Miles marchan en Irán en respaldo al gobierno tras disturbios armados
Miles de personas se manifestaron en varias provincias de Irán tras la oración del viernes, en respaldo al gobierno y en rechazo a los disturbios armados registrados la noche anterior, así como en apoyo a las reformas económicas impulsadas por las autoridades.
Los participantes exigieron la aplicación de sanciones severas contra los responsables de los actos de vandalismo que afectaron bienes públicos y estatales.
Según informó la televisión estatal iraní, al menos seis personas murieron y se produjeron daños significativos durante los disturbios ocurridos en la ciudad de Hamadán.
El anuncio se produjo tras varios días de protestas contra la situación económica que derivaron en actos de sabotaje, enfrentamientos y la muerte de varios miembros de la policía, mientras las autoridades continúan persiguiendo a los responsables de los desórdenes.
Disturbios en Teherán y respuesta de las autoridades
En paralelo, el fiscal general de Teherán, Ali Salahi, informó que varios miembros de las fuerzas de seguridad y ciudadanos inocentes cayeron mártires durante los disturbios en la capital.
Advirtió que «toda persona que porte armas será procesada» y subrayó que la justicia actuará con firmeza contra los agitadores y mercenarios al servicio de intereses extranjeros, aplicando la ley sin concesiones.
Salahi afirmó que se adoptarán medidas decisivas y disuasorias contra quienes destruyan propiedades o causen la muerte de agentes de seguridad.
Por su parte, la televisión estatal indicó que Teherán fue escenario, durante la noche del jueves, de concentraciones dispersas organizadas por fuerzas hostiles a la Revolución con el objetivo de provocar disturbios y socavar la seguridad.
Según los reportes, los grupos, formados por cientos de personas, derivaron rápidamente en actos de vandalismo y desestabilización del orden público.
El medio detalló una amplia destrucción de bienes privados e infraestructuras públicas, incluidos vehículos particulares, motocicletas, ambulancias, autobuses, estaciones de metro, mezquitas, salas religiosas, bancos y comercios.
Asimismo, señaló que los organizadores recurrieron intensamente al espacio virtual para incitar a adolescentes y jóvenes, coordinar las concentraciones y amplificar su impacto sobre el terreno. Las redes sociales, según la cadena, se utilizaron como plataforma para dirigir actos de sabotaje y terrorismo.
Entre los hechos registrados se incluyeron cierres de calles y plazas, amenazas a transeúntes, coacción a comerciantes para obligarlos a cerrar sus establecimientos, graves atascos de tráfico mediante el uso de materiales explosivos e insultos dirigidos a ciudadanos.
La cadena añadió que los planes contemplaban ataques contra centros de seguridad con armas blancas y de fuego.
Fuerzas policiales y de seguridad intervinieron para restablecer el orden, lo que derivó en un número indeterminado de víctimas mortales, entre ellas agentes de seguridad y algunos civiles. Tras los hechos, las autoridades instaron a las familias a extremar la precaución, supervisar a sus hijos y evitar que participen en este tipo de concentraciones, además de informar sobre la presencia de personas desconocidas o armadas.
Guardia Revolucionaria y Ministerio del Interior refuerzan medidas de seguridad
En este contexto, el aparato de inteligencia de la Guardia Revolucionaria de Irán calificó como «inadmisible» la persistencia de los disturbios y actos de sabotaje, y afirmó que «la responsabilidad por la sangre derramada en los recientes incidentes terroristas recae en quienes los idearon».
La institución sostuvo que el pueblo iraní posee el derecho legítimo de enfrentar cualquier intento de socavar la seguridad nacional, y subrayó que la protección de los logros alcanzados por la Revolución Islámica y el resguardo de la seguridad pública constituyen prioridades inalienables.
Asimismo, aseguró su compromiso de continuar respaldando a la ciudadanía hasta la completa eliminación de las conspiraciones perpetradas por actores enemigos, con el objetivo de garantizar la estabilidad y la seguridad de todos los residentes.
En la misma línea, el Consejo de Seguridad del Ministerio del Interior informó sobre la puesta en marcha de medidas rigurosas contra individuos armados que saboteen el orden público, así como contra quienes amenacen la seguridad o perpetren ataques contra instalaciones militares, gubernamentales o vinculadas a la defensa nacional, en respuesta a las demandas sociales que exigen preservar el orden y la tranquilidad.
La entidad instó además a la población en general, y especialmente a las familias, a mantenerse vigilantes y plenamente conscientes de las circunstancias actuales, con el fin de evitar que actores hostiles se aprovechen de la vulnerabilidad de jóvenes y adolescentes para profundizar el desorden.
Irán acusa injerencia extranjera en los disturbios
En el ámbito diplomático, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó desde Beirut que mantiene encuentros productivos y consultas constructivas con autoridades libanesas de distintas corrientes políticas.
Al referirse a los acontecimientos en Irán, comparó la situación con lo ocurrido en Líbano durante la caída de su moneda local y explicó que el gobierno iraní inició consultas con distintos sectores de la sociedad para resolver los problemas.
Asimismo, acusó a agentes del Mossad israelí de actuar junto a algunos manifestantes en ciudades iraníes y sostuvo que las declaraciones de autoridades estadounidenses y de “Israel” buscan transformar las protestas en violencia, lo que, a su juicio, evidencia una intervención directa.
Finalmente, consideró que un ataque militar contra Irán constituye una «probabilidad baja», al señalar que experiencias anteriores fracasaron, y advirtió que «por más que lo intenten de nuevo, el resultado será el mismo».
Por su parte, el Líder de la Revolución y de la República Islámica, Ali Khameneí, reiteró este viernes que el pueblo iraní «rechaza la traición y a los agentes al servicio de potencias extranjeras», y subrayó la necesidad de preservar la unidad nacional, advirtiendo que Irán no tolerará a mercenarios que actúen en favor de intereses externos.

