Argentina: Celeste, mujer mapuche detenida en su comunidad: “Nos dijeron ‘¡al suelo, si no las matamos!’”

La Izquierda Diario conversó con una de las mujeres reprimidas y detenidas el martes 4 en Villa Mascardi. Miembro del Lof Lafken Winkul Mapu, la apresaron junto a su bebé de un mes. Desde su prisión domiciliaria denuncia torturas, maltratos y una interminable criminalización por parte del Estado nacional y el provincial. En noviembre se cumplen cinco años del crimen de Rafael Nahuel.

Desalojo. Represión. Detención con secreto de sumario. Traslados sin orden judicial, durante la noche. Encarcelamiento domiciliario a mujeres con niños y niñas. Estas fueron las acciones que tomó Poder Judicial federal con apoyo del gobierno nacional y del gobierno provincial, hacia las lamngen del Lof Lafken Winkul Mapu, durante la última semana.

La Izquierda Diario conversó con Celeste quién es una de las mujeres de la Lof Lafken Winkul Mapu detenida el martes pasado en la brutal represión en Villa Mascardi. Hoy se encuentra con prisión domiciliaria en Bariloche junto a otras tres mujeres; con sus hijos e hijas, entre quienes hay bebés de uno y cuatro meses. A su vez, otras tres mujeres continúan detenidas en el calabozo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

Nosotras nos encontramos en prisión domiciliaria. Hemos sido golpeadas. Una de nuestras lamngen, que está embarazada, es la que sufrió más el maltrato. Lo que tuvo que pasar le generó contracciones. La llevaron muy mal al hospital. Es increíble, eran como 20 oficiales llevando una embarazada.” Así, comienza el relato de Celeste.

“¡Al suelo! ¡Al suelo o las matamos!”

Celeste recuerda con bronca el día de la represión. “Nosotras estábamos en el Rewe (lugar sagrado para el Pueblo Mapuche). Empezamos a escuchar disparos. Empezaron a tirar gases lacrimógenos, cada vez más cerca del territorio. Nos empezamos a preparar porque sabíamos que ya estaban adentro. Cuando fuimos a mirar, vimos un montón de oficiales que nos gritaban: al suelo, al suelo si no las matamos. Ahí, empezaron a disparar”.

“Yo estaba con mi bebe y con mi otra hija. Nos tiraron al suelo poniéndonos las armas en la cabeza y a mi bebé la patearon. Nos dejaron ahí y entraron a la casa de la Machi tirando un gas lacrimógeno cerca de la salamandra e hizo una explosión. A nuestra Machi la sacaron muy mal; la tiraron al suelo con su bebé y su otro hijo”.

Narra cómo a las demás lamngen las fueron sacando diciendo la misma frase; la misma amenaza -al suelo o las matamos-. Relata el maltrato que sufrió ella, su familia y toda la comunidad: “Vinieron con un odio tremendo”. El operativo montado por un Comando Federal creado con la firma de Aníbal Fernández, Ministro de Seguridad de la Nación; estuvo integrado por cuatro fuerzas federales: Policía de Seguridad Aeroportuaria, Gendarmería Nacional, Policía Federal; prefectura, acompañado de la Policía de Rio Negro y su Cuerpo de Operaciones Especiales (COER). Un total de 250 efectivos, con drones, gases y balas de goma y de plomo; hidrantes, inhibidores de señal.

Mientras el operativo de desalojo avanzaba sobre el territorio del Lof, niños y jóvenes pudieron correr hacia el interior del bosque esquivando la represión. A la vez, siete mujeres eran llevadas detenidas junto a sus bebés al calabozo de la PSA. Por su parte, el ministro de seguridad Aníbal Fernández, afirmaba que a las detenidas no se les hizo “ni un rasguño”.

“Había tipos con metralletas que nos seguían cuando íbamos al baño”

El calabozo de la PSA duró desde el martes hasta el sábado a la noche para cuatro de las detenidas. Mientras tres de ellas, fueron trasladadas al Penal de Ezeiza el miércoles a la noche: “a nuestras compañeras se las llevaron a Ezeiza atadas de las manos y de los pies”.

La situación es tan irregular que jamás se les presentó una orden judicial que justifique el traslado y, argumentando secreto de sumario, no se les informó siquiera el motivo de su detención. “No nos dijeron qué iban a hacer con nosotras o a dónde nos llevaban. Siempre incomunicadas. No nos dejaban hablar con los abogados. Nos filmaron las 24 horas. Escribían todos los movimientos que hacíamos y hasta nos filmaban al ir al baño. Había tipos con metralletas que nos seguían cuando íbamos al baño. A mi bebé le revisaron el pañal, para ver si traía algo ahí”.

La situación con las detenidas generó la renuncia de la (ahora ex) ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gomez Alcorta. Mientras las lamngen seguían incomunicadas enormes muestras de repudio con la represión y las detenciones se expresaron en la calle de diferentes ciudades del país que denunció el rol del Estado y el accionar del gobierno nacional.

“Están gobernando para el capitalismo”

La Izquierda Diario indagó la opinión de Celeste sobre los hechos de la última semana. “Para el Pueblo Mapuche nunca ha terminado el hostigamiento, la persecución”, afirma. Considera que existe un discurso para hacerles ver cómo el enemigo, hay una “propaganda del odio, para crear enemigo interno, los violentos, los delincuentes”.

La campaña del desierto para nosotros no terminó. Están violando nuestros derechos como pueblo originario. Nosotros estamos en defensa de nuestro territorio; ellos siempre van a ver una manera de explotarlo”, denunció.

Hay que decir que en la Patagonia existen grandes empresas a las que el Estado vendió enormes territorios para sus negocios, como también magnates que ocupan zonas de hasta 900.000 hectáreas, como es el caso del empresario Benetton; o el de Joe Lewis, que es dueño de un lago glacial entero. Por su parte, la Lof Winkul Mapu vive en un territorio de menos de 7 mil hectáreas.

“Deben desmilitarizar el territorio”

El Estado Nacional desde hace cinco años venía amenazando con echar a la comunidad de Villa Marcardi, lo que incluyó el crimen de Rafael Nahuel a manos de Prefectura el 25 de noviembre de 2017 Hoy la zona de Villa Mascardi sigue militarizada. Fuerzas federales y provinciales continúan buscando todavía a miembros de la comunidad; “sigue la cacería” denunció Celeste.

Tres lamngen detenidas en la PSA continúan en huelga de hambre. Cuatro mujeres mapuche están con prisión domiciliaria junto a sus bebés y niños; la Lof sigue militarizada.

El parlamento Mapuche-Tehuelche de Rio Negro convocó para el miércoles 12/10 a una mesa de diálogo, a la que incitan la participación del presidente Alberto Fernández. Ese día, las organizaciones sociales, de derechos humanos, partidos de izquierda, convocan a marchar en cada ciudad de la provincia para acompañar el reclamo.

Para cerrar la entrevista, Celeste exigió “la liberación de todas las mujeres”. Solicitó difundir el mensaje: “a todo nuestro pueblo, para que se levante. Que visualice todo lo que hemos estado viviendo, la represión y el hostigamiento. Un llamado a la gente consciente que se manifiesten. Nosotros vamos a seguir y vamos a estar en este territorio porque somos mapuche”.

Tomado de Resumen Latinoamericano Argentina.

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