CubaDestacadas

Diario del Centenario de FIDEL, primer día

Por Manolo Teniente

Compañer@s, anoche llegué a La Habana. Vengo a participar en el Encuentro Internacional por el Centenario de Fidel, que el 13 de agosto, cumpliría sus 100 años.

La decisión ha sido difícil, porque el vuelo que contraté hace varios meses, y que ya me costó muy caro, algo más de 1.000€, fue anulado por la compañía aérea con la que contraté, que suspendió los vuelos a Cuba. Cuando pregunté por los vuelos de las dos únicas compañías, que siguen volando a Cuba desde España, Air Europa y Air China, me pareció inasumible el costo. Se acercaban a los 2000€ y aún no había recuperados los 1000€ iniciales. Cuando me los devolvieron, después de advertir que iba a denunciar, me lie la manta a la cabeza. Volví a preguntar y por 1500€ podía volar con Air Europa, así que decidí poner 500€ más, a los 1000€ recuperados y participar en el I Coloquio Internacional Fidel: Legado y Futuro.

No solo era el interés de participar en el I Coloquio por su contenido. Se trata también de un homenaje a Fidel por su trayectoria revolucionaria en defensa de l@s pobres del mundo y del futuro de la humanidad, y sobre todo se trata de venir a Cuba, compartir con la población cubana las dificultades y amenazas que están viviendo, de parte del imperialismo estadounidense. ¡¡Quien pueda, tiene que venir a Cuba!! Ahora es el momento de estar junto a ese pueblo que ha luchado heroicamente por la igualdad de todas las personas y por los derechos de los pueblos a su soberanía e independencia.

La primera impresión de aterrizaje en el aeropuerto José Martí de La Habana, es de normalidad absoluta. Es verdad que, aunque nuestro avión viene completo, no vemos desembarcar a otros vuelos. En el viaje en taxi al centro de La Habana, (45€) veo pocas luces por el camino. De hecho, llego al Vedado, la zona donde me hospedo, en la casa particular de un amigo, sin conciencia de haber llegado a la ciudad, debido a la oscuridad.

La pareja amiga mía, me esperan en la puerta del edificio donde viven. Hay que subir las escaleras, hasta el 4º piso, el 5º numéricamente porque cuentan el bajo, porque no hay luz, y además cuando hay, nadie se atreve a coger el ascensor, porque hay muy poco tiempo de luz al día y se va cuando menos te lo esperas. Ya en el apartamento, veo que tienen algunas luces. Se trata de lámparas, que tienen acoplada una batería y cuando viene un par de horas de luz, al día, se cargan, de manera que pueden dar luz, durante muchas horas al día, aunque van languideciendo conforme se agota la batería.

También tienen varias lámparas portátiles, parecidas a los tubos fluorescentes de 20W, que existían antes, y que funcionan también con baterías que se recargan cuando se agotan. Tienen también una pequeña placa solar, instalada en la terraza. La placa alimenta una batería, del tamaño aproximado de una batería de coche, y esta, cuando está cargada, que es habitual, porque todos los días descarga energía solar, permite poner la lavadora y mantener encendido el frigorífico y otros pequeños electrodomésticos.

Después de una cena cubana, abundante, con arroz, guiso de lentejas, carne de cerdo picada y ensalada de aguacate, nos vamos a dormir, porque nos levantamos a las 6 de la mañana para poder estar a las 8 de la mañana en el Palacio de Convenciones donde se celebra el Coloquio Internacional por Fidel.

Mi amigo, me resuelve el problema del transporte hasta el Palacio, a unos 10km de su casa. Me lleva en su moto eléctrica, antes de irse a su propio trabajo.

En el Palacio, después de conseguir las credenciales y de ver los stand que hay de distintas artesanías cubanas y de homenaje a Fidel, vamos pasando al gran salón de convenciones. Participan en el Coloquio por el Centenario de Fidel, 1500 personas. 900 vienen delegadas de 63 países del mundo y otras 900 son militantes de Cuba, representantes de distintos colectivos.

Fuente: Agencias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *