Cuba

Díaz-Canel: Cuba y EE.UU. merecen trabajar en paz lejos de la guerra

El presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, enfatizó que el pueblo cubano y el estadounidense merecen tener la oportunidad de trabajar en un clima de pazamistad cooperación en lugar de entrar en guerra.

Según declaró a la revista Newsweek, la consolidación del diálogo entre ambas naciones permitiría dar pasos firmes en la creación de espacios de entendimiento «que nos alejen de la confrontación».

En su primera entrevista con un medio estadounidense en tres años, el también Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba reiteró la apuesta a un diálogo con Washington en igualdad de condiciones, con respeto a la soberanía, al sistema político, a la autodeterminación y sobre la base de la reciprocidad y de conformidad con el derecho internacional.

A la luz de la crisis humanitaria que enfrenta el pueblo cubano bajo un bloqueo estadounidense cada vez más intenso, Díaz-Canel reafirmó la posibilidad de lograr el diálogo y alcanzar algunos acuerdos, en correspondencia con la disposición de la Revolución a lo largo de los años a mantener una relación civilizada con los Estados Unidos, independientemente de las diferencias ideológicas.

No obstante, el mandatario reconoció la presencia en la sociedad estadounidense de algunos sectores que son muy contrarios a cualquier tipo de diálogo con Cuba, así como el incumplimiento por parte de Estados Unidos de sus compromisos.

Diálogo, sin amenazas y respetando la independencia

Para el dignatario, la relación entre ambos países es asimétrica como consecuencia de 67 años de una política de hostilidad, agresión, y amenazas por parte de Estados Unidos, «con un bloqueo reforzado, y ahora, mucho más seriamente recrudecido con un cruel cerco energético».

Al mismo tiempo, indicó que el país sufre una agresión multidimensional por parte de Estados Unidos, con efectos devastadores en la vida de la población. 

Hay actualmente acciones del gobierno de los Estados Unidos, que proponen supuestas conversaciones con otras naciones, solo para atacarlas con posterioridad, lo que indudablemente genera un clima de desconfianza entre nuestra gente, puntualizó.

En este sentido, expresó la posibilidad de lograr acuerdos en asuntos tales como la migración, la seguridad, el medio ambiente, ciencias e innovación, comercio, educación, cultura y deportes.

También podemos acoger inversiones de firmas estadounidenses en Cuba, desarrollar el comercio entre ambas naciones, y poner en marcha programas sobre proyectos de beneficio mutuo en diversos ámbitos de nuestra economía, agregó.

Defensa de todo el pueblo

Ante una potencial operación militar de Estados Unidos contra la isla, el gobernante ratificó que Cuba no representa una amenaza “inusual y extraordinaria” como se ha alegado como pretexto para la orden ejecutiva firmada por Donald Trump.

Cuba no es un país de guerra. Es un país de paz que promueve la solidaridad y la cooperación. Pero Cuba no le teme a la guerra. Tenemos una doctrina de defensa denominada “Guerra de todo el pueblo”, que no es una doctrina agresiva, sino más bien defensiva, con la participación de todo el pueblo, enfatizó.

A su vez, declaró que no hay pretexto ni excusa, para que Estados Unidos recurra a la agresión militar como una vía para resolver las diferencias.

Frente a la mentalidad ultraconservadora y una posición beligerante y agresiva de ciertos representantes estadounidenses, destacó la responsabilidad de la preparación para la defensa de la soberanía y la independencia, y sirva también para evitar la confrontación.

En este punto, ratificó el compromiso de la dirección del país con el pueblo y la Revolución Cubana, y «por consiguiente, esto lleva consigo la convicción implícita de que estamos preparados para dar nuestras vidas».

«No nos preocupa nuestra seguridad personal. Siempre nos esforzaremos por evitar la guerra. Siempre trabajaremos por la paz. Pero si se produce una agresión militar, responderemos, lucharemos, nos defenderemos, y si caemos en combate, morir por la patria es vivir», sentenció.

En palabras del presidente cubano, «lo que debemos hacer, pues, es preparar al país para evitar una agresión y prepararlo para su defensa militar, porque lo que nos preocupa es el destino de nuestro pueblo y el futuro de la nación cubana».

Con absoluta certeza y honestidad, Díaz-Canel manifestó que una acción militar contra Cuba, demás de ser una situación sumamente vergonzosa, provocaría inmensas pérdidas tanto para las naciones como para los pueblos. 

Camino constructiva a favor de la paz

En su mensaje, reiteró la visión constructiva emancipadora de resolver las diferencias bilaterales a través del diálogo.

«Nuestros pueblos merecen la paz, la posibilidad de vivir en un ambiente de amistad, de cooperar y de disfrutar de libertad plena para forjar una relación genuina y de buena vecindad«, resaltó el mandatario.

Además, preponderó la una unidadcohesión ideológica y una disciplina revolucionaria, así como la amplia conexión con el pueblo y su participación en la toma de decisiones respecto a los procesos fundamentales del país.

Al enumerar las conquistas de la Revolución en los campos de la educación, la salud, el deporte, la cultura, la investigación científica y el internacionalismo, el presidente cubano denunció la presión, la intoxicación mediática masiva, y el odio sembrado, especialmente en las redes digitales.

Sin embargo, aseguró la continuidad de la lucha, los sueños y el compromiso con la mejora continua del proceso de construcción socialista, «siempre impulsados por la búsqueda de la justicia social y la solidaridad».

En medio de la restructuración de todo el aparato administrativo, empresarial e institucional del estado, el crecimiento del sector privado y la flexibilización a la inversión extranjera directa, el mandatario reclamó la necesidad de vivir en paz.

A propósito, cuestionó: «si Estados Unidos cree que la economía cubana es tan frágil y que somos tan incapaces, si cree que nuestro modelo es tan malo, ¿por qué, durante 67 años, ha insistido en gastar millones de dólares de los fondos de sus contribuyentes para bloquearnos, subvertirnos y atacarnos? Si somos tan incapaces, ¿por qué no nos dejan fracasar por nuestra cuenta?»

¿O es que tienen tanto miedo del ejemplo de lo que podríamos hacer y lograr si no estuviéramos bajo un bloqueo, tomando como referencia todo lo que hemos logrado incluso bajo el bloqueo?, preguntó.

En su valoración, ese es el sentimiento en un país donde más del 80 por ciento de la población nació después de la revolución, bajo el impacto del bloqueo estadounidense

Tomado de Al Mayadeen / Foto de portada: Newsweek.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *