Recursos Naturales y el Medio Ambiente y de la Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación.
  5. Innovación orientada a misiones. Todo el marco de políticas de ciencia, tecnología e innovación se moviliza para dar respuesta a desafíos nacionales claramente identificados. El desarrollo por Cuba de vacunas propias contra la COVID-19, sustentado en sus capacidades científicas y tecnológicas nacionales, constituye un ejemplo notable. Este logro fue posible gracias a un sistema de salud pública universal, gratuito e inclusivo, a una sólida cultura científica promovida desde la educación y a los elevados niveles de confianza de la población en los científicos y los profesionales de la salud.
  6. Fortalecer la gobernanza de la ciencia, colocando el conocimiento científico en el centro de la toma de decisiones públicas, como sucede en el caso de Cuba, donde se cuenta mecanismos como el Consejo Nacional de Innovación, encabezado por el propio Presidente de la República, y el Sistema de Gestión de Gobierno basado en Ciencia e Innovación.
  7. Desarrollar capacidades de gestión de proyectos científicos, indispensables para fortalecer las instituciones de investigación, proteger la propiedad intelectual, generar patentes y ampliar el acceso a fondos internacionales destinados a la ciencia, el clima y el medio ambiente.
  8. La Ciencia y la Innovación como fuente de resiliencia nacional.

En este último apartado, Rodríguez Batista denunció que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos continúa siendo el principal obstáculo para el desarrollo sostenible de Cuba y una seria limitación para el desarrollo científico y la cooperación internacional.

Explicó que las más recientes órdenes ejecutivas y medidas coercitivas unilaterales adoptadas por la actual administración estadounidense han reforzado el carácter extraterritorial del bloqueo, dificultando el acceso del país a proyectos internacionales de investigación, plataformas científicas, tecnologías, financiamiento, combustibles y otros recursos imprescindibles para el desarrollo.

«Imaginen tener que dirigir un centro de investigación o un hospital sin electricidad», expresó el Ministro al ilustrar el impacto concreto de estas medidas sobre el funcionamiento de universidades, instituciones científicas y servicios esenciales.

Asimismo, señaló que las restricciones para adquirir combustibles en terceros mercados provocan inestabilidad en la generación eléctrica y el transporte, debilitan los sistemas nacionales de alerta temprana en meteorología, sismología y radiología, afectan la gestión integrada de los residuos sólidos urbanos y limitan el funcionamiento de la extensa red de universidades, centros educacionales e instituciones científicas del país.

El titular del CITMA afirmó que esa realidad constituye una grave injusticia que debe ser denunciada por la comunidad internacional, pues limita el derecho de los pueblos a utilizar la ciencia como herramienta para alcanzar un desarrollo sostenible e inclusivo.

Como compromiso colectivo de cara a la próxima Conferencia Mundial del Decenio, Cuba llamó a fortalecer la cooperación científica internacional, impulsar la cooperación Sur-Sur, defender el acceso universal al conocimiento y garantizar que ningún país sea excluido de los beneficios de la ciencia como consecuencia de medidas coercitivas unilaterales. Asimismo, llamó a la integración estratégica de la ciencia, la tecnología y el desarrollo sostenible como un programa único dentro de las políticas públicas de los Estados.  

La primera Conferencia Global del Decenio Internacional de las Ciencias para el Desarrollo Sostenible (2024-2033) se extenderá del 15 al 17 de julio. En este periodo, se evaluarán los avances alcanzados desde el lanzamiento del Decenio, examinará prioridades para la etapa 2026-2029 y promoverá nuevas alianzas entre gobiernos, organizaciones internacionales, universidades, centros de investigación, sector privado y sociedad civil para acelerar las contribuciones de la ciencia al desarrollo sostenible.

(Cubaminrex-MisiónCuba UNESCO)

Tomado de Cubaminrex

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