La guerra de nunca jamás comenzó
Por Raúl Antonio Capote* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.
Rusia libra una guerra contra EE.UU. en Ucrania, una guerra que se sabe prolongada, de desgaste, por ahora Moscú combate a la primera línea, el ejército ucraniano, entrenado, armado y adoctrinado por la OTAN, en la segunda línea está Europa, próximo campo de batalla.
Quiénes piensen que Washington está gobernado por idiotas andan mal encaminados, puede que los que tenemos a la vista lo sean en grado sumo, pero detrás de ellos está todo el capitalismo estadounidense, con su dinero, sus tanques pensantes, sus laboratorios, sus universidades, sus fundaciones, sus empleados y sirvientes, si una cosa les ha salido bien en esta guerra, ha sido lograr que los combates se realicen bien lejos de su territorio.
Para el Imperio es necesario controlar el valor económico principal de Venezuela, su petróleo, pero también de paso, su capital simbólico de izquierda, en eso andan, luego hacerse del petróleo iraní, de su territorio y sobre todo del estratégico Ormuz.
América Latina cae de nuevo en sus brazos, con una facilidad que asusta, el Patio Trasero, listo para brindar los recursos materiales necesarios para que el Imperio tome aire y sobreviva.
Lo está logrando sin apenas oposición, salvo algunas débiles protestas y algunos quejidos lastimosos, le va a bien. Tienen una gran tarea y están preparando las condiciones para hacerse del poder absoluto.
¿Cómo gobernar un mundo futuro donde posiblemente regiones enteras queden deshabitadas por el desastre climático? ¿Qué hacer con las grandes masas de desempleados que se producirán con el desarrollo de las IA, con la automatización de la producción, con la robótica, etc.?
En un mundo comunista, ese desarrollo sería provechoso para los seres humanos, esas contradicciones entre las fuerzas productivas y las nuevas relaciones de producción provocarían cambios cuantitativos y cualitativos positivos, que traerán beneficios incalculables para la humanidad, librada del trabajo esclavo, libre de ser una mercancía más.
Pero en el capitalismo, ya sabemos, esas contradicciones generan guerras, intentos desesperados y terribles por frenar el avance de la humanidad, para esclavizarla y mantener sus privilegios, para eso tienen un recurso, el fascismo.
En ese escenario, Cuba es una anomalía, una alternativa que no puede sobrevivir y que tenemos la obligación de defender, no solo por nosotros, por el mundo, por la humanidad y su futuro.
Hoy combaten la nueva etapa de su guerra, desde lejos, como siempre, una guerra de desgaste que no toque su territorio, luego de Ucrania entrarán los europeos a pelear por ellos, los yanquis solo lo harán cuando no quede nada por hacer, entrarán a recoger los frutos de la victoria o del desastre, porque no habrá nada que recoger, ni nadie, incluso puede que ellos sean solo sombras en los muros de las destruidas ciudades estadounidenses.
(*) Escritor, profesor, investigador y periodista cubano. Es autor de “Juego de Iluminaciones”, “El caballero ilustrado”, “El adversario”, “Enemigo” y “La guerra que se nos hace”.
Foto de portada: CNN.

