«Hay una amenaza real de una agresión militar de EEUU a Cuba»
El embajador cubano en México Eugenio Martínez, señaló en medio de prensa Sinsonte que Washington intentó impedir el debate en Naciones Unidas, pero la mayoría de los países defendió discutir el cerco económico y energético contra la isla.
El embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez, afirmó en entrevista con Daniela Pastrana para Sinsonte que Estados Unidos sufrió una derrota diplomática en Naciones Unidas al intentar impedir el debate sobre el bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla. Según explicó, Washington presionó previamente a sus embajadores y representantes diplomáticos para evitar que el tema fuera discutido en el órgano más representativo de la ONU.
Sin embargo, la maniobra no prosperó: 136 países votaron a favor de que se debatiera la necesidad de poner fin al bloqueo, mientras solo nueve se opusieron, 30 se abstuvieron y 18 no participaron.
La ONU frente al cerco contra Cuba
Martínez señaló que la votación mostró una “abrumadora mayoría” internacional contra la política estadounidense hacia Cuba. No se trata, dijo, de una exageración cubana, sino de un respaldo concreto expresado por la mayoría de los Estados miembros de Naciones Unidas.
Durante la sesión, intervinieron representantes de países y bloques regionales como el Grupo Africano, el Grupo de los 77 y China, CARICOM, ASEAN y varios gobiernos en capacidad nacional, incluido México, cuyo representante permanente defendió una posición histórica de solidaridad con Cuba.
El embajador explicó que, aunque las decisiones de la Asamblea General no son vinculantes, tienen un enorme peso político. La inscripción de 57 países para hablar del tema confirma, según Martínez, que el bloqueo ya no puede presentarse como un asunto bilateral entre La Habana y Washington.
Para Martínez, el cerco busca impedir que la isla adquiera productos esenciales, incluido combustible, incluso cuando Cuba pretende comprarlos y no recibirlos como donación
La discusión incluyó llamados a levantar el bloqueo, denunciar el cerco energético, excluir a Cuba de la lista estadounidense de países patrocinadores del terrorismo y rechazar las medidas coercitivas unilaterales por ser incompatibles con el derecho internacional y con la Carta de Naciones Unidas.
Para Martínez, el debate continuará porque el bloqueo contra Cuba forma parte de la agenda permanente de la Asamblea General. Cada año, recordó, se adopta una resolución sobre la necesidad de poner fin a esta política, y esa continuidad permite que Cuba vuelva a colocar el tema en el centro de Naciones Unidas.
La importancia del episodio, sostuvo, está en que Estados Unidos intentó evitar la discusión hasta el último momento mediante una moción procedimental, pero terminó exhibiendo su aislamiento frente a la mayoría del mundo.
“Guerra económica” y cerco energético
Martínez respaldó la definición del canciller cubano, quien describió las medidas recientes de Estados Unidos como un “acto de guerra”. El embajador explicó que Cuba habla de guerra económica porque las acciones de Washington se parecen cada vez más a un bloqueo naval y energético: amenazas contra embarcaciones, aseguradoras, transportistas, compañías de transporte, bancos y empresas de terceros países que buscan comerciar con la isla. En su análisis, Estados Unidos no solo castiga a Cuba, sino que interviene en la soberanía de otros Estados al intentar dictarles con quién pueden comerciar.
El diplomático denunció especialmente la extraterritorialidad de las leyes estadounidenses. Señaló que Washington está expandiendo derechos que no le corresponden y afectando intereses de terceros países mediante sanciones, amenazas e intimidación.
El objetivo, sostuvo, es desconectar a Cuba de la economía internacional, algo imposible de justificar en un mundo globalizado donde ningún país puede funcionar en aislamiento absoluto. Para Martínez, el cerco busca impedir que la isla adquiera productos esenciales, incluido combustible, incluso cuando Cuba pretende comprarlos y no recibirlos como donación.
El embajador también advirtió que junto a la guerra económica existe una amenaza real de agresión militar. Aseguró que funcionarios estadounidenses han planteado públicamente escenarios de intervención contra Cuba, lo cual contradice los principios de Naciones Unidas que prohíben la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales.
Por eso, afirmó, Cuba tiene derecho a denunciar estas medidas en todos los espacios diplomáticos disponibles y a relacionarse con los países que decidan mantener vínculos con la isla.
México, solidaridad y rechazo a la asfixia
Uno de los puntos más relevantes de la entrevista fue el papel de México. Martínez reconoció la posición del gobierno mexicano y de sectores de la sociedad civil que han impulsado iniciativas de solidaridad con Cuba.
Mencionó, entre otras acciones, una marcha unitaria convocada para el 26 de julio contra el bloqueo y contra una posible agresión militar, además de colectas, subastas de obras de arte para apoyar escuelas de artes plásticas, campañas de firmas y otras iniciativas de colectivos mexicanos que buscan demostrar que Cuba no está sola.
El embajador destacó que México no solo ha enviado ayuda material a Cuba, sino que también ha ofrecido incluir en sus barcos donaciones provenientes de otros países, movimientos o asociaciones.
El embajador cuestionó que Washington intente presentarse como benefactor al mismo tiempo que impide operaciones básicas de comercio internacional
Como ejemplo, mencionó leche adquirida por Uruguay en México y ayuda enviada por Belice, un gesto que calificó como modesto en volumen, pero de enorme significado político y humano para el pueblo cubano. Para Martínez, esa cooperación desmiente la narrativa estadounidense de que no existe bloqueo porque supuestamente salen embarcaciones con ayuda desde Miami.
La contradicción, señaló, está en que Estados Unidos presume ayuda humanitaria mientras sanciona la compra de combustible y amenaza a quienes comercian con Cuba. El embajador cuestionó que Washington intente presentarse como benefactor al mismo tiempo que impide operaciones básicas de comercio internacional. Desde su perspectiva, la verdadera solidaridad no puede coexistir con una política que busca asfixiar a un país entero y provocar carencias materiales en la vida cotidiana de su población.
Cuba no está paralizada
Hacia el cierre de la entrevista, Martínez respondió a preguntas de personas en México interesadas en viajar a Cuba, pero preocupadas por los apagones, las dificultades financieras y la imagen de colapso que circula en medios y redes. El embajador reconoció que los cubanos atraviesan una situación difícil, especialmente por los cortes eléctricos, la disminución de ingresos y la caída del turismo.
Sin embargo, rechazó la idea de un país paralizado o fuera de control. “No somos un país paralizado ni colapsado”, afirmó al explicar que las instituciones siguen funcionando, los aeropuertos operan y la vida social continúa.
Martínez puso como ejemplo que el equipo Industriales, de La Habana, ganó la Liga Élite de béisbol en Cuba, que miles de cubanos siguen acudiendo a las playas durante el verano y que hoteles e instalaciones turísticas continúan abiertos, aunque no todos funcionen por la caída del turismo.
También señaló que existen 21 vuelos semanales de México a Cuba desde cuatro ciudades, con ocupación superior al 50 por ciento. Su mensaje fue claro: Cuba atraviesa dificultades severas, pero no está cerrada ni derrotada.
Martínez rechazó la idea de un país paralizado o fuera de control. “No somos un país paralizado ni colapsado”, afirmó al explicar que las instituciones siguen funcionando, los aeropuertos operan y la vida social continúa
El embajador vinculó esa capacidad de resistencia con la memoria histórica cubana. Recordó el espíritu de la Crisis de Octubre, cuando, pese al riesgo de una conflagración internacional, muchas familias decidieron casarse, tener hijos o continuar sus planes de vida como una forma de afirmar que resistirían hasta el final. Esa imagen le sirvió para explicar que Cuba no vive la adversidad desde la parálisis, sino desde la búsqueda de soluciones, la organización y la defensa de su soberanía.
La entrevista cerró con una referencia al centenario del nacimiento de Fidel Castro, que se conmemorará alrededor del 13 de agosto con actividades como un coloquio dedicado al comandante en jefe. Para Martínez, esa memoria cobra especial sentido en un momento de presión extrema contra la isla. Su mensaje final combinó denuncia y convocatoria: Cuba enfrenta una guerra económica y energética, pero sigue abierta, activa y acompañada por pueblos que entienden que la soberanía no se defiende solo en los gobiernos, sino también en la solidaridad cotidiana.
Para ver la entrevista completa «HAY UNA AMENAZA REAL DE UNA AGRESIÓN MILITAR DE EEUU A CUBA | Eugenio Martínez, Embajador de Cuba» sigue el enlace:
Fuente: Diario Red.

