Israel continua sin respetar el alto el fuego de dos semanas en la guerra de Medio Oriente.
Israel asesinó al menos a 24 personas durante la noche del sábado y mató a 12 más ayer mientras continúa con su feroz ofensiva militar al sur de Líbano, sin respetar el alto el fuego de dos semanas en la guerra de Medio Oriente.
Autoridades locales informaron que en el pueblo de Teffahta, en el distrito de Sidón, 13 personas fueron ultimadas en estos ataques.
En las ciudades de Qana y Maaroub murieron 11 personas y varias resultaron heridas en ataques aéreos a viviendas e infraestructuras, informó la agencia de noticias oficial libanesa Nna.
Los aviones israelíes alcanzaron objetivos en las ciudades de Aaitat, Samaya, Mahrouna, Maarakeh y el barrio Jallahiya de Khiam.
La Cruz Roja Libanesa denunció que uno de sus nosocomios fue derribado en nuevos ataques israelíes con drones en la localidad de Beit Yahun, en el sur del país.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, anunció que su ejército inició la nueva operación El Arado de Plata, con el fin de demoler todas las casas en aldeas ubicadas a lo largo de la frontera entre Israel y Líbano y así eliminar la amenaza de “asentamientos terroristas” en dichos inmuebles.
En respuesta, Hezbollah anunció que realizó una serie de ataques de represalia contra posiciones militares israelíes a lo largo de la frontera de sus países, incluidas sus tropas y ciudades del norte de ese país.
Detalló que su objetivo eran las concentraciones de soldados y vehículos israelíes en Bint Jbeil y Asi Heights en Mays al Jabal y que lanzó cohetes contra Kiryat Shmona, Nahariya y el cuartel general de una división militar israelí en Ja’atun.
La Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (Finul) denunció que un carro de combate israelí Merkava embistió en dos ocasiones a vehículos de los cascos azules de la misión, en medio de la ofensiva militar israelí en Líbano.
El primer ministro de Irak, Mohammed Shia al Sudani, confirmó el envío de “ayuda urgente para aliviar el sufrimiento del pueblo libanés, que incluye combustible, alimentos y material de socorro”, tras los ataques israelíes a Líbano durante el acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
Por su parte, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, aseguró que trabaja para finalizar la guerra entre Israel y Hezbollah.
El premier de Israel y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, visitó a sus tropas en el sur de Líbano vistiendo un chaleco blindado, ante quienes aseguró haber “frustrado una invasión de Hezbollah”.
En un video tomado en su oficina, afirmó: “la guerra continúa, incluso dentro de la zona de seguridad en Líbano”.
Tomado de La Jornada / Foto: AFP

