Mr.Trump y Mr. Rubio: “Mantener quieta” a una Cuba sometida.
Por René Vázquez Díaz
Mientras fabricaban la invasión de Bahía de Cochinos, la CIA y el Departamento de Estado actuaban enceguecidos por la esperanza de que lo que llamaban “Modelo de Guatemala”, fuese aplicable a la Cuba revolucionaria. La invasión a Guatemala en 1954 había sido un paseo estadounidense de bombardeos y matanzas de guatemaltecos durante dos semanas, con el fin de derrocar al presidente Jacobo Arbenz, elegido por su pueblo en elecciones libres, y aniquilar la democracia guatemalteca y su reforma agaria en favor de la United Fruit Co.
Hoy en día la CIA, Mr.Trump y Mr. Rubio están desesperados ante la imposibilidad de implementar el “Modelo Venezuela” contra Cuba. O, más exactamente, el “Modelo Deisy Rodríguez”. EEUU no se conforma con los crímenes de lesa humanidad que están cometiendo actualmente en Cuba. Pues por más que violan el Derecho Internacional y la Carta de la ONU, haciendo imposible la vida de cada cubano, la Revolución sigue en pie. Y todo indica que si al fin atacan militarmente a Cuba, la derrota imperial está asegurada. Pero, lamentablemente, también están asegurados los bombardeos, los asesinatos de cubanos por el solo hecho de vivir en Cuba, así como la sangre por las calles y en las maniguas. Los expertos del Comando Sur alertan sobre la posibilidad de que los invasores tengan que enfrentarse a los combates más feroces desde la Sierra Maestra y Playa Girón. Es triste que ciertos emigrados hayan interiorizado el odio y el fratricidio hasta tal grado de perversión, que vean a Mr. Rubio y su Daddy Mr.Trump como señoritos con la más remota intención de aliviar el sufrimiento de los cubanos. Basta con ver cómo Mr. Rubio huye, con una verborrea asustada que él disfraza de arrogancia, de toda confrontación con las consecuencias mortales de sus propios actos. Oírlo hablar es como presenciar una sesión de espiritismo: le teme a los hechos y la boca se le llena de fantasmas que intenta espantar compulsivamente.
El espectro del bloqueo.
Mr. Rubio quiere convencer a todo el que opta por desconocer la Historia de Cuba, de que “el bloqueo no existe”. O sea, el texto completo de la Ley Helms Burton, disponible en la página web del Departamento de Estado, “no se promulgó jamás”. Esa Ley, según él, no es violatoria del Derecho Internacional y en su texto no se repite 49 veces (!) la siguiente frase: cuando el Presidente determine… Es decir, el Presidente de EEUU es quien determinará a quiénes EEUU aceptaría, y a quiénes NO, para que formen parte de un hipotético gobierno fabricado por un Presidente extranjero, una vez que las instituciones de la Revolución sean aniquiladas. Amigablemente o de otra forma, según la guapería gansteril de Mr. Trump. En la verborrea de Mr. Rubio, tampoco existen los efectos extraterritoriales, devastadores para el cubano de a pie, de todas las sanciones estadounidenses. ¿Tampoco Mr.Trump firmó la orden ejecutiva 14404 del 1 de mayo de 2026, ni es un acto unilateral de bestialidad apoyado por Mr. Rubio? O sea, que con su bla bla bla vacío de realidades, Mr. Rubio declara que, por culpa de esa orden ejecutiva 14404, Cuba “NO” se ve imposibilitada –como de facto sucede–, de recibir ingresos por intermedio de las tarjetas internacionales VISA y MASTERCARD. Entonces GAESA, los cacareados 300 drones, la acusación a Raúl Castro después de 30 años, las sanciones contra todo cubano que no les convenga y todo lo que Cuba haga para defenderse de las agresiones de EEUU, será utilizado colectivamente contra el pueblo cubano. ¿Con qué derecho? Con ninguno. ¿Por qué? Porque EEUU cree que el poder en Cuba les pertenece a ellos y a su embajada, y que todo poder cubano que no les convenga, es un “usurpador”. Para decirlo suavemente, es patético que se niegue o se esconda la existencia de un bloqueo contra una pequeña isla, un asedio de una duración y una bestialidad sin igual, como no lo ha padecido otro pueblo inocente desde el asedio nazi alemán-finlandés a Leningrado, en 1941-1944. Aquel bloqueo duró más de 900 días. El bloqueo a Cuba ha durado más de 22 630 días.
Examinando un poco la Historia.
Mr. Rubio es un típico delincuente internacional de lengua larga y coraje chiquito. Pero para valer algo en las calles, la tierra y las maniguas cubanas, hay que ser valeroso. Mr. Rubio será tratado en Cuba como lo que es: un despreciable señorito torturador de niños y niñas, que fallecen en hospitales sin electricidad en espera de una operación. Después de estos daños horrorosos, imagínense ustedes, estimados guerreros miamenses por control remoto, a un Mr. Rubio haciendo su entrada triunfal en Cuba como flamante procónsul imperial. Lo hará con un aura tiñosa posada en el hombro. En el pico del aura de Mr. Rubio, se verán restos macabros de las tripas de los niños muertos a causa de su política.
EEUU se enfrenta hoy con los mismos obstáculos que siempre tuvo, desde 1898, para convencer al pueblo de Cuba de que el objetivo de la diplomacia imperial es “el bienestar y la libertad de los cubanos”. Chequeando un poco la Historia, uno descubre que EEUU, desde 1898, ha visto a Cuba como “una amenaza inusual y extraordinaria” para el su ansia de dominación. Porque EEUU cree –y la Unión Europea finge ignorarlo– que Cuba no es una nación soberana, con su propia Historia y su cultura deslumbrante, sino que es parte de su propio territorio. Esa fantasía mueve también el fratricidio despreciable de muchos emigrados. EEUU ha intervenido militarmente en Cuba tantas veces, que hoy millones de cubanos inocentes esperan morir bajo las bombas de la ya famosa agresión armada, proclamada por la chulería nauseabunda de Mr. Trump (I can do what I want with Cuba) y por la guataquería con corbata de Mr. Rubio, ante su Daddy de la Casa Blanca. Esa gritería de “Cuba next, Cuba next! forma parte de una tradición estadounidense de “mantener quieta a Cuba” por medio de las sanciones, la intimidación y las invasiones.
A ver: EEUU intervino militarmente en Cuba en 1898 hasta1902; en 1906 ocuparon la isla hasta 1909 y en 1912, las tropas estadounidenses desembarcaron en Oriente para reprimir la rebelión de los cubanos afrodescendientes bajo la égida del Partido de los Independientes de Color. En 1917 Cuba resultó ser una amenaza tan inusual y tan extraordinaria, que ocuparon la isla hasta 1922. Y en 1961, una intervención militar más: la CIA invadió a Cuba mediante una fuerza armada proxy, compuesta de mercenarios y antiguos torturadores batistianos que fueron derrotados por la Revolución en 72 horas.
Mantener quieta a Cuba.
Al presidente José Miguel Gómez (1909-1913) la segunda intervención norteamericana le exigió la misión inapelable de Mantener quieta a Cuba. ¡Quieta! Sin moverse contra la explotación y el mangoneo de una potencia –repito, potencia EXTRANJERA– que exigía que se respetara, estrictamente, su derecho de intervenir en los asuntos internos de Cuba. A partir de la revolución de 1933 contra el dictador Machado (1925-1933) Cuba resultó ser una amenaza verdaderamente inusual y extraordinaria para EEUU. Con las huelgas, con el asesinato de Julio Antonio Mella y con y el auge de las ideas comunistas frente a la miseria y la explotación del pueblo (expuesta magistralmente por el fotógrafo norteamericano Waker Evans en el libro The Crime of Cuba) y con los asesinatos de la Guardia Rural y el ejército del dictador Machado, EEUU tuvo que deshacerse de aquel tirano providencial que EEUU había usado y protegido contra el pueblo de Cuba, para salvar a los monopolios norteamericanos.
Pero no hubo forma humana ni política, de mantener quieta a Cuba.
Y con el sufrimiento infligido a los cubanos de hoy, parece que ni Mr. Rubio ni Mr. Trump ni nadie en este mundo depravado, donde el Derecho Internacional ha dejado de existir, podrán “mantener quieta” a una Cuba sometida.
Fuente: Agencias

