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Día de la Tierra Palestina se reafirma en Casa de las Américas

30 de marzo de 2026 / Corresponsalía Resumen Latinoamericano-Cuba

En Casa de las Américas, institución emblemática de la cultura y el pensamiento crítico del continente, tuvo lugar el panel: “En el Día de la Tierra: los pueblos luchan por la paz contra el fascismo, el imperialismo, el sionismo y el colonialismo”.

Un panel reunió a intelectuales, diplomáticos, periodistas y activistas, se inscribe en una tradición de reflexión que la institución mantiene en torno a la fecha, reafirmando su compromiso con las causas justas de los pueblos del mundo.

El Día de la Tierra, conmemorado cada 30 de marzo, adquiere este año un significado particularmente profundo, en el que se situó el centro del debate la relación indisoluble entre la defensa del territorio, la soberanía nacional y la resistencia contra las múltiples formas de dominación que amenazan a la humanidad.

En un contexto internacional marcado por el recrudecimiento de las políticas de ultraderecha, la perpetuación del genocidio contra el pueblo palestino y la ofensiva del imperialismo y el sionismo en diversas regiones del mundo. El panel se propuso analizar las coordenadas actuales de la lucha anticolonial y antifascista.

Contó con la presencia de Ammar Zorba, embajador del Estado de Palestina en Cuba, Fernando González, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), Norma Goicochea presidenta dw la Asociación Cubana de Naciones Unidas, Normí Rabaza, vicepresidenta del ICAP, Lis Cuesta directora de eventos del ministerio de Cultura y esposa del presidente Dìaz-Canel junto a periodistas, intelectuales y amigos de la causa palestina que llenaron la sala Galich de la institución.

Desde sus respectivos campos de acción, los panelistas ofrecieron un análisis multidimensional de la causa palestina como eje central de la lucha por la tierra, la soberanía y la independencia del colonialismo.

El panel moderado por Jaime Gómez Triana, vicepresidente de Casa de las Américas, tuvo como hilo conductor de las intervenciones la centralidad de la causa palestina como la expresión más dramática y paradigmática de la lucha contra el imperialismo, el sionismo y el colonialismo. Coincidiendo en señalar que la defensa de la tierra palestina no es solo una reivindicación territorial, sino una batalla por la soberanía, la dignidad y la memoria de la humanidad.

El joven médico palestino Yazan Zahran, quien recibió su formación en Cuba como parte del programa de solidaridad con los pueblos del mundo, abrió las intervenciones con un testimonio que conmovió a los presentes. Formado en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), Zahran representa la continuidad del pensamiento solidario internacionalista cubano en la formación de profesionales comprometidos con sus pueblos. Resaltó que el pueblo palestino ha sido “faro de la resistencia”, una luz que ilumina el camino de otros pueblos oprimidos en su lucha por la emancipación. Su reflexión se centró en el vínculo profundo e inquebrantable con la tierra “Tenemos un enlace fuerte con la tierra, es el único lugar en el que nos sentimos dignos, cómodos, porque es lo que nos representa, porque de la tierra nacimos y en la tierra terminamos cuando morimos”. Esta afirmación resalta la larga tradición anticolonialista donde la lucha por la tierra ha sido entendida no solo como una disputa material sino como la condición de posibilidad para la existencia digna de un pueblo. La intervención de Yazan actualiza este pensamiento en el contexto del genocidio en curso en Gaza y Cisjordania, donde a pesar de las matanzas, la destrucción y la impunidad internacional ante el genocidio la resistencia palestina ha logrado mantener viva la causa en la conciencia mundial, rompiendo el cerco mediático que históricamente ha invisibilizado su sufrimiento. Yazan trazó un paralelo en las resistencias de Cuba y Palestina. Ratificó con convicción que “un mundo de paz es posible, pero esa tarea requiere mucho sacrificio” una afirmación que coloca la esperanza no en el optimismo abstracto sino en la acción organizada y el compromiso militante.

Eumelio Caballero, quién fue embajador de Cuba en Palestina por siete años y jefe del Grupo de Relaciones Internacionales del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI), cuya trayectoria diplomática aporta un análisis geopolítico profundo sobre las dinámicas de poder en Medio Oriente y el papel del sionismo. Caballero realizó un análisis geopolítico del conflicto que desmontó las narrativas hegemónicas. Rechazó categóricamente la presentación del conflicto como una disputa religiosa milenaria, un enfoque que, según señaló, sirve para despolitizar la cuestión y ocultar su naturaleza colonial. Enfatizó que Israel ha utilizado su poderío para reprimir los movimientos de liberación nacional árabe y ha funcionado como un portaviones del imperialismo en una región estratégica por sus recursos energéticos y su posición geopolítica. Esta caracterización sitúa al Estado israelí no como un actor independiente sino como la punta de lanza de los intereses occidentales en Asia Occidental, particularmente de Estados Unidos. Calificó la situación palestina como “una herida abierta en la conciencia de la humanidad” Recordó la postura histórica de Cuba y del Comandante Fidel Castro, quien desde los primeros años de la Revolución señaló la situación palestina como la médula del problema en Medio Oriente. Esta postura, que ha mantenido Cuba a lo largo de décadas se ha traducido en una solidaridad activa que incluye la formación de profesionales palestinos en la isla y el apoyo diplomático incondicional.

La Dra. Mariela Castro Espín, diputada de la Asamblea Nacional, aportó una perspectiva singular al debate, articulando el análisis geopolítico con una mirada desde los derechos humanos. La directora del CENESEX subrayó la importancia de buscar información y elementos de análisis sobre el conflicto y el genocidio contra el pueblo palestino. Llamó a la profundización del conocimiento, en un etapa signada en la desinformación, el engaño y la guerra cognitiva en la que la propaganda hegemónicas ha alcanzado niveles sin precedentes. Los principales medios de comunicación occidentales han sido acusados sistemáticamente de encubrir los crímenes de Israel, para encubrir el genocidio y silenciar las voces palestinas. Definió al sionismo como “el brazo sanguinario del imperialismo en Asia Occidental”, una caracterización que rechaza la identificación entre judaísmo y sionismo y que sitúa a este último como una ideología colonialista y racista. Esta distinción, fundamental para cualquier análisis crítico del conflicto, ha sido defendida por intelectuales judíos antisionistas que han denunciado que el sionismo no representa al pueblo judío sino a un proyecto político de colonización.

Afirmó que “luchar por la tierra palestina es también luchar contra el colonialismo cultural y por la autodeterminación de todos los pueblos”, vinculando la defensa del territorio con la batalla por las identidades, los cuerpos y las formas de vida amenazadas por el capitalismo global y sus expresiones culturales hegemónicas.

La periodista argentina Graciela Ramírez jefa de la corresponsalía de Resumen Latinoamericano en Cuba, medio alternativo que ha cubierto durante décadas las luchas populares del continente y el mundo reflexionó sobre la relación entre colonialismo cultural y colonialismo político. Comenzó su intervención con emoción “Lo primero que quiero decir compañeros es rendir honor a la tierra palestina, honor a los mártires, honor a la resistencia unida que sigue luchando hasta hoy”.

Destacó que Cuba, su Gobierno Revolucionario y su presidente Miguel Díaz-Canel “ha sido el primer gobierno, lamentablemente el único gobierno del mundo, que se ha manifestado públicamente, que ha marchado a lo largo del Malecón frente a la embajada de Estados Unidos que representa también los intereses de Israel, y caracterizó a Israel como Estado terrorista sin temblarle el pulso, sin temblarle la voz”.
Denunció con particular énfasis la complicidad de gobiernos como el de Javier Milei en Argentina con Israel y Estados Unidos el que expresó: «Me siento orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo» dijo Milei en la Universidad judía Yeshiva en Nueva York. En dos años de gobierno Milei realizó 15 viajes a Estados Unidos y dos a Israel. Su administración ha anunciado el traslado de la embajada argentina a Jerusalén, una medida que viola el derecho internacional y las resoluciones de las Naciones Unidas, ha declarado a la República Islámica de Irán como enemiga de Argentina y representa la avanzada del fascismo en el Cono Sur. Ramírez llamó a concentrar los esfuerzos en “frenar el avance del fascismo y el sionismo”, identificando ambos fenómenos como expresiones convergentes de una misma lógica de dominación.

Igualmente situó la lucha palestina en el contexto más amplio de la ofensiva de la ultraderecha internacional, que encuentra en Argentina y otros países de la región a sus principales exponentes. Esta articulación entre sionismo y fascismo contemporáneo, una alianza que también se expresa en los vínculos entre Israel y los gobiernos de extrema derecha en Europa y América, requiere una respuesta unificada de los movimientos populares. Denunció la farsa que se maneja actualmente y la desviación de la atención a lo que sigue ocurriendo en Palestina. «Millones de personas se movilizaron en el mundo por Palestina, pero los gobiernos, los organismos internacionales fueron incapaces de frenar el genocidio,, de juzgar a Netanyahu y sus crimimales, de juzgar a Biden y Trump por las masacres a las infancias palestinas, libanesas y las 160 niñas iraníes»

“No se frenó el genocidio en Palestina, se encubrió con supuestos acuerdos de paz que están pisoteados todos los días más de 600 violaciones al alto al fuego por parte de Israel, porque es un asesino que en medio de la negociación clava el puñal, engañaron al mundo con la paz, con el supuesto alto al fuego. Gaza sigue siendo un gran campo de concentración, la cárcel más grande del mundo a cielo abierto, los prisioneros sometidos a ls perores torturas en las mazmorras de Israel y toda Palestinas sigue terriblemente ocupada. Si se hubiera puesto fin al genocidio no tendríamos la terrible agresión al Líbano, Irán, lo ocurrido en Venezuela y la asfixia a Cuba».

El presidente de la Casa de las Américas, Abel Prieto, cerró el panel con palabras que sintetizaron el espíritu de la jornada. Afirmó que, aunque Palestina no pertenece a la América continental sí está en la América espiritual. Esta categoría, acuñada por el pensamiento latinoamericanista, designa ese espacio simbólico de identidad compartida, de historia común de resistencia al colonialismo, que une a los pueblos de América Latina con las causas justas del mundo. Reafirmó que la Casa de las Américas ha hecho suya la causa palestina, una postura que se inscribe en la tradición de la institución fundada por Haydée Santamaría en 1959 como espacio de encuentro de los intelectuales y artistas comprometidos con la Revolución Cubana y la emancipación de los pueblos. Esta tradición ha incluido el apoyo a la Revolución Sandinista, la lucha contra el apartheid en Sudáfrica, la solidaridad con el pueblo saharaui y, desde sus inicios, la defensa de la causa palestina.

Denunció la complicidad del aparato mediático con el accionar monstruoso del imperialismo, señalando cómo los grandes medios de comunicación han contribuido a naturalizar el genocidio, presentándolo como inevitable e incluso necesario. Esta denuncia adquiere especial relevancia en un momento en que las redes sociales se han convertido en un espacio fundamental para la difusión de información alternativa que documenta los crímenes de guerra que los medios tradicionales omiten o tergiversan.

El panel realizado en la Casa de las Américas no fue un evento aislado sino parte de una jornada organizada con la colaboración del ICAP y otras instituciones como el ICAIC, un llamado a seguir defendiendo la causa palestina, continuando la posición de la Revolución Cubana que desde sus primeros años de gobierno ha mantenido una posición de principios: ruptura de relaciones diplomáticas con Israel tras la guerra de 1973, apoyo a las resoluciones de la ONU que condenan la ocupación, formación de médicos palestinos en la isla y una defensa sistemática del derecho internacional.

En este contexto, el llamado adquiere una urgencia particular, la impunidad de Israel no solo es resultado de su poderío militar, sino también de la complicidad de los gobiernos occidentales, especialmente Estados Unidos, que continúa proveyendo armamento y cobertura diplomática, y de la complicidad mediática que ha normalizado el genocidio.

Un aspecto que atravesó las distintas intervenciones fue la dimensión cultural de la lucha anticolonial. El embajador Caballero destacó la resistencia cultural palestina como una memoria que se niega a ser borrada, mientras que Abel Prieto enfatizó el papel del aparato mediático como cómplice del imperialismo. La cultura es un campo de batalla fundamental

El compromiso de Cuba y su tradición de solidaridad permite que desde espacios como este los pueblos del mundo puedan encontrarse para compartir sus luchas contra el fascismo, imperialismo, sionismo y colonialismo. El encuentro concluyó con el firme propósito de continuar visibilizando la causa palestina, denunciando la complicidad mediática y gubernamental con el genocidio, y fortaleciendo las redes de solidaridad internacional. Como cada 30 de marzo, la Casa de las Américas reafirmó que frente al genocidio, la única opción es la resistencia organizada, la solidaridad activa y la lucha por la paz con justicia.

La poesía del poeta palestino Mahmud Darwish fue citada, porque cultura palestina continúa germinando en condiciones extremadamente adversas, afirmando la existencia de un pueblo que se niega a desaparecer, resistiendo.

Cantos Cubanos
No tengo tiempo ahora
de contar las historias de los mártires.
No tengo tiempo
las heridas de los labios
me sangran… devoran mis ultimos instantes.

Pero tu no llores
Mi sangre es un hilo de aceite
que alimenta la lampara de la libertad
No llores tú
mientras Cuba esté en pie.

Mahmud Darwish
La Patria de las Palabras

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