El Jefe del Pentágono aterriza en la Base Naval de Guantánamo y lo hace en «chorcito»
Por Marxlenin Pérez Valdés
En la sociedad del espectáculo (muy decadente habría que agregarle a Debord), el Jefe del Pentágono aterriza en Cuba (la Base Naval, ilegal y todo como es, está en tierra cubana) y lo hace en «chorcito, papi, chorcito».
El que antes fuera presentador de Fox News y hoy Secretario de Guerra (curioso salto) es en sí mismo el mensaje, podría decir McLuhan.
A primera vista alguien optimista tal vez interpretaría que nos dice: «no vine a agredirlos militarmente», o en buen cubano: «no vine a fajarme»…; pero todos sabemos que no es tan simple y que de buenas intenciones no están hechos ellos.
En protocolo hay un refrán que no ha perdido vigencia: «como te presentas, te reciben». Y allí estaban también los suyos, en chorcitos todos. ¿Coincidencias? ¿Detalles menores?
De cualquier modo, a pesar de qué aquí no somos estrictos con la vestimenta —y por el calor desearíamos a veces vivir en trusa—, la atención no debiera recaer solo en esa parte del show, sino en sus palabras de gringo entusiasta: «el futuro de Cuba está en manos del presidente de Estados Unidos».
Aunque, no obstante, el personaje de la noticia del día haya hecho como algunos animales: usar un artilugio aparencial para desviar la atención de «la presa» o mandar un mensaje para confundirla, aquí también estamos preparados y sin necesidad de grandes puestas en escena para demostrarlo.
Es más, nacimos preparados. Todo lo que hemos hecho desde hace siglos es pelear por nuestra independencia y soberanía. La sociedad del espectáculo hollywoodense no come miedo aquí.
Tomado del perfil de Facebook de Marxlenin Valdés

