Honor a quien honores merece
Este médico de familia Dr. Abel, muy querido y excelente profesional, hoy recibe de sus pacientes los honores que merece. Ha sido apapachado, y consentido por su comunidad.
Todos los vecinos recolectaron en 4 días el monto necesario para comprar un medio de transporte para el buen doctor, pues el tema del transporte no iba a ser sostenible para él. Cuatro días duró la colecta, y acá los resultados.
Una muestra más de la unión de los cubanos en un contexto difícil para todos, especialmente para el personal médico y del sector presupuestado.
Médicos docentes y otros trabajadores con salarios que no pueden sostener las necesidades básicas, son los más afectados en el duro contexto actual .
Las redes últimamente están mostrando cada vez más actos de unión en este pueblo digno y sacrificado.
Actos pequeños como lo ocurrido en mi barrio hace unos días con el tema de la salubridad, y este que pasó en Miramar, el barrio de mi madre, muestran que, a pesar de todo, no perdemos las esencias, esa razón por la que orgullosa estoy de ser cubana.
Somos un pueblo amoroso, trabajador, esforzado y lamento mucho que haya personas que quieran hacer pensar otra cosa al mundo.
Estamos en un contexto duro y soy fiel creyente de que, si sacamos lo mejor de nosotros, podemos unirnos y regalarnos un mejor presente para todos, sobre todo desde nuestros pequeños espacios de poder.
Siempre he creído esto en mis más de 13 años como trabajadora social, y más de 20 de psicoterapeuta .
Si las comunidades por si mismas unen sus fuerzas, entonces podremos tener un mejor entorno. Más ahora que Cuba está cambiando a velocidades impensables.
Nos toca a nosotros cuidar de nosotros hasta que alguien más lo haga. Generar lo que queremos en este cambio, unir voces, unir fuerzas, construir como sea un mejor futuro para nosotros y las descendencias.
Felicidades a este grupo de vecinos de Miramar por cuidar de su médico y al doctor le digo que usted merece mucho más que esto. Amor con amor se paga y sus pacientes le estamos muy agradecidos; yo también pues lo ví en todos estos años cuidar de mis abuelos y ahora de mis padres.
Usted es luz en medio de tanto dolor y el pago es esta pequeña y muy pequeña muestra de amor.
Un abrazo Dr. Abel , disfrute de su bicimoto.
¡Dios lo bendiga!
Gladys Yanet, su paciente por carambola también.

