Cuba

Alejandro, un triatlonista cubano en medio del oleaje

Por Sandelis
 
Alejandro Rodríguez Diez, alias El Kenya para sus más cercanos, es un joven sencillo, con quien el diálogo se facilita desde que te le acercas. Alto, delgado, atlético, posee un físico óptimo para el triatlón, pulido de entrenamiento en entrenamiento y de sacrificio en sacrificio.
 
A Alejandro lo vi por primera vez en la Marina Hemingway, cuando se hacían coincidir las competencias de triatlón del equipo nacional con las de los másters. Durante la pandemia de la Covid-19 también nos veíamos entrenando natación en la franja costera que va desde la Playita de 16 hasta los yaquis del Cristino Naranjo.
 
Por eso, cuando en una limpieza medioambiental de la Playita, por integrantes del Movimiento Cubano de Excursionismo, Alejandro me pidió participar en una de nuestras guerrillas, recibí con mucho gusto su interés por el excursionismo. Pero la necesidad de atender a la madre al contraer dengue y luego la coincidencia con una competencia en el exterior, aplazaron la primera participación del Kenya en nuestras excursiones.
 
Alejandro acaba de ganar la medalla de bronce en la Copa América de Triatlón en Argentina. Allí concluyó a solo 11 segundos del primer lugar, en la modalidad de Sprint, con un tiempo de 54 minutos y 30 segundos. Ya antes había obtenido el título en la Copa América de Itxapa, México, con un tiempo de 55.11.
 
La última vez que nos vimos fue en nuestra frecuentemente visitada Playita de 16. Ese día el mar estaba picado, pero me dijo que de todos modos nadarían para no perder sesiones de entrenamiento.
 
Y es que el mérito de Alejandro no solo se mide por los lugares obtenidos en las competencias mencionadas. En las difíciles condiciones en las que entrenan nuestros atletas dadas las serias dificultades económicas que vive el país, estar en la cumbre continental de un deporte que requiere una especial versatilidad al juntarse tres deportes en uno (natación, ciclismo y atletismo), los éxitos de Alejandro acrecientan su valor. En su ejemplo veo la continuidad -en las más duras condiciones- de una historia que ha elevado al deporte de esta pequeña nación a elevados peldaños del deporte a nivel mundial.
 
El Kenya tiene solo 25 años de edad. Gran parte de su historia deportiva aún está por escribir y convencido estoy de que nos seguirá dando alegrías a quienes sentimos pasión por el deporte y amamos esta isla.
 

Y tal vez un día nos vayamos juntos de guerrilla. Pero de seguro, nos seguiremos viendo en la Playita de 16, con oleaje o sin oleaje.

Tomado del perfil de Facebook de Miguel Alfonso Sandelis

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *