La Flotilla asaltada y secuestrada
“Que se entere el mundo: nos están violando con animales” frase grabada, rascando la pintura, en una de las literas de una celda de la prisión Kitzot en el desierto de Néguev en la que fuimos ingresadas las personas participantes de la Flotilla. Según esta afirmación, estarían utilizando animales para las agresiones sexuales a las palestinas y palestinos presos.
En el secuestro de la Flotilla por las tropas israelíes, en aguas internacionales, sufrimos todo tipo de malos tratos, palizas generalizadas, muchas con resultado de fracturas de huesos y daños orgánicos, disparos con balas de goma, agresiones sexuales con objetos punzantes, descargas eléctricas con pistolas teaser, algunas en los ojos, lanzamiento de granadas aturdidoras, dislocación de articulaciones, privación de sueño, comida y agua, exposición al frío y al sol directo y todo tipo de humillaciones. Pero el trato que recibimos no es nada comparado con lo que sufren los presos y presas palestinas, que son recluídos durante años, muchas veces sin acusaciones formales, y sin condena, donde las torturas, a veces hasta la muerte, y las agresiones sexuales son el pan de cada día.
Pero por mucho que nos asalten y secuestren, por mucho que nos agredan nunca podrán callar nuesta voz, ni nuestra solidaridad, porque la razón la tiene el Pueblo Palestino y tarde o temprano se hará justicia.
Los cuerpos armados sionistas son cobardes, siempre actuaron en grupo, con la cara tapada y armados hasta los dientes frente a personas pacíficas y desarmadas. Forman parte de una sociedad enferma, policial y militarizada, que nunca será libre, siempre tendrán que vivir con miedo y rodeados de armas, porque las atrocidades que cometieron no se pueden olvidar, ni por el pueblo palestino ni por nadie que tenga un poco de conciencia y sentimiento de justicia.
La Palestina ocupada tendrá que volver a pertenecer al pueblo palestino, los israelitas deberán volver a sus países de origen y los que participaron en crímenes de guerra deberán ser juzgados y condenados, sólo así se podrá hacer justicia a un pueblo que ya lleva 78 años sufriendo la ocupación de su territorio, discriminaciones y limpieza étnica por parte del estado sionista.
La infernal situación que sufre el pueblo palestino, de muerte y desolación, es sólo posible gracias al apoyo de EEUU a «Israel’ y la complicidad de la UE, y los países árabes. No llega con dar suaves declaraciones de condena. Hay que aislar al estado genocida y romper completamente las relaciones diplomáticas, comerciales y culturales.
Increíble que al regreso de sufrir todo tipo de agresiones por parte de las fuerzas armadas israelíes, en el aeropuerto de Bilbao, sufrimos una violenta carga por parte de la Ertzaintza, en una actuación lamentable, sin motivo, con ensañamiento y con la detención durante varias horas de cuatro compas de Euskal Herria.
Duarte Ferrín, ya en Galicia
Fuente: Agencias

