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“La opción de la rendición no es opción para Cuba”

Comparece el presidente de la República de Cuba Miguel Díaz-Canel ante la prensa nacional y extranjera

Por Yaimi Ravelo / Resumen Latinoamericano-Cuba.

La Habana, 5 de febrero de 2026.- El presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel compareció este jueves ante la prensa nacional y extranjera para abordar los principales temas que hoy transversalizan a la nación, en medio de una retórica comunicacional de calumnias y odio hacia la Revolución Cubana.

La isla, -agredida por una intensa campaña mediática y de guerra psicológica- alberga en su población preocupaciones asociadas a una teoría de colapso impuesta en la narrativa de los medios hegemónicos y redes sociales que responden al gobierno de los Estados Unidos.

«La insistencia en el colapso está muy relacionada con la teoría de estado fallido y con un grupo de construcciones con que el gobierno de los Estados Unidos ha tratado de caracterizar la situación cubana», explicó el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba.

La administración de Trump se apoya en éstas teorías, corrientes o direcciones para derrocar a la Revolución Cubana. A través, de «la asfixia económica que data desde los años 60 con el Memorándum de Mallory y la agresión militar, están muy bien sintetizadas en una de las declaraciones del presidente de los EE.UU en los últimos tiempos», recordó el mandatario cubano.

«En una primera parte en una frase dijo que habían aplicado contra Cuba todas las presiones posibles -citó Díaz-Canel al presidente Donald Trump-, reconociendo entonces que no hay estado fallido. Lo que hay un Estado que ha tenido que enfrentar con mucha resistencia y las máximas presiones no de cualquiera; las máximas presiones de la principal potencia del mundo».

Por otra parte, se refirió a la amenaza de agresión militar en la frase de Trump: «no queda otra cosa que hacer, tomar el lugar y arrasar».

El bloqueo de los EE.UU a Cuba son la prueba de la guerra y asfixia económica que han vivido las generaciones de cubanos que nacieron después del Triunfo de la Revolución.

«El colapso está en la mentalidad y la filosofía imperial pero no en la mentalidad de los cubanos. El colapso no se puede asociar solo a las presiones y las intenciones de un gobierno imperial». El presidente cubano afirmó que en la visión de los cubanos -ante el colapso- está el concepto de la resistencia creativa, que tiene que ver con la defensa de ideas, convicciones firmes en la creencia de la victoria.

«Yo no soy idealista, se que vamos a vivir tiempos difíciles, hemos vivido tiempos difíciles, éstos en particular son muy difíciles, pero lo vamos a superar entre todos», afirmó el mandatario de Cuba.

Sobre la relación entre Cuba y Venezuela, -otro de los temas manipulados con mayor intensidad posterior a la agresión yanki el pasado 3 de enero a Venezuela-, Díaz-Canel afirmó que no es una relación de dependencia. «Muchos tratan de verla como una relación de dependencia entre dos países y con eso lo que hacen es restringirla, reducirla a un intercambio de mercancías y servicios, y esa no es la realidad».

La realidad de la relación de Cuba con la Revolución Bolivariana de Venezuela es sobre la base de la cooperación y colaboración, con principios solidarios y de integración, desde que el Comandante Chávez llegó a la presidencia de la hermana nación.

Una relación de complementariedad entre dos países hermanos y amigos que aprovechan sus potencialidades en función de la integración.

«Por eso surgió hace más de 25 años el convenio de colaboración integral, que abarca muchas esferas, los temas de energía, soberanía alimentaria, educación y educación superior, la alfabetización, la formación de cuadros, formación de recursos humanos y temas que tienen que ver con la industria, la minería, telecomunicaciones, intercambio cultural y político», que trascendieron la relación entre Cuba y Venezuela.

Presidente de la República de Cuba Miguel Díaz-Canel comparece ante la prensa nacional y extranjera. Foto: Estudios Revolución.

La experiencia de este convenio de colaboración bajo el liderazgo de Fidel y Chávez fue la base de la creación del ALBA-TCP como máxima expresión de la integración regional entre un grupo de países de América Latina y el Caribe.

 Refirió Díaz-Canel que surgieron un grupo de proyectos con un enfoque energético, pero también con un enfoque hacia lo social, hacia la equidad, hacia el desarrollo de los pueblos y no solo de Venezuela y Cuba.

Ahí está reflejado el concepto de integración que soñó Martí, que soñó Bolívar, y que defendieron Fidel y Chávez y con los que todos nosotros estamos comprometidos». 

«No hay ningún bloque de integración regional que haya logrado en tan poco tiempo los éxitos sociales que logró ALBA-TCP, que nació como parte de esa relación estrecha entre Cuba y Venezuela».

Sobre el intercambio económico entre Cuba y Venezuela en los años de Revolución Bolivariana, el presidente cubano hizo un análisis de la prestación de los servicios médicos que cubrieron gran parte de los proyectos energéticos durante un período, no así en los últimos años.

«La prestación de servicios médicos se compensaba con combustible, -no todas- pero sí cubría una parte importante de las necesidades de combustible».

«Ya no lo cubría todo, porque recuerden que Venezuela ha estado sujeta a sanciones, a medidas coercitivas, a presiones y eso ha afectado el intercambio», el presidente Díaz-Canel afirmó que se mantiene el intercambio pero no en los niveles de tiempos anteriores.

«Ahora se ve muy afectado cuando comenzó el bloqueo energético y naval a Venezuela, que ha impedido que lleguen barcos venezolanos o barcos de otros países con combustible venezolano hacia Cuba, y se recrudece más aún con la orden ejecutiva que en días pasados lanzó el gobierno de los EE.UU», denunció el jefe del Estado Cubano ésta nueva acción contra la isla, manipulada a través de la amenaza del pago de aranceles a los países que suministren petróleo.

Es prácticamente con ese pretexto, un bloqueo energético a nuestro país».

«El futuro de las relaciones de Venezuela está en la manera en que seamos capaces de construir ese futuro desde la situación presente. Una Venezuela que ha sido agredida, que ilegalmente le secuestraron al presidente y a su esposa, y los mantienen en una prisión en los Estados Unidos», consideró el presidente cubano.

«Nosotros en materia de colaboración no imponemos colaboración, nosotros damos colaboración, compartimos colaboración, compartimos con solidaridad cuando gobiernos, cuando pueblos de naciones nos lo piden y bajo ese concepto hemos mantenido éstos años la colaboración con Venezuela».

«Con la tierra bolivariana tenemos compromisos y sentimientos muy intensos, mientras el gobierno venezolano propicie y defienda que haya colaboración, Cuba estará dispuesta a colaborar», reafirmó el presidente de Cuba.

Solidaridad con Cuba en el contexto actual

Cuba no está sola. En los tiempos más complejos -no sólo para Cuba- también para la humanidad, con el intento de asesinato -de la política de Trump- al multilateralismo y al derecho internacional, existen naciones, organizaciones y personas dispuestas a sostener la amistad, la solidaridad y cooperación con el gobierno cubano y su heroico pueblo.

«De manera inmediata existe apoyo a nivel internacional, hay varias opiniones de voceros, de cancillerías, de líderes internacionales y de movimientos que agrupan países», que exponen públicamente su apoyo a Cuba.

El presidente cubano explicó que detrás de los discursos de apoyo de varios países a Cuba hay más elementos que no se pueden divulgar «porque el enemigo está en una persecución de todas las luces y caminos que se le pueden abrir a Cuba, pero si les puedo asegurar que Cuba no está sola».

«En un momento como éste hay mucha gente, gobiernos, países e instituciones, empresas; que están dispuestas a trabajar con Cuba», afirmó Díaz-Canel.

El presidente cubano explicó que la persecución energética y financiera, además del recrudecimiento de medidas coercitivas son tales, que este momento impone un trabajo más fuerte, creativo e inteligente para sortear los obstáculos. Pero hay valor y disposición de parte de muchos gobiernos del mundo en acompañarnos.

Lecciones para el Sur Global

Miguel Díaz-Canel consideró que son diversos los aprendizajes y las lecciones que se pueden tomar después de lo que aconteció en Venezuela, y la reacción posterior del gobierno de los EE.UU hacia Cuba y otros países.

«El mundo no puede dejarse avasallar, el mundo no se puede dejar humillar, el mundo no puede permitir que la fuerza aplaste el multilateralismo. Los países tienen que entender, los pueblos tienen que entender qué es lo que está pasando», alertó el dignatario cubano.  

Tienen que entender qué estamos enfrentando todos en el mundo sin excepción. Una guerra que es política, que es ideológica, una guerra que tiene un componente cultural y una guerra que tiene un componente comunicacional, mediático». 

Díaz-Canel argumentó que es el concepto de guerra no convencional y de cuarta generación que combina varios elementos.

¿Por qué es una guerra ideológica? -preguntó-. «Porque se está tratando de imponer el pensamiento hegemónico de la principal potencia imperialista del mundo», argumentó. 

Añadió, que es también una guerra cultural porque «para que prime la hegemonía de esa potencia a nivel mundial tienen que romper los nexos y las raíces culturales de los pueblos». 

Se refirió además de las maniobras del imperialismo para que las personas renieguen de su identidad y vean obsoletas su cultura y su historia, «que se avergüencen de su historia para que entonces puedan asimilar y le impongan los paradigmas, los patrones de esa filosofía hegemónica e imperial».

Y es una guerra mediática demostrada en todas las fases de agresiones a Venezuela diseñadas desde el manejo de la opinión pública.

«Es una importantísima guerra psicológica, la están aplicando contra Cuba hoy; de presiones para fracturar la unidad, para crear desconfianza, para promover incertidumbre. Son elementos que demuestran la perversidad. El Sur Global tiene que entender esto, tiene que entender qué es lo que está en disputa, cuáles son los escenarios en los que está esa disputa, qué es lo que nos están ofreciendo como futuro en este presente tan brutal.»

Ante la realidad que atraviesa el mundo, el presidente de Cuba propone «buscar las articulaciones, buscar la unidad, una unidad que no puede ser solo de discurso, que tiene que ser también una unidad de acción, de denuncia constante y buscar toda la integración en bloques posibles, en frentes en la defensa de ideas. Buscar también acciones económicas, comerciales, de cooperación, de colaboración, que defiendan el multilateralismo».

Como ejemplo de un bloque caracterizado por el multilateralismo, el presidente cubano señaló el papel de los BRICS con amplio liderazgo en la defensa de ese mundo contrahegemónico al que aspiran los pueblos del Sur Global.

Destacó que en éstos tiempos el Sur Global debe definirse en una articulación antifascista.

«Se está actuando como si fueran hordas hitlerianas cuando se agrede a un país, cuando se avasalla al mundo, cuando se secuestra a un presidente o cuando se cometen acciones criminales contra embarcaciones, contra personas, de manera extrajudicial, sin ningún elemento de legalidad».

«Hay camino, estoy seguro que hay camino, pero para bordar esos caminos y para lograr esa integración, todos en el Sur Global nos tenemos que comportar con valor y con coraje».

Cuba está dispuesta al diálogo con los Estados Unidos

«En la historia entre las relaciones entre Cuba y Estados Unidos después del Triunfo de la Revolución, se han caracterizado por una asimetría que todos conocemos, y esa asimetría la marca la imposición de un bloqueo económico, comercial y financiero durante tantos años sostenidos y recrudecido en los momentos actuales.» Señaló Díaz-Canel.

Sin embargo, siempre han existido dentro de los EE.UU y a nivel internacional un grupo de personas y organismos que han abogado en favorecer rutas, puentes y espacios de diálogos o canales de comunicación.

El presidente cubano explicó que este tipo de conversaciones «muchas veces se ha logrado, y cuando se ha logrado se ha permitido que hablemos con iguales sobre temas en los cuales se pueden compartir incluso criterios diferentes». Señaló el deber de abordar temas en común por estar en una misma área geográfica y ser vecinos cercanos, entre esos temas destacan: la migración, la lucha contra el narcotráfico, lucha contra el terrorismo, y temas medioambientales relacionados con los mares que nos rodean.

«También hay otros temas que tiene que ver con la colaboración científica, intercambio académico. Hay una agenda  grande de temas que se pueden tocar.

Siempre ha existido una posición histórica de Cuba, una posición que le definió y defendió el Comandante en Jefe Fidel Castro, que la continuó el General de Ejército Raúl y que es inalterable, y es invariable en los momentos actuales».

«Cuba está dispuesta a un diálogo con los EE.UU, a un diálogo sobre cualquiera de los temas que se quieran debatir o dialogar», afirmó el presidente de Cuba. 

Advirtió que éste diálogo sería bajo determinadas condiciones: «sin presiones, bajo presiones no se puede dialogar; sin precondicionamiento, en una posición de iguales, de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia, a nuestra autodeterminación; sin abordar temas que nos laceren y que podamos entender como injerencia en nuestros asuntos internos».

 «De un diálogo como ese se puede construir una relación entre vecinos, civilizada, que le podría aportar un beneficio mutuo a nuestros pueblos, a los pueblos de las dos naciones», expresó el presidente cubano en la comparecencia especial desde el Palacio de la Revolución.

«Las cubanas y los cubanos no odiamos al pueblo norteamericano».

¿Cuba en estado de guerra, patrocina el terrorismo, tiene bases militares extranjeras en su territorio?

La mayoría de las preocupaciones actuales de los cubanos y cubanas -manifestadas en las redes sociales-, son una cruel consecuencia de ser manipulados en la brutal guerra psicológica y comunicacional a la que la isla es sometida con mayor intensidad después de los sucesos en Venezuela.

La tergiversación de las noticias y los comunicados son fuente de incertidumbre en la población, a lo que el gobierno cubano no está ajeno. Cuba no está en estado de guerra.

«Puede existir preocupación en la población, creo que es menos la preocupación en la población porque está participando -en la preparación para la defensa-, la preocupación es de otros; de ese enjambre anexionista que tenemos por ahí, de los que empiezan a flaquear y mostrarse cobardes o débiles ante las presiones y la guerra psicológica que nos están haciendo, ante los anuncios de una posible agresión militar o de seguir recrudeciendo el bloqueo a Cuba con las consecuencias que puede traer para nuestro pueblo», condenó el presidente cubano.

«Hay una realidad, Cuba es un país de paz. La doctrina de defensa de nuestro país es la concepción de la Guerra de todo el Pueblo, es un concepto de defensa de la soberanía y la independencia del país, para nada contempla, en ningún acápite o concepto, la agresión a otro país. Nosotros no somos una amenaza para los EE.UU».

 «Los que constantemente están hablando de agresión y han levantado la retórica insultante sobre la posible agresión a Cuba, ha sido el gobierno de los Estados Unidos», reafirmó Díaz-Canel.

«Los revolucionarios sabemos lo que vale defender una revolución, y -como lo ha explicado Fidel y Raúl-, la Revolución que no se sabe defender, que no fortalece su defensa, es muy difícil que sobreviva a determinadas circunstancias. Es un deber soberano, es un deber nuestro ante un peligro de agresión prepararnos para la defensa en interés de la guerra de todo el pueblo».

El presidente cubano analizó las circunstancias en las que se decidió desplegar en todo el territorio nacional una actualización en la preparación para la defensa para un posible escenario de estado de guerra, en un contexto de agresión militar inminente para la isla. Explicó que es un proceso legítimo y contemplado en la constitución de la República de Cuba.

«Actualizamos el plan para el pase al estado de guerra si fuese necesario, y eso se publicó porque no lo escondemos», señaló el presidente.

 Esclareció que la nota de la Defensa Nacional no informó que Cuba pasaba al estado de guerra, «está diciendo que nos estamos preparando para si pasamos al estado de guerra en algún momento, la realidad es ésta», puntualizó. «Todo lo demás es una manipulación».

La historia registra una sistematicidad de agresiones y actos terroristas contra Cuba desde los EE.UU. «Han sido organizadas, financiadas y apoyadas por el gobierno norteamericano.

Mencionó el crimen contra el avión de Barbados como uno de los hechos más sensibles entre las acciones terroristas contra Cuba, donde 73 cubanos fueron asesinados.

“Hoy conocemos de planes terroristas que están siendo apoyados, financiados y se están preparando en los Estados Unidos para agredir a Cuba en un momento como este».

El presidente cubano informó que Cuba hará la denuncia en su momento.

“¿Cómo se puede hablar de terrorismo en Cuba, un país que ha sido víctima de terrorismo por parte de ese que nos está acusando?”, preguntó el presidente. “Es una desfachatez, una inmoralidad, una manipulación, una mentira, una calumnia”, denunció.

“Recordemos que en enero del 2020, cuando faltaban pocos días para que se entregara la presidencia de los EE.UU., el actual presidente nos incluyó en la lista de países que supuestamente apoyan el terrorismo”.

“Es una medida totalmente coercitiva y de presión. Nos pusieron ese cartel, esa definición, esa clasificación y nos incluyeron en esa lista espuria sin prueba ninguna. Biden mantuvo esa posición en su mandato hasta los últimos días en los que nos sacó de la lista; luego, Trump nos volvió a incluir”.

Con éstas acciones incongruentes, los EE.UU reconocen que no hay ninguna prueba para que Cuba esté en una lista espuria y unilateral, inventada para sustentar la política exterior belicista que impone los Estados Unidos a determinados países y que afectan al multilateralismo y al mundo.

“¿Realmente la lista responde a una valoración justa, a una valoración con pruebas de que un país es terrorista? ¿O es una manipulación también política que responda a los intereses de las administraciones de los Estados Unidos? Entonces, Cuba no es un país terrorista. Cuba tampoco es una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos”, enfatizó.

“Cuba nunca ha hecho, ni ha propuesto, ni ha armado una acción agresiva que ponga en peligro la integridad territorial o la seguridad o la estabilidad del gobierno de los Estados Unidos. Nosotros no protegemos terroristas. No hay fuerzas militares en Cuba de otras naciones ni de otras agrupaciones. No hay bases militares de otros países en Cuba. Tenemos cooperación militar y acuerdos de cooperación militar con países amigos, con aliados, pero para nada eso significa que haya bases militares en Cuba”.

En Cuba, la única base militar que hay es la de Guantánamo. Una ilegal, ¿y de quién es? Es una base ilegal norteamericana en el suelo de la provincia cubana, en contra de la voluntad del pueblo cubano.

“¿Quiénes son los que tienen bases militares en todo el mundo? ¿Quiénes se distinguen por apoyar el terrorismo de Estado en el mundo? ¿O acaso la agresión a Venezuela y el secuestro de un presidente no fue un hecho de terrorismo de Estado? ¿O el apoyo de Estados Unidos al genocidio en Gaza del pueblo palestino no es un hecho de terrorismo? ¿O disparar y desaparecer lanchas, embarcaciones con personas a los cuales no se les ha aprobado que estén vinculados al narcotráfico, de manera extrajudicial sin existir investigaciones, sin existir evidencia, no es un acto de terrorismo? Entonces, ¿de qué lado está la verdad en este mundo?”, reclamó el presidente.

“¿Cuál es el principal estado que en el mundo sí es un peligro para la seguridad del mundo, para la paz del mundo? Estados Unidos”. Condenó el mandatario cubano.

La comparecencia del presidente Miguel Díaz-Canel ante la prensa fue oportuna en la explicación minuciosa de la situación electro-energética de la nación cubana. Aún con bloqueo energético, el presidente afirmó que Cuba no renuncia al derecho de importar combustible, sin embargo, expuso una nueva estrategia energética y cambio de la filosofía de consumo, encaminada en el uso de las fuentes renovables de energía en el país.

Cuba se encamina a la transición energética y será menos dependiente de los combustibles fósiles.

“Hay actualmente 10 000 viviendas o 10 000 instituciones que no necesitan conectarse al Sistema Electroenergético Nacional”, por la instalación de nuevos sistemas fotovoltaicos.

Priorizando:

  • 161 hogares maternos en el país.
  • 121 niños con enfermedades dependientes de equipos eléctricos (sumados a 161 que se beneficiaron el año pasado).
  • 156 hogares de ancianos.
  • 305 casas de abuelos.
  • 56 policlínicos, para garantizar al menos el cuerpo de guardia y una parte importante de sus servicios.
  • 336 sucursales bancarias, para evitar la paralización de operaciones financieras.
  • 349 oficinas comerciales de la UNI y de otros organismos donde la población realiza trámites.

La soberanía energética sentará las bases para lograr el desarrollo de la economía cubana, que aún depende de las importaciones seriamente afectadas con el recrudecido bloqueo. 

Las inversiones actuales no solo buscan aumentar la generación renovable, sino también incorporar sistemas de acumulación que permiten estabilizar la frecuencia del sistema eléctrico y aprovechar la energía solar almacenada durante el día para suministrar en la noche. Este avance representa un paso decisivo hacia una menor dependencia de los combustibles fósiles y la consolidación de un modelo energético más sostenible y seguro.

Ante todas las dificultades económicas, amenazas, guerra multidimensional y bloqueo energético hacia una pequeña nación:

Hay que quitarse el sombrero ante ese pueblo y sus jóvenes.

«Cada vez que hablemos del pueblo y cada vez que hablemos de los jóvenes, como dice el dicho popular: hay que quitarse el sombrero», reconoció el presidente cubano.

«El heroísmo de este pueblo asombra, aunque estemos en esa cotidianidad de adversidad, cuando uno ve las respuestas, la creatividad e insisto, la resistencia de este pueblo no es de aguante, es una resistencia de creación».

“Cuando hablamos de unidad, no existe si los jóvenes no están. Cuando hablamos de continuidad, no la hay sin ellos. Por eso, en ese concepto de participación popular, tienen que estar los jóvenes”.

“La indignación por lo de Venezuela, la participación de los jóvenes en el homenaje a nuestros caídos, en la marcha del pueblo combatiente y después en la Marcha de las Antorchas”.

“Son jóvenes que viven las carencias de estos tiempos y, aunque su proyecto de vida no es todavía el que aspiran, siguen teniendo confianza porque saben que es posible aquí”.

“No podíamos pensar de otra manera, porque en nuestra historia los jóvenes siempre han jugado un papel fundamental. Y los jóvenes de ahora no son distintos. 

“Confiamos en esos jóvenes. ¿Y qué mejor ejemplo sintetiza los valores y el proyecto de esa juventud en los momentos actuales? Los 32. Esa es nuestra juventud. Son presente y futuro de la nación, presente y futuro de la patria, y hay que cuidarlos mucho”.

Vea la comparecencia íntegra del presidente de la República de Cuba Miguel Díaz-Canel ante la prensa nacional y extranjera

Fotos: Estudios Revolución.

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