Mensaje del ICAP por el “Día Internacional de la Paz”
Un día como hoy hace 25 años, fue instituido por la Asamblea General de la ONU, el «Día Internacional de la Paz», con el objetivo de fortalecer los ideales de paz, tanto entre las naciones y todos los pueblos como entre los miembros de cada uno de ellos.
Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos realizados por la comunidad internacional, el mundo está enfrentando uno de los momentos más delicados como consecuencia del uso de la fuerza y el garrote, la dominación y los intereses imperiales, que han provocado la muerte, el desalojo de miles de personas en Palestina y en otras partes del mundo, mientras que muchos gobiernos cómplices miran hacia otra parte evadiendo su responsabilidad internacional.
Desde el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, levantamos nuestras voces para reclamar al mundo la necesidad de una paz con justicia social, como tempranamente lo exigiera nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro.
Estamos convencidos que la lucha por la paz trasciende la mera ausencia de conflictos; aprendimos de Fidel que se trata de un compromiso activo para salvar a la humanidad de la destrucción, proteger a los más vulnerables y construir un orden internacional basado en la equidad y la cooperación.
Para el pueblo cubano esta fecha adquiere un significado especialmente profundo y contradictorio. Mientras el mundo reflexiona sobre la paz como ideal supremo, Cuba vive en carne propia las aristas de un conflicto asimétrico que lleva más de seis décadas desafiando todos los principios del derecho internacional: el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos. Lejos de ser una mera disputa bilateral, esta política unilateral se ha convertido en el principal obstáculo para la estabilidad y la tranquilidad del pueblo cubano, en una ofensiva permanente que se ha recrudecido en los últimos meses con una virulencia inédita.
En los últimos meses, el gobierno estadounidense ha combinado dos instrumentos clásicos de su política exterior —el castigo económico y la intimidación naval — para presionar a Cuba y forzar un «cambio de régimen». La orden ejecutiva del primero de mayo de 2026 ha llevado el bloqueo a niveles extremos y sin precedentes, estableciendo por primera vez sanciones secundarias contra cualquier entidad vinculada con la isla, una medida que expertos califican como «extremadamente agresiva e inaudita en la aplicación extraterritorial del bloqueo». El objetivo, según los especialistas, es «amedrentar a cualquier persona o negocio» y «cerrar cualquier tipo de relaciones en sectores importantes».
La paz que Cuba defiende no es una paz pasiva ni sumisa. Es la paz del que se niega a rendirse ante la agresión, la paz del que resiste con dignidad y creatividad.
Cuba «es una nación de paz, que no promueve la guerra, sino que propicia la solidaridad y la cooperación entre los pueblos», pero como dijo nuestro Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, Miguel Díaz Canel Bermúdez «estamos dispuestos a defender esa paz que queremos al precio que sea necesario».
Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP)
La Habana. 21 de septiembre de 2026
Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz
Tomado de Siempre con Cuba.

