De sus casi 30 años como fotógrafo de Raúl, habla este mago del lente
Por estos días en que arriba a sus 95 años con el pie aún en el estribo y el gobierno estadounidense con la pretensión de desacreditar su figura y prestigio, del General de Ejército Raúl Castro Ruz el fotorreportero Raúl Abreu Acuña guarda conmovedoras historias de vida.
Si se atreviera a escribir un libro quizás bastaría hacerlo solo con una parte de las cientos de imágenes captadas por él, durante los 29 años en que tuvo la alta responsabilidad de ser el fotógrafo del entonces Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.
Porque tal cual contó Abreu Acuña a la Agencia Cubana de Noticias, donde actualmente labora, muchas de sus fotos muestran las cualidades humanas de quien por sus méritos, aportes al proceso revolucionario y permanente fidelidad al Comandante en jefe Fidel Castro es hoy líder de la Revolución.
Por eso antes de contar alguna anécdota o vivencia expresa su indignación por la falsa acusación del Departamento de Estado del gobierno de Donald Trump hacia Raúl, lo cual en su opinión se suma a la escalada de acciones y amenazas que podrían conducir a una agresión militar contra Cuba, además de ser los ataques a personalidades y dirigentes de cualquier nación una práctica del imperialismo yanqui.

Contó que de 1981 a 1983 estuvo como corresponsal de guerra junto a las tropas internacionalistas cubanas en Angola, y después laboró en la revista Verde Olivo, en donde se preparaba para asumir la misma misión en Nicaragua.
Pero se le pidió entonces trabajar en los Estudios Fílmicos del Minfar y particularmente como fotógrafo del Ministro, de quien muy pronto le asombró su sencillez, sensibilidad humana, exigencia y preocupación constante por los destinos de la nación.
A modo de ejemplo rememora cuando ante la desaparición del campo socialista y la desintegración de la URSS, que obligó al país pasar al Período Especial en tiempo de paz, orientó que las fuerzas armadas lograran autoabastecerse y a su vez aportaran alimentos a instituciones sociales como escuelas, círculos infantiles y centros de salud.
Todo ejército genera gastos pero quizás el de Cuba sea el único en el mundo que además de asumir la defensa de su país, contribuye a su desarrollo económico y social, subraya el entrevistado.
Dos hechos alrededor de una foto
Deseoso de conocer alguna anécdota, relató dos en torno a una misma imagen que se utilizaría después en la campaña por el regreso de Los Cinco luchadores antiterroristas a la Patria, en marchas y campañas ideológicas.
Le había prometido al General de Ejército traer para su oficina el Pico Turquino en fotos, y así ocurrió cuando de paso por la zona de El Mulato, en la Sierra Maestra, al amanecer de un día tuvo delante –tal cual una postal– las tres elevaciones más altas del país: los picos Turquino, Cuba y Suecia y casi en el medio una palma Real.

Pero no satisfecho con lo que podía lograr como artista del lente, preparó el escenario al pedirle al entonces director del museo municipal «Combate de la Plata» , de Guamá, en Santiago de Cuba, que lo acompañaba, conseguirle una vara a la cual ataría una bandera cubana, y que desde un hueco la mantuviera enarbolando sin que apareciera su figura.
No había brisa pero por esas cosas del azar un leve y rápido viento permitió que por segundos ondeara la enseña nacional, y se lograra la imagen preconcebida.
Cuenta Abreu que poco después de obsequiársela al Ministro de las FAR, éste la utilizaría para explicar a visitantes extranjeros pasajes de la guerra revolucionaria contra la tiranía de Fulgencio Batista, librados en esos macizos montañosos del Oriente cubano.
Pero no todo quedaría ahí pues un día en su despacho Raúl, tras revisar como hacía diariamente la prensa nacional, le preguntó por qué la dichosa gráfica había sido publicada en el periódico Granma sin su nombre o crédito. Entonces le pidió que se preocupara por exigir el derecho de autor de cuantas obras o exposiciones fueran fruto de su creación o intelecto.

Como fotógrafo fue testigo de infinidad de encuentros del General de Ejército con la población, con los niños, los jóvenes y los cadetes, de su carisma y acogida en Santiago de Cuba y otros territorios, de su participación en ejercicios militares…
En un recorrido por Cienfuegos, en un círculo infantil un niño insistentemente le elogiaba el pantalón a Raúl y lo llamaba, hasta que él con toda la humildad y cariño posibles se agachó para conversar de tú a tú con el pequeño y otros amiguitos suyos.
Tampoco olvida la ocasión en que dando cobertura a una visita del Ministro de las FAR al frente de una delegación de alto nivel a la República Popular China, a sus famosas Murallas, al conocer que anteriormente Fidel había estado allí pero hasta un punto del largo trecho o recorrido, decidió no continuarlo porque «los récords de los jefes no deben romperse», tal cual argumentó.

«Es que Raúl nunca sobresalió por encima de la figura del Comandante en jefe, y no obstante ser su hermano siempre le decía Jefe. Sentía por él tanto amor, admiración como respeto», subraya nuestro entrevistado.
De las conversaciones íntimas entre ambos líderes también guarda imágenes, algunas tomadas bien distantes, como otras de familia, junto a sus hijos, nietos y la inolvidable Vilma Espín.
Precisamente expresión de la confianza que en él siempre depositó el General de Ejército fue cuando al fallecer su entrañable compañera en la vida, cuyos restos serían depositados en el monumento erigido en II Frente, le dijo que sería el único fotógrafo acreditado para tan solemne e íntima ceremonia.
A su vez el destacado fotorreportero, quien los fines de semana en el Centro Fidel Castro imparte un taller para niños y adolescentes interesados en aprender fotografía, guarda celosamente aquella imagen en la que se ve al propio Ministro de las FAR entregándole en su oficina la réplica del Machete del Generalísimo Máximo Gómez.
Pero también la acompaña una dedicatoria especial: «Para Abreu, el mago del lente», con la firma de Raúl Castro Ruz.
Tomado de ACN

