Fernández De Cossío denuncia la mentira como arma de los EE.UU. en agresión contra Cuba
El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández De Cossío denunció la política mendaz que ejerce el gobierno de los Estados Unidos en su campaña de agresión contra la isla.
De Cossío condenó a través de las redes sociales el uso de la mentira desde la Casa Blanca «para reforzar su agresión contra Cuba».
«El gobierno de EEUU acude a la mentira como arma agresiva de primer orden. Ella le permite desatar automáticamente poderosos mecanismos coercitivos ya contemplados en sus propias leyes y mayormente violatorios del derecho internacional», describió el viceministro cubano el proceder de la nación norteña, descubierto y denunciado con anterioridad en innumerables crímenes contra Cuba y otras naciones que no responden a los designios de su política imperialista.
De Cossío argumentó los «tres ejemplos notorios» que a su consideración evidencian a la mentira como arma de agresión de los estados Unidos contra Cuba:
1. Haber declarado a Cuba el 29 de enero de 2026 como una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de EEUU. Esa ridícula afirmación, en la que nadie cree o puede creer, permite al presidente aplicar “sanciones secundarias” contra terceros países como forma de obligarlos a sumarse al cerco económico contra Cuba. Sobre esa mentira se ha montado buena parte de las acciones agresivas de castigo colectivo aplicadas en 2026 que, por ejemplo, privan a Cuba de suministros de combustible y buscan provocar una crisis humanitaria.
2. Haber designado a Cuba como un Estado patrocinador del terrorismo, falacia en la que tampoco cree nadie honestamente. Esa designación desata un grupo de acciones agresivas y coercitivas también violatorias del derecho internacional y con impacto en la jurisdicción de otros países, como forma de apretar el cerco económico.
3. La ley Helms-Burton afirma mendazmente que el gobierno cubano confiscó ilegalmente o robó propiedades de propietarios estadounidenses. Es absolutamente falso. Cuba sí nacionalizó legítimamente por vía de la expropiación a bienes y propiedades de dueños estadounidenses. Lo hizo con estricto apego a la ley nacional y plena conformidad con el derecho internacional. Previó un mecanismo de compensación, del que no pudieron beneficiarse los antiguos dueños, pues el gobierno de EEUU se negó a considerar ese mecanismo en momentos en que cometía el crimen de organizar una invasión militar mercenaria y el de intentar asesinar al líder de la Revolución. Esa es la verdad. Sin embargo, el infundio ha servido desde 1996, en violación del derecho internacional, para intimidar y actuar contra personas e individuos de terceros países por relacionarse estos comercial y económicamente con Cuba.
El poder descomunal de EEUU para usar y abusar de la mentira y difundirla hasta convertirla en aceptable se ha convertido en un arma eficaz de agresión e imposición de su voluntad unilateral y hegemónica a costa de la paz y el derecho del resto de las naciones.
Foto de portada: Prensa Latina.

