Denuncian riesgo de muerte por desnutrición del exvicepresidente de Ecuador Jorge Glas
La abogada Sonia Vera, integrante del equipo de defensa internacional del exvicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, denunció este miércoles que el exfuncionario se encuentra en riesgo de morir por desnutrición en la cárcel de máxima seguridad «El Encuentro».
A través de un video difundido en la red social X, Vera reveló que agentes estatales reportaron la condición de Glas en el sistema de la Plataforma de Registro de Atención Salud (PRAS) del Ministerio de Salud Pública. «Lo estoy viendo morir», afirmó la jurista, quien enfatizó que el deterioro físico de su defendido es progresivo.
Según los informes presentados por la defensa, una nutricionista reportó el pasado 10 de febrero que Glas perdió nueve kilos en solo tres meses. Pese a que se ordenó una dieta alimentaria específica, esta no se ha cumplido. Vera señaló que el Estado impide la evaluación médica completa al prohibir el ingreso de instrumentos básicos al recinto carcelario.
El exvicepresidente presenta un cuadro psiquiátrico grave derivado de su permanencia en masacres carcelarias previas. Actualmente requiere 45 dosis diarias de más de 22 fármacos; sin embargo, la provisión de medicamentos es discontinua.
La defensa denuncia que Jorge Glas sufre tortura psicológica y aislamiento total, tras prohibirse las visitas de sus familiares desde diciembre de 2024. Su estado se agrava por una vigilancia permanente que le impide comunicarse con libertad y privacidad.
Sonia Vera señaló la vulneración del derecho a la defensa debido a la falta de confidencialidad en las reuniones legales. Glas permanece sin acceso a sus abogados nacionales desde su traslado a la cárcel «El Encuentro», limitando su asistencia jurídica.
El próximo 2 de abril se realizará una audiencia de hábeas corpus correctivo, presentado originalmente el 9 de febrero de 2026. El recurso busca que el Estado garantice condiciones mínimas de vida, acceso a suplementos alimenticios y cumplimiento de la dieta médica.
«No estamos pidiendo un privilegio ni impunidad, pedimos que no lo dejen morir de hambre», sentenció la abogada.
Contexto de persecución
Sonia Vera enfatizó que la situación de Jorge Glas, encarcelado inicialmente en 2017, se enmarca en una prolongada persecución política caracterizada por el uso arbitrario del sistema penal.
Según la jurista, Glas es el único ciudadano ecuatoriano que cuenta con diez pronunciamientos de organismos internacionales a su favor, que coinciden en señalar la vulnerabilidad de sus derechos fundamentales.
La defensa recordó que, ante la inseguridad jurídica, Glas solicitó asilo diplomático en la Embajada de México en Quito en diciembre de 2023, concesión que se formalizó el 4 de abril de 2024. No obstante, el 5 de abril de ese año, fuerzas policiales irrumpieron en la sede diplomática para secuestrar al exvicepresidente.
Vera reiteró que su defendido permanece bajo custodia de un «Estado persecutor» que ignora incluso la nulidad de pruebas dictada por el Tribunal Supremo de Brasil en el caso Odebrecht y la negativa de Interpol a emitir alertas rojas en su contra.
Pese a cumplir con los requisitos legales, la justicia ecuatoriana ha negado sistemáticamente los beneficios penitenciarios solicitados por Glas. Ante este escenario, la defensa internacional ha solicitado formalmente la ampliación de medidas provisionales a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, instando a la comunidad internacional a no ignorar el caso.
Para Vera, el próximo hábeas corpus del 2 de abril representa una oportunidad crucial para que el Estado detenga lo que califica como un riesgo inminente de muerte bajo custodia.
Tomado de teleSUR / Foto de portada: EFE.

