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Sobre mentiras Trump y Rubio construyen un relato para atacar a Cuba

Por Hedelberto López Blanch / Foto: Associated Press/LaPresse (APN)

Fulton Armstrong, ex directivo de Inteligencia de Estados Unidos declaró al diario español El Mundo que «Trump y Rubio están construyendo un relato a su medida para justificar una escalada contra Cuba»

El exmiembro de la CIA y uno de los mayores especialistas estadounidenses en América Latina, que lleva casi tres décadas analizando la relación de Washington con La Habana indicó que la Casa Blanca refuerza las sanciones y el cerco económico en plena escalada regional tras la ofensiva sobre Venezuela y las tensiones con Irán.

En respuesta a una pregunta de El Mundo, Armstrong señaló que tras más de seis décadas de embargo, Estados Unidos ha entrado en una fase mucho más agresiva contra Cuba. «El bloqueo sobre el petróleo que llega a la isla es, en la práctica, un acto de guerra económica. La lógica de Trump y el canciller Marco Rubio es aumentar la presión hasta provocar un colapso interno, convencidos de que la asfixia económica, el miedo y la guerra psicológica acabarán empujando a la población contra el régimen, afirmó». 

Seguidamente el analista señaló: «pero ahí hay un error de base: Cuba no es Venezuela. La revolución cubana, con todas sus contradicciones, sigue teniendo raíces institucionales, culturales e históricas muy profundas y eso es algo que en Washington muchas veces no terminan de entender».

Armstrong enfatizó que sin duda, Trump está construyendo un relato político a su medida para justificar una escalada mayor. Ya lo vimos con las acusaciones sobre narcotráfico, terrorismo, supuestas bases chinas de espionaje o los llamados ataques sónicos contra diplomáticos estadounidenses, una teoría que después derivó en supuestos ataques de microondas porque nadie podía demostrar la primera versión. 

Indicó el analista de inteligencia que no cree ver tropas estadounidenses entrando directamente en Cuba, aunque sí una escalada mucho más agresiva en el plano económico y militar.

Durante la entrevista Armstrong reconoció que el caso de Cuba es distinto al de Venezuela pues en Washington existe la obsesión de meterlo todo en el mismo sobre: terrorismo, narcotráfico, China, Irán, autoritarismo… Y eso simplifica realidades completamente distintas. «Hay una incapacidad estructural en Estados Unidos para entender los factores históricos, culturales y sociales de América Latina y el ciudadano medio estadounidense no sabe prácticamente nada de la historia de abusos y de intervenciones de su país sobre Cuba».

Al analizar el porqué después de tantos años no ha habido ningún avance en la relación entre ambos países, Armstrong arrancó la falsa careta utilizada por las diferentes administraciones de la Casa Blanca:

«El problema ya no es sólo Trump. Hay algo estructural en la política estadounidense hacia Cuba. Joe Biden tampoco cambió nada importante. Abrió un poco la mano en algunos aspectos económicos, pero siempre con tantas condiciones y limitaciones que al final todo volvía al mismo punto. Hay una incapacidad histórica de Washington para entender la realidad cubana más allá de la confrontación ideológica. Cada vez que la isla intenta abrir un poco su economía o buscar nuevas inversiones, Estados Unidos vuelve a cerrar puertas. Ya pasó durante la etapa de normalización entre Barack Obama y Raúl Castro.

En esta importante denuncia, el analista enfatizó que en el presente-futuro, «veremos una mezcla de presión militar, sanciones y negociación. Estados Unidos probablemente aumentará todavía más la presión sobre Cuba antes de las elecciones de medio mandato. Pero también creo que en Washington saben que la Isla no va a colapsar fácilmente».

Al señor Armstrong le faltó decir que Cuba ha resistido todos los embates y agresiones norteamericanas debido a su historia de lucha contra el colonialismo español, la neocolonia estadounidense, la dictadura de Fulgencio Batista impulsada y apoyada por Washington y por la estrecha unión entre el pueblo y sus dirigentes. Para Cuba la soberanía e independencia del país son las bases fundamentales para cualquier entendimiento con Estados Unidos.

Recientemente, ante nuevas extorsiones de Washington contra la empresa Cubana de Petróleo (Cupet) el presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez significó en su cuenta X: «Pretenden justificar su crimen con pretextos absurdos, que solo buscan ocultar su principal objetivo: asfixiar al pueblo cubano, hacerlo rendir por hambre, necesidades y enfermedades. Estamos asistiendo al renacimiento del fascismo en estado puro».

Díaz-Canel enfatizó que «Estados Unidos no se perdona que, a estas alturas, con toda la máxima presión que han ejercido, la Revolución sigue existiendo y el país sigue funcionando. Y ni ellos mismos se creen eso que tanto hablan y repiten de Estado fallido».

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