Declaración de la Plataforma Gallega por la Paz ante el ataque a Irán
La Plataforma Gallega por la Paz condena el ataque militar de Estados Unidos e Israel contra Irán. Una agresión que no puede minimizarse ni relativizarse, y que exige una respuesta clara por nuestra parte en defensa de la paz y el derecho internacional.
Esta ofensiva no es un hecho aislado. Forma parte de una cadena de agresiones sistemáticas que el imperialismo y el Estado de Israel han llevado a cabo contra los pueblos de Asia Occidental: la destrucción de Irak y Libia, la guerra en Siria, el genocidio en curso en Gaza, los ataques al Líbano, la injerencia en Yemen y los años de presión política y económica sobre Irán, con una guerra diplomática y mediática abierta y ataques militares periódicos contra infraestructuras militares, energéticas y científicas, o con asesinatos como el de Qasem Soleimani. Lo que ocurre hoy es, en realidad, un paso más en una escalada deliberada, cuyo objetivo es doblegar la voluntad de un Estado y un pueblo que se niegan a aceptar la tutela de las potencias dominantes.
Washington lleva décadas intentando impedir el surgimiento de cualquier potencia regional que no esté dispuesta a orbitar a su alrededor. En un contexto en el que el orden unipolar se ve cada vez más cuestionado por el surgimiento de una apertura multipolar —en la que los BRICS y el propio Irán desempeñan un papel cada vez más importante—, Estados Unidos intensifica la presión sobre quienes no cumplen sus directrices. El objetivo no es la paz ni la estabilidad: es la preservación de la hegemonía global a cualquier precio, incluyendo el uso de la fuerza militar cuando el chantaje económico y diplomático no es suficiente para lograr sus objetivos. Israel actúa en este contexto como un vector privilegiado de esta política, con la cobertura diplomática, financiera y militar de Washington.
Es significativo que sea Israel, un Estado que posee un arsenal nuclear fuera de cualquier control internacional y que ha ocupado ilegalmente Palestina y Siria durante siete décadas, quien lidere la narrativa que busca justificar este ataque. Un Estado que ha ignorado sistemáticamente todas las resoluciones de la comunidad internacional desde su fundación y que ha sometido a Gaza a un genocidio innegable ante los ojos del mundo durante dos años y medio. Que este Estado se presente como garante de la paz y la seguridad regionales constituye una de las paradojas más flagrantes de nuestro tiempo y revela el cinismo con el que las oligarquías occidentales utilizan la palabra «paz» para legitimar su dominación.
Ante este escenario, afirmamos que la paz que defendemos no es una paz abstracta ni neutral. Es una paz que exige el cese inmediato de toda agresión militar; el pleno reconocimiento de la soberanía de los pueblos para determinar sus propios caminos, incluyendo los mecanismos que cada Estado considere necesarios para su defensa; y el desmantelamiento de las lógicas imperialistas que convierten las relaciones internacionales en un sistema de subordinación o caos.
Irán, como cualquier otro Estado, tiene derecho a su integridad territorial y a su desarrollo soberano. Exigir que un pueblo renuncie a su capacidad de autodefensa mientras sufre repetidos ataques constituye un absurdo inaceptable, incompatible con cualquier principio real de justicia e igualdad entre las naciones del mundo.
En este escenario, desde la Plataforma Gallega por la Paz, hacemos un llamamiento al pueblo gallego, que en los últimos meses ha demostrado una conciencia y un compromiso constantes con el genocidio palestino, a mantener su movilización y a ampliar su voz de solidaridad. La construcción de una paz verdadera es inseparable de la lucha contra el imperialismo y el militarismo. Detener esta dinámica de guerra es responsabilidad de todos.
¡Galicia por la Paz!
Tomado del sitio web de Galiza Pola Paz

